León XIV visita Lourdes y se reúne con personas cuyas curaciones dejaron sin explicación a los médicos

28-09-2026 9:42 a.m.

Redacción IN | 🕘 11 minutos de lectura 


El papa León XIV ha visitado Lourdes en su primera peregrinación como Pontífice a uno de los santuarios católicos más conocidos del mundo, donde se ha encontrado con personas cuyas extraordinarias recuperaciones fueron sometidas a investigación médica y posteriormente reconocidas por la Iglesia como milagros.

La visita ha reunido en la localidad francesa a miles de peregrinos, muchos de ellos enfermos o acompañantes, y ha situado de nuevo en primer plano uno de los aspectos que durante más de siglo y medio han convertido a Lourdes en un lugar singular: las curaciones para las que, después de estudiar el historial del paciente y su evolución, no se ha encontrado una explicación médica satisfactoria.

León XIV llegó a Lourdes procedente de París. El sábado rezó en la Gruta de Massabielle, el lugar donde en 1858 Bernadette Soubirous, entonces una adolescente de 14 años, aseguró haber contemplado en 18 ocasiones a la Virgen María.

Bernadette sería posteriormente canonizada por la Iglesia católica.

Más de siglo y medio después, la pequeña localidad de los Pirineos franceses continúa recibiendo cada año a enfermos llegados desde numerosos países. Algunos buscan una curación física. Otros, sencillamente, consuelo.

Y esa diferencia ha ocupado una parte importante del mensaje del Papa.


Los pacientes que desconcertaron a los médicos

Uno de los momentos más llamativos de la visita es el encuentro de León XIV con personas cuyas recuperaciones fueron investigadas por los organismos médicos vinculados al santuario.

Entre ellas figura sor Bernadette Moriau.

La religiosa padecía desde hacía décadas una grave enfermedad de la columna vertebral que había reducido progresivamente su movilidad. Necesitaba diferentes dispositivos ortopédicos y medicación para controlar el dolor.

Tras peregrinar a Lourdes en 2008 experimentó una recuperación que fue posteriormente sometida a años de evaluaciones.

Su caso terminó siendo reconocido por la Iglesia como la 70ª curación milagrosa de Lourdes.

También se encuentra Antonietta Raco, afectada por una grave enfermedad neurodegenerativa y cuya recuperación después de viajar al santuario en 2009 fue igualmente estudiada.

El Papa tenía previsto conocer asimismo a Delizia Cirolli, cuya historia comenzó cuando apenas tenía siete años.

La niña había sido diagnosticada de un sarcoma de Ewing que afectaba a su rodilla derecha. Su posterior recuperación acabaría convirtiéndose en otro de los casos asociados a Lourdes sometidos a investigación.

No son historias que la Iglesia acepte automáticamente como milagros.

Precisamente ahí reside una de las particularidades menos conocidas de Lourdes.

Una oficina médica examina las supuestas curaciones

El santuario dispone desde hace más de un siglo de una estructura dedicada a estudiar las curaciones declaradas por los peregrinos.

El médico italiano Alessandro de Franciscis presidió durante 17 años la Oficina de Observación Médica de Lourdes, encargada de revisar estos casos antes de que puedan avanzar hacia un eventual reconocimiento religioso.

De Franciscis explica que el procedimiento médico y el reconocimiento de un milagro pertenecen a ámbitos distintos.

Los médicos pueden analizar si existe un diagnóstico previo documentado, estudiar los tratamientos recibidos y determinar si una recuperación resulta completa, duradera y actualmente inexplicable a la luz del conocimiento médico.

La consideración final de una curación como milagrosa corresponde, sin embargo, a la Iglesia.

De Franciscis esperaba encontrarse con León XIV durante esta visita.

Pero para el antiguo responsable médico de Lourdes existe además otro fenómeno mucho más difícil de contabilizar.

«Creo que, estadísticamente, estas llamadas curaciones espirituales son muchísimo más numerosas que las físicas que conocemos», ha explicado.

Personas que llegan para ayudar a los enfermos, sostiene, terminan regresando a sus casas profundamente transformadas.

«Creen que vienen a ayudar a los demás y, en cambio, salen de esta experiencia mucho mejores».


Antorchas en la oscuridad de Lourdes

La visita de León XIV ha tenido uno de sus momentos centrales durante la tradicional procesión de las antorchas.

Miles de pequeñas luces recorrieron Lourdes mientras el Pontífice presidía el rezo del Rosario.

León XIV utilizó precisamente esa imagen para hablar de la esperanza ante la enfermedad y el sufrimiento.

Recordó la petición atribuida a la Virgen durante las apariciones a Bernadette —«Que se venga aquí en procesión»— y dirigió buena parte de sus palabras a los enfermos presentes.

El Papa presentó la luz de las antorchas como símbolo de una esperanza que debe permanecer incluso cuando la vida queda atravesada por el dolor.

«Los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un día se nos manifestará», recordó León XIV citando la Carta de san Pablo a los Romanos.

No planteó esa esperanza como una negación de la enfermedad.

Su mensaje fue otro: continuar caminando a pesar de ella.

«María, Estrella del mar»

León XIV recurrió también a una de las imágenes más antiguas de la tradición cristiana para referirse a la Virgen: Stella maris, Estrella del mar.

