Escucha el audio de esta noticia:
Por Guillermo Molina | 🕘 5 minutos de lectura
A mí el verano siempre me ha olido a cloro. A ese cloro inconfundible de piscina municipal, de chapuzón a mediodía, de niños corriendo, de padres resignados con la toalla al hombro y de ese pequeño lujo que era —y sigue siendo— poder refrescarse sin tener que hipotecar el mes de julio.
Por eso, cuando uno escucha lo que está pasando con el Polideportivo Carlos Ruiz, no puede evitar levantar una ceja. Y la otra detrás.
Porque resulta que no hay campamentos allí este verano. Bueno, puede pasar. Obras, mejoras, inversiones —que para eso están—. Hasta ahí, todo razonable. Pero claro, uno rasca un poco más y aparece el segundo melón, que diría la asociación El Pueblo Existe.
Y ese melón ya no es pequeño.
—¿Qué pasa con la piscina municipal? —preguntan.
Y yo me uno.
Porque el asunto tiene su miga. Obras en curso —bien—, inversión millonaria —mejor—, pero… ¿y el verano? ¿Y la piscina? ¿Y las familias que llevan años contando con ese espacio como quien cuenta con la playa en Benidorm?
Silencio.
Ese silencio administrativo que es como una siesta larga en agosto. Nadie sabe, nadie contesta, nadie concreta. Y mientras tanto, los vecinos haciendo cábalas.
Enumeremos, que ayuda a entender el problema:
Obras sin fecha clara de finalización, piscina cerrada sin alternativa definida, campamentos desaparecidos del mapa, familias reorganizando el verano sobre la marcha… y el Ayuntamiento, de momento, sin dar una explicación que suene a explicación.
—Algo dirán —piensa uno.
—Ya lo dirán —responde otro.
Pero el tiempo pasa, el calor llega y el agua no aparece.
A mí esto me recuerda a esas reformas eternas que todos hemos sufrido alguna vez. Empiezan con ilusión, siguen con retraso y terminan —cuando terminan— con un “ha merecido la pena”. El problema es que, entre tanto, hay un verano de por medio.
Y el verano no espera.
Porque usted, vecino de Pozuelo de Alarcón, ¿qué hace si no tiene piscina municipal? ¿Se apunta a un club privado? ¿Se va a la de un amigo con suerte? ¿Hace turismo acuático por municipios cercanos como quien busca aparcamiento un sábado por la tarde?
No es una cuestión menor. No estamos hablando de un lujo, sino de un servicio básico en estas fechas. Sobre todo en una ciudad que presume —con razón— de calidad de vida.
Y aquí es donde empieza el ruido. Ese ruido que no es aún bronca, pero se le parece. Asociaciones vecinales que preguntan, vecinos que se inquietan, redes sociales que hierven a fuego lento… y esa sensación de que algo no se está contando del todo bien.
—Transparencia —piden.
Y no parece una petición descabellada.
Porque uno entiende que haya obras. Entiende que haya retrasos. Entiende incluso que haya molestias. Lo que cuesta entender es el silencio. Ese “ya veremos” que en política suena a “ya veremos si nos da tiempo antes de que llegue septiembre”.
Y entonces, como usted bien dice, empiezan a sonar tambores de guerra.
No una guerra de trincheras —que aquí somos civilizados—, pero sí esa tensión previa en la que el ciudadano deja de ser paciente para empezar a ser exigente. Y con razón.
Porque al final, esto no va solo de una piscina. Va de algo más profundo: de cómo se gestiona lo público, de cómo se informa al vecino, de cómo se priorizan las necesidades reales frente a los calendarios políticos.
Y eso, créame, se nota.
Yo sigo pensando —quizá por optimista o por ingenuo— que todo se resolverá. Que la piscina abrirá, que las obras terminarán, que alguien dará explicaciones.
Pero también le digo una cosa: en política municipal, como en la vida, el problema no es el error. El problema es no explicarlo.
Porque el verano llega igual. Con o sin respuestas.
Y el calor, ese sí que no perdona.
no hay comentarios
09-05-2026 medianoche
09-05-2026 medianoche
09-05-2026 medianoche
08-05-2026 1:14 p.m.
08-05-2026 12:50 p.m.
08-05-2026 12:30 p.m.
08-05-2026 10 a.m.
08-05-2026 8:32 a.m.
08-05-2026 8:16 a.m.
02-05-2026 medianoche
Coches de lujo y modales de hojalata25-04-2026 medianoche
Elecciones cada dos años (y un alcalde de calle)18-04-2026 medianoche
Entre el aplauso y la barra libre11-04-2026 medianoche
En Pozuelo sí pasan cosas