Elecciones cada dos años (y un alcalde de calle)

25-04-2026 medianoche

El Escorial

Por Guillermo Molina | 🕘 6 minutos de lectura

A mí me van a permitir ustedes una herejía democrática: ojalá las elecciones municipales fueran cada dos años. Sí, cada dos. Como quien pasa la ITV del coche: revisión periódica, ajuste de cuentas y a seguir circulando. Porque, visto lo visto, hay ayuntamientos que funcionan como los exámenes finales: estudian, o prometen, al principio y se ponen a ejecutar cuando ven la fecha en el calendario.

Y entonces ocurre el milagro.

Aparecen de golpe los proyectos que llevaban tres años en el cajón: las obras que “estaban previstas”, los planes que “ya estaban diseñados”, las licitaciones que “iban en marcha”, el Carlos Ruiz. Todo a la vez, como si el tiempo hubiera decidido correr más deprisa.

Ni que estuviéramos levantando El Escorial, dice uno en la barra del bar.

Y razón no le falta.

Porque, seamos serios, dos años dan de sobra para hacer muchas cosas si hay voluntad. Lo que no da es para vivir tres años de siesta administrativa y cuatro meses de sprint electoral. Que eso no es gestión, es estrategia.

Pero el problema no son solo las grandes obras, que quedan muy bien en la foto. El problema es el día a día. Lo pequeño. Lo cotidiano. Lo que no corta cintas, ni sale en el folleto ni grandes titulares en la prensa nacional.

Las asociaciones, los emprendedores, los comerciantes, los clubes, las tradiciones, los barrios, las calles… ese tejido invisible que sostiene una ciudad. ¿Dónde está el alcalde ahí? ¿Dónde está durante esos tres años de travesía en el desierto? aparte de en primera fila de misa.

Porque uno tiene la sensación, y no es solo sensación, de que el “populacho”, como dirían algunos con menos disimulo, solo existe en campaña. Es entonces cuando hay visitas, cafés, fotos, apretones de manos y sonrisas de catálogo.

—¿Qué tal todo? ¿Algún problema? —preguntan.

Y usted piensa: ¿y los últimos tres años dónde estaba usted?

Yo recuerdo, y lo recuerdo bien, a un alcalde en Pozuelo de Alarcón del que la gente decía una cosa muy sencilla: “siempre estaba en la calle”. Jesús Sepúlveda. Luego pasó lo que pasó, que ya lo sabemos todos, pero esa percepción quedó. Puerta abierta, cercanía, presencia.

Y eso, créame, pesa más que muchos proyectos.

Porque gestionar una ciudad no es solo firmar decretos ni inaugurar edificios. Es escuchar, es pisar calle, es saber qué pasa en la esquina donde no llegan los informes técnicos. Es hablar con el vecino de Húmera que no tiene cita, con el comerciante que no sale en las estadísticas, con la asociación que no tiene altavoz.

Y eso no se improvisa en campaña.

Luego vienen los problemas. Las decisiones mal tomadas por desconocimiento. Las soluciones de última hora. El maquillaje político. El “esto lo arreglamos en cuatro meses”. Y el ciudadano, que ya no es el de antes, ni mucho menos, lo nota.

Porque la figura del político ha cambiado. Ha perdido ese respeto automático que tenía antes. Ahora se mide por hechos, no por discursos. Por presencia, no por promesas. Por coherencia, no por marketing.

Y aquí vuelvo al principio.

Si las elecciones fueran cada dos años, más de uno no podría permitirse desaparecer tres. Tendría que estar en la calle siempre. Tendría que gestionar de verdad. Tendría que escuchar sin calendario electoral.

Pero claro, eso exige otra forma de entender la política.

Menos escaparate y más trabajo.

Menos foto y más calle.

Menos promesa y más presencia.

Y eso, hoy por hoy, es más difícil que construir un palacio de congresos.

Aunque no lo parezca.

Porque esto no es Nueva York, es un pueblo que se llama Pozuelo.

COMENTARIOS

no hay comentarios

Añadir un comentario

Deja tu comentario aquí:
Pozueloin: Usted, ¿de qué se queja?

EXPRESA LIBREMENTE TUS OPINIONES EN EL BUZÓN

Últimos comentarios

No se k decir..Un Tremendo,tremendo Desastre..
España Los incendios elevan la emergencia: 88.000 personas …
Pues tendrán que hacer algo el ayuntamiento o quien sea..
Pozuelo de Alarcón Vecinos denuncian el crecimiento de un asentamiento …
Como ciudadano preocupado por el desapego de este ayuntamiento con las colonias felinas, suscribo todo lo menciona en el anterior …
Pozuelo de Alarcón Pozuelo aprueba definitivamente el Presupuesto 2026 sin …
Lo de Ainhoa no tiene nombre , como se dedica a criticar al vecina cuando su casa tiene mucho que …
Pozuelo de Alarcón VOX carga contra el PP en Pozuelo …
Un artículo interesante que destaca el reconocimiento del Colegio Alarcón de Pozuelo como uno de los centros educativos más destacados …
Educación EL COLEGIO ALARCÓN DE POZUELO, RECONOCIDO ENTRE …
Me llamo Rafa Lahoz y mi vivienda está en la misma planta donde se originó el incendio. Solamente quería dar …
Pozuelo de Alarcón Un incendio en una vivienda de la …
Qué artículo tan bonito que recuerdos de infancia, de juventud y adolescencia, como hemos vivido verano tras verano las fiestas …
Opinión IN El pueblo vuelve cuando llegan las fiestas
Qué artículo más bonito!!! Ha hecho un recorrido por mi infancia, mi adolescencia, juventud…. Que bien lo pasábamos en las …
Opinión IN El pueblo vuelve cuando llegan las fiestas
Sin comercio, especialmente local y con raíces autóctonas, no hay vida ni cultura en un pueblo. En Pozuelo ya hay …
Opinión IN La concejalía que podría hacer rico a …
El artículo aporta más bien poco. Se habla de que bien estaría la "milla de oro", restaurantes, y otro montón …
Opinión IN La concejalía que podría hacer rico a …

Noticias relacionadas

 1

 4

 5

18-04-2026 medianoche

Entre el aplauso y la barra libre