03-09-2019 7:33 p.m.

SEPTIEMBRE 2019  /  ENTREVISTAS

José Garrido, una figura del toreo en las Fiestas de Pozuelo

03-09-2019 7:33 p.m.

Un torero clásico aunque no le gusta definirse a sí mismo. La afición le viene de familia aunque a excepción de su abuelo que fue banderillero, nadie más se dedica a ello. Este hijo único se enamoró de la tauromaquia la primera vez que cogió un capote y supo que ese era su destino. Arropado por su familia aunque su madre es más reacia, sabe que se juega la vida cada vez que se pone delante de un toro, aunque la decisión de su hijo es firme. Por Carmen Millán

Más de 110 corridas a sus espaldas, muchas orejas y muchos éxitos recogidos le avalan.

José Garrido viene a torear a las fiestas de Pozuelo y hablamos con él.

—¿Dónde te criaste?

Nací en Badajoz que es donde he vivido casi siempre y vivo a día de hoy. Durante un tiempo, por motivos de trabajo de mi padre vivimos en Jerez de la Frontera pero solo durante cinco años.

—¿De dónde te viene la afición?

Siempre me ha gustado, en mi casa hay mucha afición por la tauromaquia y mi abuelo materno fue banderillero.

—¿Cómo empiezas?

Me apunté a la escuela taurina de Badajoz para aprender a torear y porque me gustaba el ambiente, pero nunca tuve la intención de ser torero. Empecé a torear novilladas en la escuela y desde el primer momento me enganchó. 

—¿Fueron difíciles los comienzos?

Bueno los comienzos y hasta el día de hoy son difíciles. Es una profesión en la que día a día tienes que ganarte tu puesto en la feria y además tener un puntito de suerte.

—¿Cómo fue la primera vez que te pones delante de un animal?

La primera vez que me pongo delante de un animal la recuerdo como si fuera ayer, es una sensación única que me hizo sentir a la vez amor y miedo.

—¿Cómo es el cambio de novillero a matador?

No es fácil, es una sensación única. Te estás poniendo delante de un toro que por lo bajo le subes 150 kilos de golpe y eso cuesta pero me ha venido muy bien por el temple.

—¿Dónde debutaste?

En Badajoz, siempre en tu tierra te dan más oportunidades y te sientes más arropado por tu familia, amigos y compañeros de la Escuela. La Alternativa fue en Sevilla en 2015 y la confirmé en Madrid en 2016 donde compartí cartel con el Juli y Castella.

—¿Qué te supuso debutar en Las Ventas?

Fue un día muy importante. Las Ventas es la plaza más difícil del mundo. Para triunfar en ella deben juntarse muchos alicientes. Desde luego no faltó disposición. Llegué al hotel tranquilo con la sensación de haber echo lo que tenía que hacer aunque no fuera un triunfo.

—¿Cuál ha sido tu plaza más importante?

Por los triunfos que me ha dado la de Bilbao. Mi faena más completa por lo que supuso en mi carrera, fue allí en 2016.

—Como torero, ¿cómo te defines?

No me gusta definirme, creo que es el público el que debe hacerlo. Intento ser un torero clásico y siempre que el toro lo permita, lo más puro posible. Intento guiarme mucho por las sensaciones del momento.

—¿Qué figuras del torero han sido tu inspiración?

Desde mis comienzos he bebido de muchas fuentes, me he fijado en muchos pero para mí han sido un patrón Ordoñez, Camino y Manzanares.

—¿Cómo te preparas antes de salir a la plaza?

En esos momentos me acojo a todos los santos por el miedo, la angustia, los nervios... y la verdad es que ayuda. La Virgen más especial para mi es la del Rocío ya que allí me bautizaron. En la habitación suelo estar acompañado solamente por mi mozo de espadas.

—¿Alguna manía antes de salir?

Tengo muchas que al final siempre se combierten en un estorbo. Son tonterias de las que solo me acuerdo antes de salir a la plaza.

—¿Tus colores?

En el traje de luces me gusta mucho el color sangre y las tonalidades de azules oscuros y verdes.

—¿Para ti, qué es triunfar?

Cuando sales a hombros es la recompensa a todo. La recompensa al trabajo, la dedicación, el sacrificio, el esfuerzo. Es una profesión muy dura y tenemos que ser conscientes que nos jugamos el pellejo cada vez que salimos a la plaza.

—¿Cómo ves a día de hoy la tauromaquia?

No se valora como antes y la imagen del torero está diluida. Pero aún así, si un torero hace una buena faena se sigue reconociendo. Se cierran plazas que luego abren. Vivimos momentos que no sabemos si vamos a tirar hacia delante o hacia atrás. No debemos perder nuestras tradiciones y que los españoles podamos seguir presumiendo de la Fiesta de los Toros.

—¿Qué le pides al futuro?

Salud para poder seguir dedicándome a lo que me gusta, seguir entrenándome para que cada tarde que me vista de luces pueda dar lo mejor de mi.

—¿Cómo te entrenas?

Tengo que estar en forma. Voy al gimnasio, salgo a correr por los caminos alrededor de mi casa, entro a matar al carretón para tener la espada afinaita y el toro de salón que es fundamental.

—¿Ganas de torear en Pozuelo?

Si, nunca he tenido la suerte de torear en Pozuelo. Comparto cartel con El Cid que se retira este año y con Escribano, que es un torero con una lucha importante.

—¿Qué esperas de esa tarde?

Que salga todo bien, que sea una tarde bonita en la que podamos disfrutar todos y salgamos contentos.   Ω