Mi despertar con Trump

05-07-2020 10:38 a.m.

Por Maglin Alejandra Caridad Sánchez
Debido a las últimas noticias que indican una posible reunión entre el presidente Donald Trump y Nicolás Maduro, debo expresar que como venezolana estoy muy agradecida con el presidente de Estados Unidos por el apoyo que le ha brindado a Juan Guidó y en especial a todos los venezolanos, haciendo que muchas naciones desconocieran a Nicolás Maduro como presidente y presionando para que éste, salga del poder, sin embargo, como persona, cada vez estoy más asqueada de lo que significa Donald Trump para la principal democracia del mundo y para el mundo en general.

“Cuando empiezan los saqueos, empiezan los disparos”, ya es normal que el presidente Trump nos “deleite” con este tipo de comentarios llenos de odio, pero no son, solo sus palabras en su mayoría subidas de tono o sus gestos despectivos lo que me preocupan, son sus actos y el poder que encarna, contagiando de maldad todo lo que está a su alcance.

En otras palabras y desde mi punto de vista, el presidente Trump es un peligro para la humanidad, no solo porque prohibió a la Agencia de Protección Medioambiental informar a la prensa, lo que constituye una falta al derecho de los ciudadanos de estar informados, sino, por Nombrar Scott Pruitt como administrador de la (EPA), Agencia de Protección Ambiental, quien dijo, no estar de acuerdo con que el dióxido de carbono fuera  el “principal agente que afecta al calentamiento global", además de recortar recursos a los temas medioambientales, y abolir las consideraciones climáticas en materia de permisos federales, entre otras.

En este sentido y haciendo honor a las palabras de Rick Wilson agente republicano e ingenioso miembro del movimiento “Nunca Trump”, en su nuevo libro “Running Against the Devil” (Postulándose contra el diablo), donde expresara “No hay fondo. No hay vergüenza. No hay límites”, Trump amenazó con cometer crímenes de guerra, publicando el 4 de enero como advertencia a Irán, que EE.UU. había “identificado 52 sitios iraníes… algunos de muy alto nivel e importancia para Irán y la cultura iraní, y esos blancos e Irán mismo SERÁN GOLPEADOS DE FORMA MUY RÁPIDA Y MUY FUERTE”.

Así mismo en un artículo del New York Time donde se alude a la “maldad” de Trump, son expresadas preguntas como “¿Fue política, o maldad, cuando el candidato Trump calumnió a una familia militar cuyo hijo había muerto? ¿Fue un cambio en política pública, o maldad, cuando Trump permitió que gente colocara a niños en jaulas y los separara de sus madres?”

Conociendo todo esto, además de proponer “disparar a los inmigrantes en las piernas” y expulsar según el diario la Vanguardia de España a unos 10.000 inmigrantes desde el inicio de la crisis del Covid-19 y su desconocimiento hacia los derechos humanos, ya que recordemos que en el año 2018 Estados Unidos anunció su salida del Consejo de Derechos Humanos de la ONU; el presidente Donald Trump no es un buen ejemplo de democracia, de la democracia que quiero para mi país.

En consecuencia, como celebra el artículo de The New York Time haciendo referencia al estar de manos cruzadas sin hacer nada o a levantar la voz hacia lo que está mal, la ansiada libertad y el restablecimiento de la democracia pasa por “darse cuenta del nivel de depravación que se ha apoderado de la Casa Blanca”, nivel que los venezolanos con otros protagonistas hemos vivido de manera no tan diferente y bastante cercano, por lo que me quedo con esta frase que me despierta diciendo, que la libertad que los venezolanos buscamos no está en un señor no muy diferente al que tenemos en Miraflores.