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DICIEMBRE DE 2022  /  DE MENTE

CORAZÓN LOCO

12-12-2022 8:55 p.m.

Teresa Rodríguez-Millán

“Mi corazón loco siente pasión por las dos, agonía, sufrimiento sin razón, ilusión, caos, magia, piel, esperanza, fuerza, fuego, risas, juego sin fin, ganas de vivir, clandestino del amor… Y si digo que puedo elegir me engaño, no entiendo a mi corazón loco, sin control¡¡¡¡¡”

Una de las necesidades humanas básicas es la relación con otras personas, sentirnos queridos y querer, amados y amar. El afecto y la intimidad forman parte de nosotros mismos.

El amor es un sentimiento universal al que se le han dedicado infinidad de definiciones,  libros, poemas, películas, hasta hipótesis científicas, pero es una realidad que, como únicos que somos, entendemos el amor, y sus diferentes formas, de manera individual y exclusiva. 

Existen diferentes tipos de amor, desde el amor romántico y apasionado hasta la compañía calmada. Los tres elementos básicos que sostienen el amor son la intimidad, caracterizada por sentirse apoyado y comprendido; el deseo que implica la búsqueda de placer, deseo sexual,  y el compromiso que supone la disposición personal a adaptarnos a alguien y adquirir un compromiso hasta el final. 

¿Se puede amar a dos personas a la vez? Es un dilema moral, no una cuestión de si es correcto o no, si está bien o mal. Partiendo de esa base, depende principalmente del concepto de “amor” que maneje cada uno, como hemos mencionado anteriormente cada manera de amar es única. La propuesta del poliamor entiende las relaciones abiertas, donde la relación puede componerse por más de dos personas. El conflicto aparece en el caso de las parejas cerradas o más tradicionales, ya que pensar o soñar con otra persona que no sea nuestro par nos lleva a cuestionarnos un sinfín de dudas, entre ellas, si realmente estamos enamorados, si somos felices, o si lo que tenemos es lo que queremos en nuestra vida.

La mayoría de la realidad social da por sentado que la “normalidad” es tener sólo una persona a la que amar, pero todos conocemos situaciones o hemos vivido en primera persona una verdad contraria, muchas personas se han dado cuenta en algún momento de su vida que quieren a más de una persona. 

Quizá la respuesta a todas estas disquisiciones sea preguntarnos si es lícito validar lo que sentimos y gestionar nuestras emociones.

¿Es malo amar a dos personas? Es un acontecimiento que puede resultar doloroso e incluso angustioso, pero no es algo malo, es un sentimiento involuntario, donde lo más probable es que no hayamos tenido ni siquiera la posibilidad de elegir.

¿Debemos sentirnos culpables? No, la culpabilidad está reservada para las personas que sabiendo que van a provocar daño voluntariamente deciden llevarlo a cabo sin tener en cuenta las consecuencias.

No podemos elegir de quién nos enamoramos, pero sí podemos elegir no hacer daño.

El amor es una celebración continua…

(“Donde reina el amor, sobran las leyes.” Platón).   Ω

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