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HISTORIAS DE LA PVTA PANDEMIA

22-02-2021 10:03 a.m.

 (1)

Por Jesús Castells
Ilustración de: José Guaita

Con esto del toque de queda me he hecho con una mochila amarilla de esas que pone Globo mal escrito y tengo un par de horas más para pulular por ahí sin que me pare la policía ni nadie me pregunte nada. Llego a la casa de las pibitas del Tinder y desde el telefonillo desvelo mis intenciones con absoluta transparencia:

- Sí, ¿Quién es?
- Y yo grito ¡Tele Pichaaa!

Es muy chungo estar en plena época de apareamiento y tener esta serie de impedimentos sumados a la ya difícil tarea de la monta. Hacer el amor con la mascarilla y el preservativo puestos es como si estuvieras inflando y desinflando una lancha neumática a pleno pulmón. Un horror y agotador.

Ser millennial en estos tiempos es muy jodido porque hay cosas que todavía no se pueden hacer a través de una pantalla por mucho que te empeñes. Y los viejos no paran, nos critican por todo, hasta por no ver la tele, que es “su” pantalla por antonomasia. Yo nunca veo la tele, y tampoco entiendo cómo pueden pasar dos horas seguidas viendo un partido, me parece un coñazo. Bueno, salvo que haya una buena corrida, a mí no me gusta el fútbol… ¡ni los toros!

Nosotros los jóvenes somos supervivientes, una generación que busca la luz, la conexión. Mi madre se llevaba el mando de la Play para que estudiara hasta que se dio cuenta de que tenía otro mando escondido. Luego se llevaba el cable de red y descubrió que lo realmente efectivo era llevarse el router completo en el bolso. Una vez en MediaMarkt la metieron en el cuartito oscuro porque creían que lo había robado.

Luego dicen que si hacemos botellón en los parques, ¡no te jode! ¿Sabes lo que vale una copa en un garito? Está el de Cofidis en la puerta para sufragar el gasto, quita, quita. Hay un chino al lado que te da 2 litros de güisqui del bueno y una lata de refresco por 3€.  Yo creo que lo mezcla con hidrogel, ríete tú del pangolín.

En septiembre aprobé todo. Mi madre creía que tenía un amigo mayor y que venía a casa a echarme una mano con los estudios. El pollo era un máquina, sabía de todo, me aprobó todos los exámenes virtuales con nota por 30 pavos.

Estoy contento porque he encontrado un curro guapo en internet y estoy pensando en sentar la cabeza. Renta porque lo puedo hacer desde casa mientras juego al Fornite. Sólo tengo que hacer valoraciones falsas en Amazon. Les pongo 5 estrellas y hago un comentario positivo; por cada 100 valoraciones me dan un pavo. Me pagan en criptomonedas y me han prometido que me van a hacer un contrato en cuanto acabe con los dos años de prueba. ¡Un chollo que te cagas!

Mi padre está acojonado por si me pillo el coronavirus, piensa que voy por ahí chupando las barandillas del metro o alguna cosa así. Yo no toco nada, paso por debajo del torno como si fuera el juego del limbo y he desarrollado una habilidad sobrehumana para no tocar nada con las manos. Cuando voy al baño, abro la puerta del váter de un empujón, cierro el pestillo con el codo, la tapa con el pie, cago como si fuera un águila poniendo las garras en la taza y hasta tiro de la cadena con la minga. El día que pongan papel no sé cómo lo voy a hacer.

Lo mejor de todo es que he convencido a mi abuela para que deje el puto Candy Crush, que la mujer estaba más que enganchada y no le rentaba nada. La he puesto a ganar dinero con el poker online. Su “nickname” es rubiacachonda y se tira unos faroles que lo flipas. “ALL IN” dice.

FIN

La risa es una respuesta biológica producida por el organismo como respuesta a determinados estímulos. Si al leer esta historia te has reído o simplemente sonreído, que es una forma suave y silenciosa de reírse, me vale. Algunas teorías médicas atribuyen a la risa efectos beneficiosos para la salud y el bienestar, dado que libera endorfinas. Reír cura tanto o más que el abrazo reconfortante de un ser querido. Si te ha hecho sonreír o reír mi historia, envíasela a un colega para que sepa que le quieres. No rompas la cadena, si lo pones en una Historia de Instagram no te quedarás calvo.

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Jesús Castells es profesor en ESIC, consejero en EDVE Escuela de Ventas y autor del libro “Josdeputaaa!!! Me han “echao”! de la Editorial La Esfera de los Libros, de venta en las mejores librerías y en plataformas digitales.

Josdeputaaa!!! Me han “echao”! 

También es el autor del libro “Emprender a hostias” de venta exclusiva en Amazon.

Emprender a hostias

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