Escucha el audio de esta noticia:
Por Guillermo Molina | 🕘 5 minutos de lectura
A mí me van a permitir ustedes que hoy empiece por una evidencia que algunos siguen sin querer ver: en España hay mujeres que tienen más coraje, por decirlo fino, que muchos hombres con corbata, despacho y tarjeta de visita. Y no hablo de discursos ni de pancartas, hablo de hechos. De los que se ven cuando uno se da una vuelta por la realidad.
El otro día, en el Centro Cultural MIRA, ocurrió algo que no es tan habitual como debería: una sala llena hasta la bandera. Butacas ocupadas, gente de pie en los laterales, ambiente de expectación de ese que no se compra con marketing. ¿El motivo? La IV edición de los premios de ASIMPEA, esa asociación que lleva ya dos décadas recordando algo muy sencillo: que emprender es duro, pero hacerlo sola lo es mucho más.
"Cuando las mujeres se unen, ocurren cosas maravillosas" dijo su presidenta.
Y mire usted por dónde, ocurrió.
Más de treinta empresarias presentando candidatura. Mujeres que han montado negocios, levantado persianas, pagado nóminas, sorteado impuestos, peleado con proveedores, clientes, bancos, burocracia, conciliación y, en muchos casos, con una sociedad que todavía mira con lupa, y a veces con recelo, a quien decide emprender.
Y ahí estaban. Sin complejos. Sin pedir permiso. Sin discursos grandilocuentes, pero con resultados. Que es lo que importa.
A mí todo esto me recordó, salvando las distancias históricas, claro está, a aquella Isabel la Católica que no pidió permiso para cambiar el rumbo de un reino. Porque hay algo que comparten estas mujeres: determinación. De esa que no se enseña en cursos ni se aprende en manuales.
Y no, no es cuestión de género en el sentido simplón del término. Es cuestión de actitud. De capacidad de tirar para adelante cuando vienen mal dadas. De no quedarse en la queja fácil. De hacer, que es lo más difícil.
En la sala del Mira uno veía perfiles de todo tipo: autónomas, empresarias consolidadas, emprendedoras que empiezan, otras que ya han pasado por todos los golpes posibles. Una enumeración que daría para un censo: comercio, servicios, consultoría, formación, estética, tecnología… un tejido real, de esos que sostienen la economía sin salir en los telediarios.
Mientras tanto, en otros ámbitos, seguimos discutiendo teorías, cuotas, discursos, etiquetas. Mucha palabra y poco resultado. Aquí, en cambio, había algo más antiguo y más eficaz: trabajo.
Y permítanme una maldad, suave, pero maldad al fin: viendo a muchas de estas mujeres, uno no puede evitar pensar en algunos hombres que viven instalados en la comodidad, en el discurso o en la excusa. Que si el contexto, que si la situación, que si el momento. Mientras tanto, ellas abren negocio, contratan, arriesgan y siguen.
Es que no es fácil, dirá alguno.
Claro que no. Por eso tiene mérito.
Pozuelo, que tantas veces presume, y con razón, de nivel económico, debería presumir más de esto: de su tejido empresarial femenino. De esa red que empezó hace veinte años para que ninguna se sintiera sola y que hoy es referencia.
Porque al final, lo que construye una sociedad no son los discursos, sino las personas que hacen cosas. Y en ese terreno, créame, hay mujeres que están dando lecciones sin necesidad de levantar la voz.
Sin necesidad de compararse ni poner zancadillas y sin necesidad de estar enfrentadas al hombre.
Su lema "juntas mejor" y asi lo demuestran en cada paso que dan.
Y eso sí que es digno de premio. Aunque no siempre salga en la foto.
no hay comentarios
18-04-2026 medianoche
18-04-2026 medianoche
18-04-2026 medianoche
17-04-2026 11:35 a.m.
17-04-2026 10:35 a.m.
16-04-2026 7:51 p.m.
16-04-2026 7:43 p.m.
16-04-2026 7:34 p.m.
16-04-2026 7:26 p.m.
27-03-2026 9:11 p.m.
Tres detenidos en Majadahonda tras una persecución con dos agentes heridos05-04-2026 10:50 a.m.
Del “no nos representan” al “mírame en el plató o en el juzgado”28-03-2026 medianoche
Los gorrillas del Ayuntamiento14-03-2026 medianoche
El Ferrari y el badén28-02-2026 medianoche
Zapatero a tus zapatos21-02-2026 medianoche
Tu Concejal Vecino