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JUNIO DE 2022  /  ENTREVISTAS

CRISTINA VILLANUEVA

14-06-2022 4:08 p.m.

Una Antena de Plata en sus 25 años de profesión

Por Carmen Millán / Imágenes: Ricardo Rubio - Siempre ha tenido claro que lo suyo era la comunicación. Estudió periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona. Nunca pensó dedicarse al periodismo deportivo pero el destino la llevó por ese camino, cubriendo los Juegos Olímpicos de Atenas, el Mundial de fútbol en Alemania o de la mano de Ángel Nieto en el Mundial de Motociclismo del que solo tiene buenas palabras. Empezó con tan solo 21 años y paso de niña a mujer al llegar a La Sexta tv. Cristina Villanueva es una mujer entusiasta, alegre, cercana, familiar y una gran profesional que acaba de recoger el premio de la Antena de Plata en su 25 cumpleaños, un reconocimiento a su trayectoria, esfuerzo y profesionalidad.

—¿Qué cadena te vio nacer?

Televisión española en San Cugat, allí se hizo el canal Teledeporte para toda España. Me presenté a unas pruebas solo por ver, nunca me plantee ser periodista deportiva. Es verdad que soy aficionada y cubrí varios eventos deportivos. Los Juegos Olímpicos de Atenas fue una experiencia alucinante, horas y horas de trabajo, de madrugones... pero una experiencia muy bonita que viví con solo 28 años.


—¿Quién ha sido tu referente?

Siempre me he fijado en Olga Viza. Había trabajado en Sant Cugat, había hecho deportes también... tuve la oportunidad de conocerla, una mujer que sabe muchísimo y como periodista es increíble. 

—¿Cómo fue el mundial de motociclismo?

Estaba cinco horas seguidas donde continuamente ocurren cosas y eso me formó muchísimo y me dio mucho bagaje. Tienes que tener mucha rapidez para improvisar, en estos directos ocurre todo en YA

—¿Con qué deporte te quedas?

Difícil, incluso cuando retrasmití la arterofilia, me sorprendió la estrategia que hay detrás. Pero me quedo con las motos.

—¿Cómo era tu relación con Ángel Nieto?

Magnífica, era pura energía y la alegría de la huerta. Justo antes de irse a Ibiza cené el domingo con él, y a los dos días se mató. Hablamos de muchas cosas, me contó que habían celebrado el cumpleaños de su madre que era muy mayor y que había sido muy bonito porque se habían reunido todos. Para mi fue un shock pero me quedo con nuestros momentos y todo lo que me enseñó.

—¿Con qué te quedas de las vivencias en televisión?

En tv tengo como dos experiencias muy distintas. Los JJOO para mi eran un reto, tenía un listón muy alto donde estaban los grandes de siempre, lo primero que piensas es “no quiero fastidiarla” pero me lo preparé a conciencia y tuve ayuda de muchas personas. Hay momentos que tienes que hacer cosas en directo e improvisar pero éramos un equipazo con grandísimos profesionales que estaban a tu lado y aprendes muchísimo.

Luego llegué a la sexta y de repente era la que más sabía, la que tenía que sostener a los demás y maduré a pasos agigantados.

—¿Cuándo aterrizas en Madrid?

Me acababa de casar y a los tres meses llegué a Madrid y me ofrecieron hacer la 2Noticias. Llamé sin dudar a mi marido y le dije que me quedaba en Madrid para empezar en una nueva cadena con un programa diario. Lo entendió perfectamente y me apoyó, su frase fue “claro claro, ya veremos cómo lo hacemos”.


—¿Qué te supuso hacer un programa diario?

Aprendí que la imagen es lo más importante en la TV. A veces pecamos mucho en hacer radio en colores y en la tv no es así, aprendes a amar la imagen y te das cuenta que es más importante que uno mismo o todo lo que podamos decir, cómo contar las cosas. Fue una escuela muy intensa de muchísima calidad y lo recuerdo con muchísimo cariño. Te enseña a darte cuenta de lo que es brillante o no, que hay diferentes calidades.

—¿Y tus inicios en La Sexta?

