MAYO 2020  /  ENTREVISTAS

Ricardo Rubio

11-05-2020 2:03 p.m.

Nuestros ojos en esta pandemia
Por Carmen Millán

A  él le gusta identificarse en su profesión como "un fotógrafo buscando una mirada distinta, diferente en todo lo que hago". Su pasión por la profesión la mantiene intacta, algo que nos demuestra a diario cada vez que sale en busca de la imagen.

Ricardo es uno de los reporteros gráficos mejores de nuestro país, a diario podemos ver alguna de sus fotografías en diferentes periódicos nacionales. La pasión le lleva a cualquier lado, de cualquier paisaje, mirada, sombra, color…sabe mostrarnos lo que significa. La música la lleva dentro y son muchos los conciertos que lleva en sus historias y en su objetivo.

En esta ocasión e intentando no dejar de ser profesional, la entrevista que hago es a una persona especial, un compañero de trabajo pero sobre todo un verdadero amigo

—¿Cómo te ha afectado lo que has vivido?
Vivir la pandemia en la calle ha sido un privilegio y a la vez una temeridad. No quiero frivolizar comparando la pandemia con un estado de guerra pero si es cierto que ha tenido sus semejanzas. Los muertos, los hospitales, los dramas familiares, las despedidas cargadas de ausencias de los tuyos. En definitiva, la humanidad esta librando una batalla contra un enemigo invisible que ataca por todos lados de manera indiscriminada. Aunque no cabe duda de que si estas en la parte baja de la pirámide el peligro es potencialmente mayor que si los haces en la parte alta, el virus ha terminado tocando a todos.

Te afecta lo que ves pero en esta profesión eres uno mas. Lo importante es de lo que seas capaz como colectivo, no simplemente como individuo. Lo que quedará será el trabajo de tantos.

—¿Qué ha supuesto poder estar en primera línea de esta pandemia
Está suponiendo ser una parte mas de la historia. Que tus fotografías sean el aval de lo que fuiste. Que esas imágenes sirvan para documentar lo que fue el COVID19. Estar en primera línea es un privilegio y a la vez es una responsabilidad porque muchas personas miran ahí fuera con tus ojos. Muchos construirán sus recuerdos a través delo que  tu les enseñes. Y eso es una responsabilidad enorme. También una obligación. Tienes la posibilidad de hacerlo y no debes obviarla.

—¿Cómo reaccionaban las personas a las que has podido fotografiar?
Depende. Durante estos días en la calle el nerviosismo era patente y normalmente lo paga el fotógrafo. Eso no quita para que haya encontrado personas adorables con las que hablar, que te cuentan sus historia y te piden una foto. Ese momento en el que captas su atención y se produce el milagro vale por todos los sinsabores . Hay fotógrafos que son maestros en este arte. Yo me fijo mucho en      ellos, en sus imágenes, en su forma de actuar.

—¿Has sentido apoyo?
Sobre todo en mis compañeros y mi familia. Siempre a mi lado. Siempre tirando de mi.

Pero en este caso concreto se ha producido una cosa maravillosa: #teprestomisojos. Comencé a escribirlo el primer dia del estado de alarma. Y las muestras de cariño, y de apoyo han sido constantes a lo largo de los casi 50 dias en los que he publicado el diario. Al final la vida te devuelve algo de lo que siembras y yo estoy muy contento con esta cosecha. El que la revista Pozuelo IN apostará por mi fue determinante para que todo esto se diera.

—¿Qué ha sido lo que más te ha impactado?    
Me han impactado muchas fotografías. Unas publicadas y otras no. Las imágenes de la trastienda han sido duras. Pero sobre todo las personas vengan de donde vengan vagando de un sitio a otro en hospitales, en las colas de los bancos de alimentos, en los pasillos del metro, en las puertas de los cementerios. Impacta ver a la gente ida, observando el cielo o el suelo. Pensando en algo mucho mas allá. Eso es desconcertante y hasta emocionalmente demoledor.

—¿La fotografía que más te ha llenado?
Hay varias. Los abuelos. Las residencias. Esas caras y esos lugares no los olvidaré jamás.  Pero la foto que me llena es a la de mi madre asomada a la puerta de su casa con mi hermana saludándome a lo lejos. Me dio paz. Y me dejo satisfecho.

—¿Es posible dejar los sentimientos a un lado en este trabajo?
No, ni creo que se deba hacer. Los sentimientos, las emociones, nuestra formación son parte de nuestras fotografías. Cada uno refleja todo esto en lo que es su trabajo.

—¿Qué sacas de positivo?
El resultado del trabajo. La solidaridad de mis compañeros. El apoyo del exterior. Los ánimos por la calle de muchas personas. El compartir días con compañeros que somos competencia a la hora de la verdad. Aprender a toda velocidad. Ver los trabajos de Dani Duch, David Mudarra, Fernando Vilar, Jesús Hellin, Eduardo Parra y muchos mas. El amor de los míos. El respeto por casi todo el mundo.

Eso saco de positivo de esta horrible situación.


—¿Te ha servido #teprestomisojos como desahogo para desconectar?
Por supuesto. Ha sido una terapia que me reconciliaba conmigo mismo. Un repaso a las historias que me encontraba cada dia. Y ahora me doy cuenta de que todo ha pasado tan rápido que es un testimonio lleno de detalles que de otra manera habría olvidado o dejado en el tintero para mejor ocasión. También ha sido un ejercicio de disciplina el ponerme cada día a relatar esas historias. Y un examen diario a mi literatura que tanto amo. Se que no soy brillante pero me esfuerzo por mejorarla cada dia también.

—¿Por qué relacionar una canción con tus artículos?
Porque la música es una de las cosas mas importantes de mi vida.. .No la concibo sin canciones. Escribo con canciones. Llego a mis trabajos diarios con canciones. Tengo recuerdos de mi vida llenos de banda sonora.  Mi primera casa sonaba a Georges Michel. Mi adolescencia a Leño. Ahora escucho a Cullum y algo se rompe dentro de mi. La música son recuerdos. Tengo casi una canción para cada persona. Tengo muchos conciertos a las espaldas. Muchas fotos que hablan de ellos. Y escribo cada día con una música diferente. Eso me lleva hasta donde quiero llegar, siempre.

—Si tuvieses que resumir todo este periodo con una canción, Cuál sería?
Comfortably Numb de Pink Floid. Ha sido lo que mas he escuchado de camino a casa en medio de tanto silencio.

—¿A quién has necesitado más?
¿Más? No se. A mi familia, a mis amigos, a mi gente. La gente a la que quiero no me ha fallado.

—¿Has abierto los ojos?
Llevo tiempo sin poder cerrarlos.

—¿Cómo asumes el final de esta etapa?
Jajaja... Esto no ha hecho mas que empezar.