OCTUBRE 2020  /  #MEMORIAHISTORICA

Siervas de María y mártires en Pozuelo de Alarcón

07-10-2020 8:52 p.m.

Por el historiador Domingo Domené

Desde 1911 la Congregación de Siervas de María contaba con una espaciosa casa en Pozuelo de Alarcón, donde hoy se encuentra el ayuntamiento, a la cual se retiraban las hermanas mayores en busca de descanso y donde casi todas ellas salían gozosas, de día e incluso algunas noches, para prestar compañía y asistencia a las señoras que por su edad, estado de salud y situación económica no podían valerse por sí mismas o contratar a alguien que las cuidase.      

En noviembre de 1936 ante el peligro de que, en plena guerra incivil, Pozuelo fuera ocupado por las tropas sublevadas del general Varela los milicianos endurecieron su persecución hacía todo lo que tuviese relación con la iglesia católica y el 21 de ese mismo mes ocuparon la casa de las Hermanas en Pozuelo de Alarcón.  Fueron obligadas a dispersarse entre familias conocidas, prohibiéndoseles la comunicación entre sí e incluso de vestir sus hábitos y rezar en público.

El 28 de noviembre se dio la orden de evacuar obligatoriamente el pueblo. Todas las religiosas lo hicieron salvo cuatro, quienes por su estado físico creyeron que no era conveniente desplazarse. Fueron detenidas por los milicianos. Esas cuatro hermanas eran: la madre Aurelia, sor Aurora, sor Daría y sor Agustina.         

Madre AURELIA ARAMBARRI FUENTE
Nació en Vitoria (Álava) el día 23 de octubre de 1866 y ese mismo día, fue bautizada en la Parroquia de Santa María de Vitoria. Recibió el nombre Clementina.

Tenía 20 años cuando el 23 de agosto de 1866 ingresó en la Casa Madre del Instituto de Siervas de María Ministras de los Enfermos. Fue admitida por su fundadora quien hoy es conocida como Santa María Soledad Torres Acosta que le impuso el hábito tres meses después (14 de noviembre). Profesó temporalmente el 18 de diciembre de 1887 y cambió su nombre de pila (Clementina) por el de Aurelia. Fue destinada a Puerto Rico, donde hizo la profesión perpetua. el 18 de diciembre de 1894. Tenía 28 años.

Diez años después fue nombrada Superiora de la comunidad de Guanajuato (México). Allí se mantuvo hasta 1909 año en el que fue trasladada a Durango y Puebla (México) y donde le tocó vivir la terrible revolución mexicana. En 1916 regresó a España. Fue superiora en Mataró, Alcoy, Sarriá y Barbastro, lugares donde dejó un grato recuerdo.    
En octubre de 1929 el Instituto de Siervas de María fundó la provincia de Madrid y la madre Aurelia fue nombrada Consejera Provincial y Superiora de la casa Pozuelo de Alarcón. En 1934, con 68 años de edad, floja de fuerzas pidió el traslado a la enfermería de Madrid. Le fue concedido, con gran disgusto de sus hermanas de convento y las mujeres necesitadas de buenos cuidados de Pozuelo de Alarcón.

En 1936 ella y otras hermanas de su edad fueron trasladadas a Pozuelo donde se suponía que gozarían de más tranquilidad.

En Pozuelo quedó al cuidado de sor Agustina Peña Rodríguez, una religiosa relativamente joven quien también cuidaba de otras religiosas que no estaban en condiciones de servirse por sí mismas.

Comenzó la guerra incivil y la casa de las Siervas de María fue tomada por los milicianos. Las hermanas fueron obligadas a abandonarla. Se refugiaron en casa de familias conocidas. Se les prohibió comunicarse entre sí y rezar en público. Además, se les obligó a dejar los hábitos y vestir como mujeres seglares. La madre Aurelia se negó a esto último.

Cuando el 28 de noviembre de 1936 se ordenó que todos los que vivían en Pozuelo lo abandonasen. La madre Aurelia, de 70 años de edad y en malas condiciones físicas, no aceptó porque como dijo a los milicianos ella no tenía miedo a ningún castigo ya que siempre había procurado hacer el bien y servir a los demás e irse sería, además, una falta de caridad porque sería un estorbo para sus compañeras y las familias que las acompañasen a quienes por ello pondría en peligro. Lo mismo hicieron las hermanas sor Aurora (86 años), sor Daría (57 años) y sor Agustina, la única que estaba en buenas condicione físicas (36 años) quien cuidada de la madre Aurelia a quien se negó a abandonar. Las cuatro fueron detenidas.

En la noche del 6 al 7 de diciembre de 1936 la madre Aurelia fue asesinada, junto a las otras tres religiosas, en las tapias del cementerio de Aravaca donde ya había sido asesinado el 29 de octubre, entre otros muchos (en total unos 800, la mayor parte no combatientes), el escritor y periodista Ramiro de Maeztu.  

Sor AURORA LÓPEZ GONZÁLEZ
Sor Aurora nació en San Lorenzo del Escorial (Madrid) el 28 de mayo de 1850. Fue bautizada dos días después con el nombre de Justa.