Como la estrella que antiguamente permitía orientarse a los navegantes durante la noche, explicó, María acompaña a quienes atraviesan periodos de incertidumbre, enfermedad o sufrimiento.

El Pontífice recordó además las palabras que, según el relato de Bernadette Soubirous, escuchó en Massabielle: «Yo soy la Inmaculada Concepción».

«Es precisamente así como María se presentó en este mismo lugar, con gran humildad, pero agradecida a Dios por el privilegio absolutamente único del que ella gozó», afirmó.

El Papa cerró la procesión con una petición vinculada nuevamente a aquellas miles de luces levantadas en Lourdes.

«Oh Virgen Inmaculada, haz que la luz que llevamos esta noche en nuestras manos no se apague jamás en nuestras vidas».


Lourdes no promete milagros

La fuerza de Lourdes reside también en una paradoja.

Millones de enfermos han pasado por el santuario desde las apariciones de 1858, mientras que el número de recuperaciones finalmente reconocidas como milagrosas por la Iglesia es extraordinariamente reducido.

La inmensa mayoría regresa a casa con la misma enfermedad con la que llegó.

Por eso, el discurso que rodea al santuario no se limita desde hace décadas a la posibilidad de una recuperación física.

Los voluntarios —tradicionalmente conocidos como hospitaliers— acompañan a enfermos, personas con discapacidad y peregrinos con movilidad reducida durante su estancia. Empujan sillas de ruedas, ayudan en los desplazamientos y permanecen junto a personas que, en muchos casos, saben que probablemente no van a curarse.

Para De Franciscis, es ahí donde se produce otra forma de transformación.

No aparece en una radiografía. Tampoco puede medirse mediante un análisis de sangre.

Pero muchas personas regresan, asegura, con una manera diferente de afrontar su enfermedad o su vida.

Entre la medicina, la fe y lo inexplicable

Lourdes ocupa desde hace más de 160 años un territorio difícil de encerrar en una única explicación.

Para un creyente, es uno de los grandes santuarios marianos del mundo.

Para un médico, las curaciones declaradas plantean una cuestión diferente: determinar qué ocurrió, qué diagnóstico existía previamente y hasta dónde llega la capacidad de la medicina para explicar una recuperación.

Y para miles de enfermos que llegan cada año, la cuestión puede ser todavía más sencilla.

Buscan esperanza.

León XIV ha querido situarse este fin de semana precisamente ahí, entre quienes esperan una curación y quienes saben que quizá nunca llegue.

La escena más representativa no ha sido, por eso, la de una supuesta curación.

Ha sido la de miles de personas caminando de noche con una pequeña antorcha entre las manos.

Algunas habían superado enfermedades que los médicos no pudieron explicar satisfactoriamente. Otras continúan enfermas. Y muchas acompañaban simplemente a alguien que lo está.

En Lourdes, León XIV les pidió que siguieran caminando.

Y que no dejaran apagar la luz.

COMENTARIOS

no hay comentarios

Añadir un comentario

Deja tu comentario aquí:
Pozueloin: Usted, ¿de qué se queja?

EXPRESA LIBREMENTE TUS OPINIONES EN EL BUZÓN

Últimos comentarios

Bochornoso la intervención en la Asociación anavid en Ávila.
Pozuelo de Alarcón PP y Vox acuerdan revisar las Oficinas …
La portavoz de Familias Ainhoa G F volvió hacer el ridículo en Ávila con su mala intervención. Ya que la …
Pozuelo de Alarcón PP y Vox acuerdan revisar las Oficinas …
Lo único que ha conseguido Ainhoa es echar a sus tres compañeros de partido (no se sabe bien los motivos) …
Pozuelo de Alarcón PP y Vox acuerdan revisar las Oficinas …
Y si pusieran los partidos fuera del horario escolar ya sería perfecto
Deportes Casi 200 jóvenes tenistas estrenan Pozuelo como …
Ahora que sabes donde esta Ceuta y como conviven sus 4 religiones, porque cuando fuiste no tenias ni idea , …
Pozuelo de Alarcón PP y Vox acuerdan revisar las Oficinas …
Para cuando un grupo Vox en Pozuelo serio y con presencia y sabiendo lo que hace o no la única …
Pozuelo de Alarcón PP y Vox acuerdan revisar las Oficinas …
Más de lo mismo Pozeulonpara Ainhoa nunca concejala Vox que no partido, nunca llegará a nada. Primero porqoe Ainhoa no …
Pozuelo de Alarcón PP y Vox acuerdan revisar las Oficinas …
Todavía no sabe Vix el fracaso en Pozuelo con una sola concejala?
Pozuelo de Alarcón PP y Vox acuerdan revisar las Oficinas …
Como.soempre.qioen lo revisa y pone encima las modificaciones es la Sra. Tejero. Esto ya estaba previsto. Logró de Vox ninguno …
Pozuelo de Alarcón PP y Vox acuerdan revisar las Oficinas …
Otro pleno con un discurso manido .Te preocupan los niños marroquíes o los ceutíes. Porqoe ambos son menores. Te recuerdo …
Pozuelo de Alarcón VOX critica la gestión del Gobierno local …