ENERO 2021  /  ENTREVISTAS

David Summers: Sufre Mamón encendió la chispa

11-01-2021 9:30 a.m.

Por Carmen Millán
Imágenes: Ricardo Rubio

Aún recuerdo con 16 años, cuando bailaba y cantaba en sus conciertos Sufre Mamón, Chicas Cocodrilo, Marta tiene un marcapasos, Visite Nuestro Bar… o  me enamoraba con Temblando y Si No Te Tengo a Ti Canciones que han pasado una generación, el primer concierto al que fui con mi hija fue al de este grupo, al de Hombre G.

Nos recibe en su casa de Madrid, rodeado de antigüedades, nos cuenta que le encanta ir al rastro a huronear aunque reconoce que las mejores antigüedades que tiene son heredadas.

Le gusta disfrutar del silencio y va en busca de la paz. Nació en Madrid aunque de padres andaluces, donde ha veraneado siempre, en Huelva, hasta que cambió a Cádiz buscando la tranquilidad.

Músico vocacional. A los 10 años comenzó a estudiar solfeo y clarinete mientras escuchaba música sin parar, reconoce que le ha mantenido vivo y despierto.

Hoy entrevisto a David Summers, cantante y compositor de Hombres G, un grupo con millones de discos vendidos y miles de conciertos a sus espaldas, ídolo de muchos y que tras 40 años en los escenarios sigue llenando con las canciones de siempre y de ahora. Amable, simpático, con buen corazón, tímido a ratos… todo un descubrimiento.

Los inicios de Hombres G
—¿Cuándo empezaste a tocar?

Siempre me ha gustado la música. A los 14 empecé tocando el clarinete en el grupo "Los Reflejos", un grupo de pop, pero el guitarrista era el que componía y yo quería componer. Esto me llevó a montar mi grupo. Javi y yo somos amigos desde los 8 años y junto con otro par de amigos montamos "Los Residuos" que resultó ser un desastre. Conocimos a Rafa y Dani y en el 82 nació "Hombre G".

—¿Siempre quisiste componer?
Si, cuento lo que me ocurre o me ha ocurrido o le ha ocurrido a alguien muy cercano. También en aquella época, me ayudaba a ligar. Yo era muy tímido y eso me lo ponía más fácil. Compuse mi primera canción a los 15 años.

—¿Por qué el nombre?
Se debe a una película de cine negro americano que se llama "The G Men", son los hombres del gobierno. En aquella época, todo lo relacionábamos con el cine, incluso las portadas.

—¿Os ayudó la familia?
Bueno, no teníamos impedimento, a mi padre le parecía muy bien pero quería que estudiara porque la música le parecía un pasatiempo.

—¿Os imaginabais ese éxito?
¡Claro que no! ¿quién puede imaginar eso?

—¿Cómo lo vivisteis?
Bien, sobre todo con sentido del humor.  Cuando empecé ni siquiera soñaba con que funcionara. Era un pasatiempo que nos hacía muy feliz aunque me lo tomaba muy en serio. Era como una fiesta de amigos, no contaba con otra cosa. Mis metas eran tocar en las salas que nos dejaban. El sueño era grabar un single pero para que lo vieran nuestros amigos, enseñárselo a nuestros padres, unas metas muy cortitas. Esos sueños se fueron ampliando y joder de repente íbamos a grabar nuestro primer disco, hostias está funcionando, está funcionando, es disco de oro…de platino…lleva 500.000 ventas, vamos a la plaza de toros, todo fue tan rápido que no pudimos pensar. Me parecía todo maravilloso. Pensábamos que iba a acabar y de repente han pasado 40 años.

—¿Cómo fueron los 80 para Hombres G?
En los años 85-86 tocábamos todos los días y después de los conciertos nos íbamos de pedo, a diario, llegábamos a las 7 de la mañana al hotel, nos metíamos en la furgoneta que nos trasladaba a la ciudad donde nos tocaba tocar de nuevo y a empezar. He salido a cantar de todas las maneras, afónico, con fiebre… me tengo que estar muriendo para cancelar un concierto, no por una afonía. Disfrutábamos de todo.

—¿Te asustaste al verte por primera vez ante 30.000 personas?
No, no me pongo nervioso nunca en un concierto. Me pongo el vaquero y la camiseta que tenga limpia y a disfrutar.

