NOVIEMBRE 2020  /  ENTREVISTAS

DR. PEDRO GUILLÉN: SOMOS HIJOS DE NUESTROS GENES

11-11-2020 11:55 a.m.

Más vital que nunca, el afamado Doctor Guillén nos pone al día de los avances en su investigación sobre la artrosis y el anti envejecimiento
Por Ariana Francés. Imágenes: Ricardo Rubio.

—¿Qué le ha llevado a profundizar en este tema?
La misión del médico de hoy es devolver al enfermo las capacidades que la enfermedad le ha secuestrado. La enfermedad no te quita esas capacidades para siempre. Tú como médico puedes “jugar” con esos tejidos y recomponerlos.

—¿Cómo se realiza actualmente?
Antes sustituíamos con tendón de cadáver o con huesos del banco de huesos, ahora cambiamos las piezas por prótesis. Dentro de poco todo eso quedará en un cajón. La medicina va a restaurar la función perdida de ese tejido. Por ejemplo, usted se opera de miopía y a eso lo llamamos restaurar la función perdida pero si el oftalmólogo le pone una gafa entonces ya no, solo le pone un “parche”.

Somos hijos de nuestros genes y de los de nuestros padres. En función de cómo tratemos a nuestros cuerpos dejaremos unos genes con o sin cicatrices. Por ejemplo, si usted se droga o bebe o come mal, eso le dejará unas secuelas también a nivel genético que heredarán sus hijos y nietos.

—¿Qué ha descubierto?
Hablemos del ciclo circadiano es decir la vida a lo largo del día. Se sabe que está gobernado por un gen al que llamamos Gen Reloj o GenClock. Ese gen en mi nieto es eficaz haciendo crecer los tejidos por ejemplo. Con el tiempo, estos genes van perdiendo la actividad y por lo tanto las células se vuelven viejas. Aparecen las canas, las arrugas, etc. En el trabajo que hemos hecho, hemos cogido ese gen y le hemos añadido la molécula que le faltaba para trabajar bien y el ratón se ha convertido en joven otra vez.

—¿En qué consiste la investigación?
Una célula se vuelve vieja y nosotros ya sabemos qué estructura es la que está vieja. Se llama la heterocromatina y es una proteína, una enzima. Se sabe además que cuanto más envejecemos más se deteriora y da pocas órdenes a la célula. Hemos trabajado con ratones de progeria es decir, ratones que tienen una enfermedad que los envejece prematuramente. El mejor centro del mundo de ratones con progeria está en Oviedo por cierto. Hemos cogido dos ratones con progeria. A uno le hemos inyectado esta molécula y ya no se parece al otro por que está joven. Hemos conseguido detener ese deterioro en animales de laboratorio restaurando la heterocromatina. Lo que hemos hecho es cambiar la composición de una sustancia subiéndole la cantidad y hemos visto que inmediatamente el gen del cartílago se había regenerado. Nosotros tenemos acosado al condrocito artrósico y nuestra intención es vencerlo. Esto es un abordaje con dos sustancias que faltan en la célula artrósica. Hemos publicado esta parte de la investigación en la revista más prestigiosa que es Nature.

—¿En qué fase están?
Estamos en la fase de investigación básica donde todavía tratamos en ratones y no en primates. Para pasar a la siguiente fase la Agencia Americana del Medicamente nos ha pedido que demostremos que estas sustancias no son tóxicas y que no son teratógenas es decir, que no provocan tumores y cáncer para poder experimentar con primates y luego con seres humanos en la famosa Fase 3. Ahora mismo estamos investigando sobre eso precisamente, que estas sustancias no sean tóxicas. Pretendemos terminar este estudio entre noviembre y diciembre de este año. Llevamos cuatro años investigando con ratones y nos ha costado publicar esta información más de un millón de euros. Una vez concluyamos que no son tóxicas ni teratógenas, llegaremos a la fase de aplicación clínica y empezaremos en personas.

—Supongo que el coste es elevadísimo
Esta fase es carísima y necesitamos ocho millones de euros para terminar con esta investigación. Necesitamos ayuda tanto institucional como privada. Hay que investigar y un país que no investiga se empobrece. El primer signo de la pobreza es la enfermedad. Este virus que nos está destrozando el país es por falta de investigación.

—Artrosis, campo apasionante ¿Porqué investigar sobre esta enfermedad?
Investigamos la artrosis por que es la enfermedad más prevalente en el ser humano. Si es a partir de los 50 años se lleva más del 50% de las afecciones del ser humano. En España se cree que hay más de cuatro millones de artrósicos. Los síntomas más frecuentes son el dolor, la incapacidad y la pérdida de calidad de vida. Ahora mismo, las prótesis le devuelven al paciente su calidad de vida pero nosotros queremos desechar la prótesis y tratar desde el principio esta enfermedad reconduciendo la célula. Nosotros vemos la célula como un medicamento y una oportunidad de reconducir la enfermedad.

HABLEMOS DE ACTUALIDAD, HABLEMOS DE COVID19
—¿Cómo han sido estos meses para ustedes al pasar de ser hospital de traumatología a ser un hospital COVID19?

Tuvimos que poner una vía “limpia” (sin contagio) y una vía “sucia” (de los enfermos Covid19) para según llegaran los pacientes atenderles en diferentes zonas. Además todo cambió durante la pandemia. Esto es una hospital de traumatología donde todos los días ponemos clavos, prótesis, etc. Durante la pandemia todo cambió y volvimos a los usos de antes poniendo muchos más yesos por ejemplo. Los pacientes llegaban y se aterrorizaban, se querían ir. Se nos dio el caso de una enferma que vino con una luxación de hombro por un ataque epiléptico, vino, se hizo la radiografía y se marchó a su casa. El médico la estuvo buscando por el hospital y como no la encontraba la llamó por teléfono. No sabes lo que duele un hombro salido y fracturado pero estaba tan asustada con lo que estaba viendo en el hospital que prefirió irse a su casa.

En la pandemia lo único que se mantuvieron fueron las urgencias de traumatología y los servicios centrales que necesitan esas urgencias, el resto nos dedicamos al Covid.

Es importante resaltar que el personal médico está acostumbrado al trato con paciente traumatológico que es muy diferente al paciente infeccioso y de medicina interna que estaba aquí y que hicieron un esfuerzo tremendo para acomodarse a la situación. El personal de quirófano que es un trabajo más instrumentista bajó a planta a cuidar a pacientes y se merecen un gran reconocimiento. Hemos visto una gran humanidad por parte de todo el personal, todo el mundo se acomodó y se esforzó al máximo.

—¿Cuál es la situación actual?
El virus ha venido para quedarse y además no sabemos como atacarle. ¡Que vamos a tener vacuna en unos meses, es mentira!. La más avanzada en el mundo es la vacuna china. Hay cien mil militares y presos que ya la están probando pero están al 60 por ciento de posibilidades de que sea válida dado que el virus muta constantemente.

—Cómo médico y como persona ¿Qué es lo que más le ha llamado la atención de la pandemia?
Lo que más me ha llamado la atención es que con vivir nos hemos sentido felices. Me ha entristecido mucho ver lo miserable que ha sido nuestra conducta y que lo sigue siendo. El confinamiento ha sido un hijo del miedo al virus. Creo que este virus ha venido a quedarse y que mucha gente deja solos a los enfermos ahora mismo. Vemos muchos menos acompañantes.

La parte positiva es que la telemedicina ha venido para quedarse también. Ahora hacemos la primera consulta por video llamada, mandamos las pruebas que correspondan y luego le vemos en consulta física.   Ω

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