El 20 de marzo de 1874, ingresó como postulante de las Siervas de María, en la casa de éstas de El Escorial. Poco después comenzó el   noviciado en Madrid. El 14 de mayo de ese mismo año vistió el hábito y cambió su nombre de pila por el de María Aurora. El 24 de junio hizo los votos temporales y tres años después (1897) los perpetuos.
En 1885 fue nombrada madre superiora de la casa de Arévalo donde permaneció ocho años. En 1893 volvió a Madrid. Después sirvió en las comunidades El Escorial, Salamanca, Alcalá de Henares, Cabeza del Buey, Jaén, Cuidad Real y por último, cuando ya era casi una anciana en Pozuelo de Alarcón.  

Fue contemporánea de Santa Mª. Soledad Torres Acosta, fundadora de la hermandad y a quien imitó en sencillez, valentía, bondad y espíritu sobrio. Se distinguió siempre por el exquisito cuidado que tuvo con los enfermos y el buen ejemplo que daba a las religiosas jóvenes.

En 1936 estaba en Pozuelo de Alarcón. Era la más anciana (86 años) y la más antigua religiosa del Instituto (62 años). Fue detenida y asesinada junto a otras tres hermanas la misma noche (6 al 7 de diciembre de 1936) en el cementerio de Aravaca.    

Sor DARÍA ANDIARENA SAGASETA
Nació en Donamaría  (Navarra), el día 5 de abril de 1879. Fue bautizada al día siguiente y recibió el nombre de Josefa Engracia.

El 9 de noviembre de 1902 ingresó en el Instituto de las Siervas de María, en la casa de San Sebastián, pasando a los pocos días al noviciado de Madrid. Tenía 23 años.  Recibió el hábito el 19 de abril de 1903 y emitió sus votos temporales el 4 de mayo de 1905 y cambió su nombre de bautismo por el de Daría.  Fue destinada al cuidado de enfermos en Zaragoza donde estuvo hasta el 1910. Pasó luego a Ciudad Real y al año siguiente a Madrid donde emitió los votos perpetuos el 5 de mayo de 1913. Allí enfermó de úlcera de estómago que llevó con buen espíritu.  
En 1922 fue destinada como auxiliar al noviciado de Madrid, donde fue modelo para las novicias por su caridad. Esta delicada misión la ejerció por espacio de 8 años, al cabo de los cuales, fue destinada a la Casa de Pozuelo de Alarcón, donde siguió edificando a todas por sus virtudes y su porte afable y religioso. Con frecuencia se le oía decir: “yo quiero el martirio del sacrificio diario y si Dios quiere, también morir; morir mártir por Él”.

Al comienzo de la guerra incivil fue detenida junto a las otras tres religiosas y asesinada con a ellas en la misma fecha y lugar (noche del 6 al 7 de diciembre en el cementerio de Aravaca). Sor Daria tenía 57 años de edad.             

Sor AGUSTINA PEÑA RODRÍGUEZ
Nació en Ruanales (Cantabria) el día 23 de marzo de 1900 y fue bautizada dos días después con el nombre de Anunciación.    

La prematura muerte de su madre le hizo conocer el dolor y las privaciones que forjaron en ella un espíritu austero, laborioso y sensible a las necesidades de los demás.

El 14 de diciembre de 1924 ingresó en el Instituto de las Siervas de María en la casa de Tudela, pasando poco después al noviciado de Madrid.

El 4 de julio de 1925 vistió el hábito y dos años más tarde (25 de julio de 1927) emitió sus primeros votos. Cambió su nombre de pila (Anunciación) por el de Agustina.

El 9 de agosto de ese mismo año fue destinada a la casa de Pozuelo de Alarcón para dirigir el cuidado que se prestaba a las demás hermanas religiosas, muchas de ellas ya ancianas o enfermas, y en forma especial a la madre Aurelia. El 5 de julio de 1933 emitió sus votos perpetuos.

Cuantas la conocieron admiraron siempre su amor por el Señor Sacramentado que compaginaba con su disponibilidad y entrega hacia los demás y en forma especial hacia la madre Aurelia a quien cuidada y amaba sin reservas levantándose por la noche, cuantas veces la llamara, sin dar jamás la menor muestra en enfado o hastío
Le cupo el mismo triste final que a las otras tres hermanas en la misma fecha y lugar. Tenía 36 años.     

BEATIFICACIÓN    
La Causa de Beatificación de estas hermanas y su proceso se estudió en Roma. El Proceso de Canonización por declaración de Martirio en su etapa Diocesana en Madrid se concluyó el día 21 de Abril de 2001.

El 3 de Junio de 2013, el Santo Padre Francisco autorizó a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar el decreto de Beatificación que dice así:

"El Martirio de las Siervas de Dios Aurelia (en el siglo Clementina Arambarri Fuente) y tres compañeras, hermanas profesas de las Siervas de María Ministras de los Enfermos; muertas por odio a la Fe en España en 1936".

Fueron proclamadas BEATAS, el Año de la Fe, juntamente con los numerosos Mártires del siglo XX en Tarragona el día 13 de octubre de 2013. En la gran celebración, presidida por el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y representante del Papa Francisco fueron beatificados 522 mártires.

La mayor parte de la gente de Pozuelo ignora o se ha olvidado de la existencia de esas religiosas que vinieron aquí para servir a los demás ¿No sería justo que se les recordase públicamente? Por ejemplo: poniendo una placa en el patio de la sede del actual ayuntamiento que cuando ellas murieron era el lugar conde estaba su casa convento. ¿No debieran las feministas honrar a unas mujeres que ofrecieron su vida al servicio de los demás sin esperar nada a cambio y que fueron sacrificadas por ello?   Ω