—¿Qué escenario te gusta más?
Me encanta Madrid, es de los mejores públicos del mundo. Es una maravilla recibir tanto cariño de nuestra gente. Pero si vamos a México o EEUU también reunimos a 30.000 personas, es brutal. Realmente en todas partes recibimos cariño. Nos encanta ir a sitios donde no hemos tocado, aunque de nuestro mercado nos quedan pocos. Te diré que casi me gusta más tocar en un teatro que en un estadio por la cercanía, en un estadio la primera fila ya está lejos y en un teatro puedes tocar a la gente y eso me gusta mucho.


—¿Qué música te gusta tocar?
Soy amante de todo tipo de música y por eso barajo todos los géneros aunque al final todo lo que hacemos tiene una especie de baño que lo convierte en Hombres G por su estilo tan marcado. Hacemos lo que nos da la gana, poniéndole nuestra personalidad.

—¿Escribes todas las canciones?
Si. El amor es lo más importante del mundo, por encima de todo lo demás. Es el tema más importante para escribir una canción. Las canciones que escribo lo hago con la intención de transmitir a la gente buen rollo, buenas sensaciones, que les haga sentirse mejor, hacerles felices, ese es mi objetivo. Más en estos momentos que la gente está tan enfrentada y con tantos problemas. La música debe transmitir, una canción de la que se dice …no está mal, es una puta mierda.

—¿Cuál es vuestro secreto para seguir tan unidos?
Somos muy buenos amigos, como hermanos, no tenemos jerarquías y lo compartimos todo, vamos en la misma dirección. Aunque yo haga las canciones y eso sea el motor, ellos son imprescindibles, nos queremos mucho. Hemos pasado toda nuestra vida juntos, hemos vivido todo tipo de situaciones, hemos tenido en riesgo nuestra vida, hemos tocado en Colombia en la época de Pablo Escobar y además nos contrató en Medellín, hemos tenido muertos en Sudamérica en los conciertos, nos han puesto bombas… hemos estado juntos en las mejores y en las peores situaciones y eso hace la unión.

—¿Cómo afrontabais esas situaciones?
Teníamos un ángel de la guarda. No éramos tan inconscientes, siempre hemos tenido claro que había puertas que no debíamos abrir, teníamos un límite aunque tampoco hemos sido angelitos.

—Hasta a aquel adolescente que os tenía celos le gustáis hoy
Pasado el tiempo se valoran las canciones, el tío que cuando era adolescente nos odiaba porque su novia estaba enamorada de nosotros ahora lo piensa y ¿qué culpa tendríamos nosotros? Cuando escuchan las canciones se dan cuentan que son bonitas, es el motivo de que aún sigan vivas. Lo que más ilusión me hace es cantar el disco nuevo porque es lo que más me representa en este momento, pero no puedo ni quiero dejar de cantar aquellas que fueron. Tenemos un montón de canciones que han sobrevivido, no tenemos necesidad de hacer más hits, ahora hacemos discos con canciones preciosas que representan lo que somos en este momento. A los conciertos la gente viene a vernos a nosotros, aunque no tengamos disco nuevo.

—¿A quién le debéis parte del éxito?
Tuvimos la suerte de tener éxito enseguida, en el primer disco, teníamos tan solo 20 años. Se hicieron ricos tantos a nuestro alrededor que nadie nos dijo qué teníamos que hacer ni cómo vestir. No dejábamos que vinieran al estudio a escuchar ni la compañía discográfica ni el manager. Lo escuchaban cuando estaba terminado y por supuesto ahora mucho menos, ahora nosotros somos la compañía y somos nuestros propios managers. Tenemos a una persona que nos hace la contratación en España y otro para América y ya está.

—¿Cómo has llevado las criticas?
No soy consciente. Lo primero que aprendí en este trabajo es que es imposible gustarle a todo el mundo. Si le gustas mucho a unos a otros nada. Lo peor que puede pasar es provocar indiferencia. He sido consciente que al haber un histerismo grande con el grupo y mi persona iba a ver otros que le produciría rechazo y me iban a poner a parir injustamente pero me da igual. Me dirijo a los que están a favor, trabajo para los que están interesados en escucharme, a los que me rechazan por tener una idea de mi fabricada y no quieren ni dar la oportunidad, con ese no cuento, no existen para mí.

—¿Y el fenómeno fan?
Bien. A ver, me gusta ahora, en los 80 no, porque era acoso, tenía en la puerta de casa de mi padre todos los días 100 niñas, salía con el coche y se tiraban encima, recibía 150 cartas al día, el teléfono no paraba de sonar…¿a quién le gusta eso? No lo llevaba mal, no era como estos artistas que les da una depresión por el éxito, me parece una jilipollez, pero sí era incómodo no poder hacer determinadas cosas, me convertí en el aguafiestas de la familia porque no podía acompañarles a un sitio con más de 20 personas. Ahora me conocen igual pero me saludan con respeto, me dicen cosas muy bonitas, en aquella época me gritaban, chillaban y lloraban. Lo he llevado siempre con sentido del humor, de ahí surgió la canción de "Las Chicas Cocodrilo".