Fue un equipo fundador de una tv desde cero. Me fui al mundial de fútbol de Alemania y La Sexta compró, muy acertado, todos los derechos. Me encontré allí con un equipo que dependía de mi y teníamos que hacer un programa, una producción, dirección... todo nosotros, salió lo mejor de cada uno, fue alucinante. Se lo digo siempre a los estudiantes de periodismo cuando me dicen que la carrera no sirve para nada, pero cuando estás entre la espada y la pared es cuando sale todo lo que aprendemos y lo vamos a utilizar y necesitar, todo sirve. Es básico tener los cimientos. Crear algo desde cero no tiene comparación con nada. Íbamos a las ruedas de prensa, donde yo no tenía ni idea de lo que debía decir, pero Antonio García Ferreras empezaba a hablar y te contagiaba de energía y entonces todo empezaba a fluir. Yo sabía ni qué tenía que decir pero salía magia, nos recorrimos toda España.

—¿Cómo viviste el Mundial?

Seguíamos a la Selección Española, primero una sede y luego a la final en Berlín, muy chulo. No ves la ciudad, vas corriendo de un lado a otro, casi sin comer pero maravilloso. Son experiencias únicas.

—¿Crees que vemos menos la TV?

Hay un cambio de modelo con las nuevas plataformas que ofrecen una variedad increíble a la hora que quieras y es difícil de combatir. Pero es curioso ver como los informativos no bajan, en los momentos importantes, como ha sido la pandemia, aparecen los informativos más vistos en la historia de la tv con unas audiencias similares a un partido de la selección española de fútbol que es lo más. Ocurre porque la gente tiene interés, no se va a las redes sociales a buscar qué pasa, se va a las cabeceras de toda la vida. Eso es la marca, que nuestra profesionalidad da confianza y que lo que contamos es veraz.


—¿Cómo viviste la pandemia, estar en primera fila?

Muy duro, muy difícil. Los reporteros no pasaban por la empresa, iban desde casa y se enfrentaban continuamente con el virus. Las calles vacías, no sabían muy bien qué hacer, todo cerrado, jornadas de trece horas informando y sin poder entrar a un baño o beber agua. Es como un estadio de sitio sin tenerlo. Dentro de las redacciones nos ha hecho volver al periodismo de datos que me gusta mucho. Había que analizar todo y hemos vuelto a poner esos datos por encima de cualquier otra cosa. Dependíamos muchísimo de las fuentes oficiales pero nos ha dado la oportunidad de recordarle a las personas que existen voces expertas que merecen la pena escuchar, epidemiólogos, científicos, cómo funciona un ensayo clínico... hemos podido dar información de muchísima calidad. Cualquiera que opine no vale.

—¿Y a nivel sentimental?

Demoledor. Las cifras de muertos y sobre todo la banalización en determinados foros o entre políticos a veces dolía muchísimo. Nos llegaban las imágenes de los cadáveres.

—¿Se comunicó bien lo que estaba ocurriendo?¿Por qué no salían las imágenes?

Por privacidad, por la dignidad de las personas. Yo entiendo ese debate que hubo, pero esas personas tenían nombre y apellido y tienen su dignidad. Era muy complicado. Hemos enseñado imágenes de otros países pero aquí debemos tener en cuenta las leyes de protección.

Hemos intentado comunicar bien, todo el mundo era consciente de quedarse en casa y la gente lo entendió, aún cerrando su negocio sin saber lo que iba a pasar y creo que fue por una buena comunicación.

—¿Es lo más duro que has vivido?

A nivel sociedad si, pero a nivel personal la crisis de las preferentes. Nos llamaban a redacción muchísimas personas que lo habían perdido todo para que contáramos su historia. Necesitaban que se hiciera algo, gente hundida, ya no que se quedaban sin dinero, se quedaban sin esperanza, personas que podían ser mi padre. Eso si que fue una pérdida de dignidad, se sintieron engañados, todo una vida trabajando y se vieron sin nada. Fue una muerte en vivo a nivel económico y mental, la desesperación...


—¿Dónde te vemos en la actualidad?

Sigo en La Sexta haciendo los informativos de fin de semana. Al principio me interesaba bastante porque mi familia seguía en Barcelona y yo iba y venía, pero después de 15 años me pesa a veces, mi familia no me ve los fines de semana. En esta cadena pase de ser la niña a ser la persona que lidera los equipos y ahí debes sacar lo mejor de ti, que no sabes ni que lo tienes y por supuesto creer en ti. Eso marca la diferencia en tu carrera. La sexta me ha aportado todo eso. No te puedes arrepentir nunca de tu camino. En la vida siempre dicen que el tren pasa una vez y es cierto que algunos son muy determinantes pero creo que también se pueden coger otros que aunque te lleven a diferente destino, te conviene más. 

—¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Disfruto haciendo el directo, el directo en la calle, se me da muy bien. A veces veo personas que no tienen preguntas que hacer, yo siempre tengo, me encanta preguntar y es la base del periodismo. El periodista no debe dar respuestas solo hacer las preguntas. Los estudiantes ahora se cuestionan muy poco las cosas, hay que preguntarse más y cuestionarse no significa inventar teorías conspiranoides.  Cuando las hacemos, las respuestas las deben tener las voces autorizadas.

—¿Cómo ves el cambio digital, las redes sociales?

Las fake news se basan en una noticia real y a partir de esa base empiezan a inventar todo lo que les interesa. Se comparten muy rápido a través de las redes e incitan al odio, que son reacciones muy primarias del ser humano y ese es el problema de las redes sociales que van a responder rápido. Todo esto se carga los filtros de análisis, la razón del ser humano y el poso de la democracia. Si colaboramos en compartir de manera rápida y sin pensar nos cargamos el pensamiento crítico y una sociedad sin pensamiento crítico no es una sociedad democrática. Esto se ha demostrado en el asalto al capitolio, fue un hito histórico en el mundo que nos demuestra lo que las redes sociales son capaces de hacer.

Son capaces de movilizar un pueblo por el odio y hacia el odio con un objetivo de odio. Entrar en la casa del pueblo que es la base de la democracia y de la libertad y cargártelo en un día. Todos los que están yendo a los juicios se dan cuenta que no lo pensaron. Esto son las redes, mucho cuidado. Otro gran problema de las redes es que solo nos muestran según su algoritmo. Las redes no marcan lo que somos, hay muchas personas que no están en ellas.

—¿Tú las utilizas? 

Claro, pero de una manera crítica y esto hay que enseñarlo. No debemos creer todo lo que nos dicen, ni ir en contra de todo por que si, hay que razonar las cosas. Las redes convierten todo en blanco o negro por que desaparece el análisis. El problema de las televisiones de ahora es que deben ser tan rápidas que ese tiempo de análisis también desaparece, las herramientas que te ayudan a analizar, una redacción curtida que sepa ir a las fuentes... Todo es cíclico y habrá un retroceso a la buena información y al papel. No podemos dejarnos manipular y para eso hay que informarse, ver informativos, escuchar radio, leer periódicos... tenemos la gran suerte en nuestro país de tener mucha diversidad en los medios. 

—¿Crees que están demasiado sesgados los medios?

Lo importante de este país es que tenemos dónde escoger y sabemos quién es cada uno. Podemos elegir, comparar y sacar nuestra propia opinión. Tú eliges y esa es la libertad.

—Te acaban de premiar con la Antena de Plata ¿Cómo recibes la noticia?

Muy contenta. Me llamó el Presidente de la asociación para comunicármelo. Había varias por los años que no se ha podido entregar por la pandemia. Han premiado a los medios por el esfuerzo realizado en este tiempo. Me ha gustado que valoraran los informativos de fin de semana, aunque la gente no lo sabe, son más complicados por que tenemos muchos menos medios materiales y humanos y que pongan en valor eso, es de agradecer. Nos marcamos especiales de fin de semana con pocos medios y es un esfuerzo de toda la redacción. Ha venido en un momento muy bonito porque cumplo 25 años delante de la tv, mis bodas de plata con una antena de plata. Me hizo recordar mucha gente de cuando empecé, los que me dieron mis primeras oportunidades, es entrañable, un momento muy personal que piensas en la gente que has dejado atrás y si les he dado realmente las gracias. Nos olvidamos que mantenerse en el tiempo es muy difícil y que te arrojen un poquito de luz, de visibilidad es de agradecer y es muy importante que lo hagamos en todos los niveles. 

—¿Cuándo vienes a vivir a Pozuelo?

Prácticamente desde el principio, estoy enamoradísima de Pozuelo. Tiene muchísima vida, me da mucha pena trabajar en fin de semana y perderme tantas actividades. Me parece un lujazo el Teatro Mira, las fiestas de Pozuelo que las he vivido. Mis hijas van a un colegio de aquí, vamos las tres a la escuela de danza, a nadar al Torreón e incluso las llevo a los campamentos de verano. Si salgo a comer voy a Pozuelo, si salgo de copas es en Pozuelo, las tiendas... tenemos de todo.

—¿Cuál es tu mejor virtud?

Soy una persona que escucha aunque a veces peco de excesiva comprensión. Entre que escucho y soy demasiado comprensiva me llevo alguna torta y aunque me puedan intentar toma el pelo no quiero renunciar a eso.   Ω