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MAYO DE 2024  /  CRÓNICAS DE UNA RUBIA

ISIDREANDO, QUE ES GERUNDIO

14-05-2024 6:03 p.m.

Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo, podría ser la clave de este artículo, pero no, aunque también es un tema a tratar. Hoy nos vamos a centrar en los madrileños y su particular calendario, pues aquí en el foro el año se divide en Navidad y San Isidro. Amigos, haters, admiradores, fieles lectores, me dirijo a todos. Os explico: el foráneo vive así del espumillón a la parpusa y el clavel y vuelven a oírse expresiones de Zarzuela, como chulapo, chotis, gato, toros y verbena…

En Sevilla ya han tenido lo suyo y enganchando casi llegamos sin darnos cuenta a la tradicional corrida goyesca del dos de mayo de cada año y que nos regala La Comunidad de Madrid, hasta el punto que la transmite Telemadrid, ese curioso canal que se fundó en 1989, desde una sempiterna Inmaculada Galván ahora con canas, que sigue haciendo el mismo programa, al siniestro hombrecillo de los deportes fin de semana, siempre armado de unos papelajos con los que azuza y se reafirma en sus comentarios, “azuzes” le llamamos.


Volviendo al tema, que si no me vengo arriba, llega la Feria Taurina de San Isidro a La plaza Monumental de Las Ventas y Madrid se transforma en un guirigay en el que se puede ver desde el “abonao”, que sabe de toros más que las vacas y que se empeña en ver faena donde no la hay, hasta el nuevo público del Abono Joven, que no sabe ni qué significa un pañuelo verde y que el día 16 de mayo guarda su minuto de silencio y luego te preguntan ¿quién se ha muerto? Pues ni más ni menos que José Gómez Ortega, el Gallo, Joselito, fallecido el 16 de mayo de 1920 por la mortal cornada del toro Bailaor en Talavera de la Reina. Juan Belmonte, su amigo del alma y rival en ellos ruedos, fue quien más le lloró.

Y luego está el típico japonés despistado que ruega le dejen salir en el segundo toro, guiris en camiseta luciendo sandalia con calcetín, y cómo no, los pijos de siempre también conocidos como “los tontos delgintonic”, que ya se han hecho todos los bares de la zona y entra tirando la copa y buscando su localidad en el último minuto.

Atrás quedaron aquellas grandes tardes de clamor y arte de la mano de los grandes maestros como Antoñete, José Miguel Arroyo Joselito y César Rincón. Una comunión de éxtasis entre la afición y los diestros, pura magia. Ahora seguimos esperando a que Morante abra esa Puerta Grande que permanece cerrada en su carrera y a que los herederos de el Juli, autor de la peor tauromaquia vista, se revelen lejos de la “julimaquia” y se conviertan en matadores de arte, y que otros como Roca Rey den su golpe de pecho, amén de ver si Talavante está o no.

De esta larga feria que peca de exceso de fechas, llegamos al día del Patrón, San Isidro labrador, cuando la verbena y la fiesta se trasladan a La Pradera del susodicho. Ahí nuestro alcalde se viste de chulapo, consciente de que le sienta fatal y resulta poco creíble, pero que en su ansia electoral está dispuesto a demostrar que es un hombre cercano que vive esas fechas como un verdadero gato. También en Las Vistillas se monta un buen fiestorro musical en el que hasta los artistas que comulgan en otra iglesia tienen cabida y público asegurado. Esta maravillosa fusión aromatizada por el olor a fritanga de las gallinejas y los bocatas de panceta, lomo y pinchos morunos, se funde con naturalidad entre las litronas, la música y el espíritu del castizo. ¡Viva San Isidro! gritan los presentes que por la mañana tomaron, agua, azucarillos y aguardiente.

Ea, ahí lo dejo. Y, por supuesto, ¡Viva Pozuelo!   Ω

Pozueloin: Usted, ¿de qué se queja?

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