—¿Cuál es la canción que más te ha marcado?
"Sufre Mamón", es la canción por la que estoy hablando contigo ahora mismo. Esa canción encendió una hoguera en el 85 y luego hemos tenido que seguir echando palos para mantenerla encendida.

—¿Es autobiográfica?
Si, con una novia que tenía antes de conocer a Marta, alrededor de los 18 años. La mayoría de las canciones son autobiográficas. Para mi es más fácil que sean verdad, cuando uno es interprete de sus propias canciones y emociones es muy fácil transmitir porque estás diciendo la verdad. Si un artista no compone y es muy bueno es porque consigue hacer suya la historia y contarla como si le estuviera pasando. En mi caso, escribo mis propias vivencias, miro a mi corazón y no me importa desnudarme y contárselo a la gente. Las canciones hay que hacérselas a una persona, es la única manera que quien te escuche la haga suya.


—¿Qué os mantiene aquí después de tantos años?
Las canciones, por la cara bonita no se está 40 años. Lo que mantiene a un artista vivo es su obra. Nosotros en las canciones contamos una historia.

—¿Hasta cuando la música?
Hasta que el cuerpo aguante, estoy en plena forma, me encuentro muy bien y hasta que la salud me lo permita seguiré. Ahora estamos hablando y acabo de grabar un disco nuevo, este verano tenemos gira por EEUU con 28 conciertos, en México en noviembre, en España… no hemos parado y parece que está lejos de parar.

—¿Sigues disfrutando de los conciertos?
Me encanta ir de gira, tocar, arrastrar la maleta al aeropuerto, llegar al Hotel, la furgoneta…aunque me cansa más que antes me sigue encantando. Disfruto mucho con todo lo que engloba ir de gira.

—¿Alguno en pandemia?
Nos ofrecieron este verano alguno, en principio dijimos que si pero cuando nos dijeron que teníamos que ir todo el viaje con mascarillas, que no se podía entrar en el hotel sin medidas, que no podía entrar nadie al camerino, que no podía venir ningún familiar … suma y sigue, dijimos que a tomar por culo. Esto lo hacemos por diversión, Hombres G es para saltar, bailar, disfrutar y no para estar sentados y distantes. Preferimos esperar a que se puedan hacer conciertos normales.

—¿Cómo fue tu experiencia en solitario?
Me encantó, me lo pase genial. Trabajé muchísimo en América y Latinoamérica. Lo enfoque en crear algo en EEUU, allí habíamos metido un poco la patita en los 80 pero no había cuajado y en los 90 en solitario me obsesione con ese mercado. Hice un montón de giras, conocí el país entero. Trabaje con músicos extraordinarios, amigos del alma que hoy lo siguen siendo y fue una experiencia acojonante. Me encantan las canciones que hice en solitario y espero algún día poder hacer un concierto con ellas.

La relación con su padre
Lo que más le ha marcado ha sido la muerte de su padre Manuel Summers, conocido Director de cine. Su ausencia le dejo tocado, casi inconsciente durante dos años. Perdió a la única persona por la que se dejaba aconsejar. Un referente de vida que le enseñó a luchar por lo que quería aún creyendo que no llegaría lejos con la música.

Mi padre era un genio, siempre decía que tenía que ser yo el que llamara a los demás a que te ayuden a poner tu sueño de pie, no esperes a que te llamen, no seas de esos que tiene que esperar a que les llamen para trabajar, cuando tengas que hacer algo, hazlo tú.

Me ha dado muchísimos consejos, hay uno que lo llevo a rajatabla: Hijo nunca en la vida pongas la mano ni el culo, jamás, de manera que ni pido ni dejo que nadie me someta a algo que no quiero hacer. Me ayuda a marcar mi propio camino.

Tuve un padre que me daba unos consejos acojonantes, cuando se murió perdí a la única persona del mundo por la que me dejaba aconsejar.
Mi padre me enseñó a ser un buen artista y a ser honesto con mi trabajo y mi madre a ser una buena persona y cuidar de mi gente.

En estos momentos tan duros que estamos viviendo me acuerdo de sus palabras, contra la preocupación y la depresión, ocupación.


