MARZO DE 2020  /  POZUELO PRESTIGIO

Pozuelo, Ciudad del Agua

09-03-2020 6:42 p.m.

Las fuentes de la Villa: La Escorzonera, La Fuentecilla, la de Somosaguas, La Poza, El Abrevadero, La de la Salud y la de Húmera
Por Carlos H. Fernández del Valle (DEP), cronista de la Villa

Pozuelo Prestigio también está empeñado en reivindicar a la villa de Pozuelo de Alarcón como la Ciudad del Agua.
Y para empezar hablando del agua, recurrimos Carlos H. Fernández del Valle, el gran Cronista de la villa recientemente fallecido, para que nos cuente de sus fuentes.

Estas son:

FUENTE DE LA ESCORZONERA
Atribuida al arquitecto Ventura Rodríguez (1717-85), consistía de un alto pedestal de granito a modo de obelisco rodeado por un gran tazón de piedra.  Estaba enclavada a la entrada del monte del Sr. Moret (en la actualidad, la urbanización “Las Encinas” sita la norte de Pozuelo), y la bordeaba una glorieta con asientos de piedra y una pradera.
Era uno de los lugares típicos de paseo, ya que el paraje había sido excluido de la venta del monte de Pozuelo, en la época de la Desamortización. Sin embargo, lo que no hizo el gobierno de la Nación lo hicieron nuestros ediles, ya que en abril de 1924, siendo alcalde D. Antonio Benítez Guerrero, (fundador de una de nuestras colonias de hoteles), el Ayuntamiento vendió la fuente y el terreno circundante a D. Alfonso Martos Arizcun, conde de Heredia Spínola, que había adquirido la finca de Moret en el año 1909.

Su construcción se debe al patronazgo del Conde de Campomanes, bajo cuyo impulso se construyó también la Fuentecilla (1723-1802) y se realizaron importantes mejoras en el pueblo.

Sebastián López Arrojo, nuestro más destacado poeta del pasado siglo, le dedicó una pequeña composición en la que relata cómo, tras una excursión campestre por el paraje, cayó en brazos de Morfeo, soñando que abrazaba a su amada, cuando al despertar observó que en realidad lo que estaba acariciando era su propio can.

Propiedades del agua: aumentan de un modo marcado la secreción renal, entonan la digestión y son sumamente aperitivas, siendo buenas para las anabarcas, las ictericias y las dispepsias. D. Pedro Castelló (famoso médico del siglo pasado al que la capital dedicó una de sus principales calles), la recomendaba a sus pacientes y era numerosa la gente de Madrid que se la llevaba para su consumo habitual.

LA FUENTECILLA
Sita junto al arroyo de Pozuelo, que pasa por el casco de la población, ahora canalizado. Muy próxima por tanto a la antigua calle del Hospital, que debe su nombre a la fundación que con tal fin estableciera el clérigo Pero López, según se relata en la relación de 1576.

La obra de la fuente es del mismo año que la de la Escorzonera, y también se debe al patrocinio de Campomanes (1723-1802), personaje a quien está dedicada la calle adyacente.

En la actualidad se han ajardinado los alrededores, embelleciendo el conjunto.

LA FUENTE DE SOMOSAGUAS
No existe ya. Estaba cerca del emplazamiento de la Cruz de la Atalaya, en el antiguo camino de Pozuelo a Húmera. Daba un agua ferruginosa y con algo de mineral de cobre. Se levantaba sobre la antigua posesión mobiliaria de Somosaguas, propiedad hasta 1787 de los Condes de Clavijo, señores de la Villa de Húmera, de quienes pasó por venta al marqués de Valdecorzana.

Con posterioridad fue propiedad del general O’Donnell entre otros, y finalmente del Marqués de Larios, a quien sucedió Urbanizadora Somosaguas, quien urbanizaría la zona.

Fueron muy celebradas las cualidades medicinales de sus aguas, considerándose muy beneficiosas “en las debilidades ocasionadas por las evacuaciones excesivas, reumatismos crónicos y en los efectos escrofulosos”.

FUENTE DE LA POZA
Es quizás la más popular de Pozuelo. Fue construida en el siglo pasado y se le dotó de dos surtidores. Sita al lado de las fábricas de curtidos su agua se utilizaba para el lavado de ropa de los hacendados madrileños que se lo encargaban a las lugareñas que con su afluencia al lugar acabaron convirtiéndose como decía Sebastián López Ariojó, en el “mentidero municipal del siglo XIX”. Junto con este empleo, se la utilizaba también para las tareas fabriles y el riego de las huertas.

Entre las propiedades de su agua destacaban las siguientes: “disuelve el jabón y cuece admirablemente las legumbres”.

EL ABREVADERO
Estaba muy próximo a la Poza y tenía sólo un caño. Fue construida en el año 1880.

FUENTE DE LA SALUD
Sita en el parque que lleva su nombre, ostenta la siguiente leyenda:

TENGO MI SER EN DIOS, CON MI ELEMENTO AL AFAN DE POZUELO SATISFICE NECTAR DIVINO SOY, LLEGA SEDIENTO APAGA EN MI TU SED Y A DIOS BENDICE.
CONSTRUIDA POR SUSCRIPCION POPULAR SIENDO ALCALDE DON VICENTE BRAVO AÑO 1905

Cuando se urbanizó la hoy Fuente de la Salud, se construyeron unas mesas de madera y unos asientos de ladrillo que se colocaron en las inmediaciones de la Fuente. A la entrada se instaló un arco de madera con un rótulo que decía: “PARQUE DE SAN IGNACIO” (Agradezco a D. Francisco Martín Granizo la información sobre este punto).

En las inmediaciones hay otra fuente que se construyó en la posguerra, bajo el mandato del alcalde D. Juan Muñoz Mateos.

FUENTE DE HUMERA
De sencilla fábrica, tiene su origen en el arroyo que pasa por esta antigua villa y muere en Aravaca. Fue construida en el siglo XIX.

Cómo noticia curiosa, queremos comentar el hecho de que nuestra querida farola de la plaza de toros, ahora tristemente relegada a un segundo plano, fue fuente también durante la posguerra. Todavía mantiene la señal de los grifos).

Efectivamente, se hizo por aquel entonces una conducción de agua desde la Poza a la denominada “Fuente del Cura”. (Un simple grifo llamada así porque se encuentra en el emplazamiento de la antigua casa Parroquial en la confluencia de la calle San Roque con la carretera de Carabanchel.

Falta actualmente en los jardincillos de la parte posterior de la Casa Consistorial la fuentecilla que desde que se construyó el edificio (1952) las había servido de ornato.

Muchos nombres de la topografía de Pozuelo hacen alusión a las fuentes o alumbramientos de agua: así la fuente de Medel, en las inmediaciones de la Colonia de Benitez; la fuente de D. Pedro, casi en el límite con Majadahonda; la Fontarrona, camino de Boadilla; la Mina del niño, cerca de La Cabaña; la Mina de Portugués, en la linde con Aravaca; y la fuente de Juan Tomé, en la ladera del Camino de Alcorcón.   Ω