La confianza, esa gallina de los huevos de oro

02-10-2026 11:57 a.m.

Por Jorge Gómez | 🕘 6 minutos de lectura

Hay una diferencia esencial entre un negocio próspero y un mercadillo de pícaros: la confianza. Todo lo demás —los balances, los estadios, los contratos televisivos o las campañas publicitarias— viene después. La confianza es el cemento invisible sobre el que se levanta cualquier mercado. Cuando ese cemento se resquebraja, el edificio puede seguir en pie durante un tiempo, incluso lucir una fachada espléndida, pero por dentro ya ha empezado a desmoronarse.

Por eso me ha llamado especialmente la atención la contundencia con la que el fútbol inglés ha afrontado las acusaciones contra el Manchester City por presuntos incumplimientos de las normas financieras. No porque los británicos sean moralmente superiores al resto del planeta. Sería una ingenuidad infantil pensar que en Inglaterra los dirigentes desayunan ética kantiana con el café. No. Actúan con dureza porque conocen perfectamente cuál es la verdadera gallina de los huevos de oro: la Premier League.

Y esa gallina no pone huevos de oro gracias a la poesía del fuera de juego o a la belleza de un pase entre líneas. Los pone porque millones de personas, dentro y fuera del Reino Unido, creen que están consumiendo una competición cuya credibilidad merece la pena pagar.

Detrás de ese producto viven decenas de miles de personas. No solo futbolistas multimillonarios que aparecen en anuncios de perfumes. Viven cocineros, empleados de mantenimiento, personal de seguridad, conductores, periodistas, cámaras, técnicos de televisión, analistas de datos, administrativos, camareros, hoteles, empresas de transporte y una interminable cadena de proveedores. Más de cien mil empleos dependen, directa o indirectamente, de que el consumidor siga creyendo en el producto.

Eso explica que las instituciones inglesas comprendan algo que parece de sentido común: cuando existe la sospecha de que alguien ha alterado las reglas del juego, investigar no es un acto de heroísmo moral. Es una inversión económica. Porque el peor enemigo de un negocio no es la competencia; es la pérdida de confianza de sus clientes.

En España, sin embargo, tengo la impresión de que todavía no hemos terminado de aprender esa lección. El llamado caso Negreira ha generado uno de los mayores terremotos reputacionales que ha vivido nuestro fútbol. Existen procedimientos judiciales abiertos y responsabilidades que deberán determinar los tribunales y los órganos competentes. Precisamente por eso, la prioridad debería ser despejar cualquier sombra con la máxima transparencia posible.

Sin embargo, la sensación que percibe una parte de la opinión pública es distinta. Da la impresión de que algunos actores del ecosistema futbolístico —instituciones, determinados medios de comunicación o incluso los actores que viven del negocio— prefieren que el tiempo actúe como anestesia antes que como bisturí. Como si la erosión de la memoria pudiera sustituir al esclarecimiento de los hechos.

Es una estrategia peligrosa. Muy peligrosa.

Porque el aficionado puede perdonar casi cualquier cosa: una mala temporada, un fichaje fallido o un entrenador equivocado. Lo que difícilmente perdona es sentirse engañado. Cuando el espectador empieza a preguntarse si el resultado depende exclusivamente de lo que ocurre sobre el césped, el espectáculo comienza a perder su esencia.

La economía moderna gira alrededor de una palabra aparentemente sencilla: confianza. Sin confianza no existen bancos sólidos, ni bolsas estables, ni marcas valiosas. Tampoco competiciones deportivas duraderas. La reputación tarda décadas en construirse y apenas unos minutos en comenzar a derrumbarse.

Quizá esa sea la verdadera diferencia entre quienes entienden el deporte como una industria estratégica y quienes todavía creen que basta con mirar hacia otro lado hasta que pase el temporal. Porque los problemas que se esconden debajo de la alfombra no desaparecen. Simplemente esperan el momento en que alguien levante la alfombra.

Y cuando eso ocurre, el polvo suele ser mucho mayor de lo que parecía.

COMENTARIOS

no hay comentarios

Añadir un comentario

Deja tu comentario aquí:
Pozueloin: Usted, ¿de qué se queja?

EXPRESA LIBREMENTE TUS OPINIONES EN EL BUZÓN

Últimos comentarios

La dirección de correo electrónico es: proyectoseducativosgb@gmail.com
Pozuelo de Alarcón Pozuelo estrena talleres gratuitos para mujeres sobre …
Como me puedo inscribir en los 2 talleres de octubre gracias
Pozuelo de Alarcón Pozuelo estrena talleres gratuitos para mujeres sobre …
En España.y según las estadísticas de familias hay Lesbianas ,gays familoas monopatentalrs y los heteroxexuales que bien no quieren tener …
Pozuelo de Alarcón PP y Vox acuerdan revisar las Oficinas …
La culpa de que las españolas se casen tarde es de Ayuso? =NO TIoenen hijos tarde por Ayuso o poroe …
Pozuelo de Alarcón VOX critica la gestión del Gobierno local …
El discursito habitual sobre la natalidad, llevas así 3 años con lo mismo cambia por los menos alguna frase calcado …
Pozuelo de Alarcón VOX critica la gestión del Gobierno local …
¿Podría apadrinar a un ciprés? Porque lo que hay que ver.
Pozuelo de Alarcón Pozuelo busca padrinos para nuevos árboles: las …
Todo el barrio Prado de Somosaguas está igual, las calles Tramontana, Siroco, Cierzo… huelen a los orines de los perros …
Pozuelo de Alarcón Una vecina denuncia la acumulación de excrementos …
¿Has detectado este mismo problema en otras zonas de Pozuelo? Por supuesto, la calle Lope de Vega, acera impares, Vicente …
Pozuelo de Alarcón Una vecina denuncia la acumulación de excrementos …
Bochornoso la intervención en la Asociación anavid en Ávila.
Pozuelo de Alarcón PP y Vox acuerdan revisar las Oficinas …
La portavoz de Familias Ainhoa G F volvió hacer el ridículo en Ávila con su mala intervención. Ya que la …
Pozuelo de Alarcón PP y Vox acuerdan revisar las Oficinas …

Noticias relacionadas

 1

15-09-2026 10:51 a.m.

La cuenta de Rabat

 4

13-06-2026 medianoche

El porcentaje y el relato