Sobre David Summers
—¿Cómo te ves tras 30 años?
Con muy pocas diferencias, me doy cuenta que llevo siendo la misma persona treinta tantos años, no he cambiado casi ni mi forma de vestir, tengo mi mismo coche desde el año 87, mis bajos preferidos los compré en los 80, soy muy conservador. Tengo muy pocos intereses de verdad como la música y el amor. La moda, la música de los demás, las tendencias… no me interesan, me da lo mismo.

—¿Qué tipo de padre eres?
El mejor, adoro a mis hijos. Es lo más importante del mundo, los adoro y eso no va a cambiar nunca. A veces me paso, a veces tengo un poco consentido a mi hijo pero no me sale otra cosa y a mi hija igual. Me puede el amor, se aprovechan de eso los cabrones.

—¿Eres enamoradizo?
Totalmente, toda mi vida he estado enamorado, nunca he pasado una época de soltero ni de flor en flor. Siempre me ha interesado el amor, el sexo también pero con amor siempre mejor.

—¿Cómo te mantienes en forma?
Hago boxeo, aunque en pandemia lo he dejado. En casa tengo un pequeño gimnasio. No soy muy glotón, como poco y sano, todos los días ceno una manzana, un plátano o un yogurt. Me gusta desayunar bien y como normal.

—¿Eres callejero?
No, lo he sido y mucho. Ahora me gusta dar un paseo, ir a comer, recibir en casa… pero no estar de juerga como cuando era joven que era a diario.

—¿Un día?
Mis días son muy distintos, ahora que estoy grabando son estudio, estudio, estudio… me paso alrededor de 9 horas. En casa tengo un estudio, me meto a las 9 de la mañana a trabajar y se pasan las horas del día volando.

—¿A quién le cantas?
A la buena gente, es lo que más valoro

—¿Eres creyente?
No, pero mantengo valores que por mi educación cristiana que he recibido y que creo que son buenos y correctos. Me ha servido para intentar ser buena gente.

—¿A que le tienes miedo?
A la enfermedad, me impediría hacer lo que me gusta y tener una vida agradable con mi familia pero a pocas cosas más.

—¿Cómo te defines?
En general, creo que soy buena persona, lo intento. Nunca le he hecho ninguna putada a nadie ni he pasado por encima de nadie, intento hacer mi propio camino aunque por supuesto no he sido perfecto.


Nuevo disco
—¿Cómo surge?
Por el confinamiento. En marzo estábamos de gira en Méjico y habíamos hecho ocho conciertos, nos quedaban cuatro que hemos tenido que posponer en varias ocasiones. Vimos que la cosa se ponía fea y decidimos volver a casa, era 11 de marzo. Llegue por el aeropuerto y al ver las calles vacías y  la ciudad desierta me dio una depre que estuve como 10 días tirado en el sofá de casa sin querer hacer nada. Al ver que iba para largo me puse a escribir como si no hubiera un mañana , me metía a las 9 de la mañana a escribir y cada día me hacia 1 canción. Cuando me pongo a trabajar voy sin freno y apabullo a mis compañeros, me dicen "para ya cabrón" este año les he mandado 28 canciones creo.

—¿Cuándo podremos escucharlo?
Saldrá en marzo- abril. Se llama  "La Esquina de Rowlan". Rowlan es el bar al que íbamos de toda la vida, el de la canción "Visite nuestro Bar". Allí nacieron nuestros primeros amores, nuestras primeras borracheras ..todo, estábamos en esa esquina con nuestros amigos. Esta canción del disco en concreto, he querido ir un poco a buscar el David que tenía 18 años, un poquito de nostalgia, es una manera de luchar contra este presente tan desagradable con esta mierda de pandemia y políticos. Es una manera de dar esperanza y transmitir lo felices que éramos, es una canción muy bonita, un tema muy personal. El disco tiene 14 temas.

—¿Qué le dirías a tus fans para mantener el ánimo en esta situación?
Que aguanten un poco más que ya tenemos aquí la vacuna y ya mismo damos el primer paso. Luego tendremos muchos problemas con los políticos y la economía pero la única manera de salir es ayudarnos unos a otros, darnos la mano, ser solidarios y empáticos, dejar de enfrentarnos e ir todos a una aunque sea muy difícil. Es necesario calmarse, las confrontaciones no llevan a nada. Debemos vivir un poco de espaldas a los políticos. Hemos vivido épocas peores de guerra y la humanidad siempre sale. Los españoles somos un pueblo muy vital.   Ω

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