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REDACCIÓN | 🕘 18 minutos de lectura
Quedan apenas unos días. El próximo jueves 1 de octubre entra en vigor la mayor parte de la reforma del Reglamento General de Circulación aprobada por el Gobierno para reforzar la protección de peatones, ciclistas, motoristas y usuarios de vehículos de movilidad personal.
Las nuevas reglas tendrán especial incidencia en municipios como Pozuelo de Alarcón, Majadahonda y Boadilla del Monte, donde el coche convive cada vez más con bicicletas, motocicletas y patinetes eléctricos y donde buena parte de los desplazamientos diarios se realizan entre zonas residenciales, colegios, estaciones, centros comerciales y grandes vías de conexión.
No se trata únicamente de nuevas obligaciones para quienes utilizan un patinete.
Los conductores también tendrán que modificar algunos comportamientos muy habituales: deberán reducir más la velocidad al adelantar a un ciclista, mantener una distancia determinada detrás de las bicicletas en ciudad y formar un corredor central para los servicios de emergencia cuando queden atrapados en una retención.
La reforma fue aprobada mediante el Real Decreto 518/2026, de 24 de junio, y publicada en el Boletín Oficial del Estado el 26 de junio. Su objetivo declarado es adaptar unas normas diseñadas hace más de dos décadas a una movilidad que ha cambiado profundamente.
La propia Dirección General de Tráfico ha intensificado estos días la explicación de las nuevas reglas. Este jueves 24 de septiembre reunió, junto con la Federación Española de Municipios y Provincias, a representantes de ciudades y colectivos de peatones, ciclistas, motoristas y usuarios de VMP ante la inminente entrada en vigor de la reforma.

Los patinetes cambian de reglas: edad mínima de 15 años
Uno de los cambios que más puede notarse en las calles afecta a los vehículos de movilidad personal (VMP), categoría en la que se encuentran los patinetes eléctricos.
Desde el 1 de octubre se fija en 15 años la edad mínima para conducir un VMP.
La reforma establece además la obligación de utilizar casco de protección adecuadamente abrochado. Durante la noche o cuando las condiciones meteorológicas o ambientales reduzcan sensiblemente la visibilidad, el conductor deberá llevar al menos un elemento luminoso o reflectante que permita que sea visto a una distancia mínima de 150 metros.
La nota explicativa de Interior advierte de que las infracciones relacionadas con estas obligaciones pueden alcanzar los 200 euros.
Para quienes utilizan el patinete profesionalmente las exigencias aumentan: deberán emplear chaleco reflectante de alta visibilidad mientras circulan.
Hay además una modificación relevante para desplazamientos entre localidades. Los VMP continuarán teniendo prohibido circular por autopistas, autovías y travesías, pero podrán hacerlo por determinadas vías ciclistas y otras vías interurbanas en las que esté prohibida la circulación de vehículos a motor, salvo que una señal indique lo contrario.
Ojo: no todas las obligaciones empiezan el 1 de octubre
Este es uno de los detalles que pueden generar mayor confusión.
Aunque la mayor parte del nuevo reglamento entra en vigor el próximo jueves, existen excepciones.
La obligación de llevar encendido durante el día el alumbrado de los VMP no será exigible hasta el 1 de octubre de 2027. También existe un periodo transitorio para determinadas exigencias de homologación de los cascos.
Por tanto, conviene diferenciar entre las obligaciones que comienzan ahora y aquellas para las que el Gobierno ha establecido un periodo de adaptación.

Los coches tendrán que frenar más para adelantar a una bicicleta
El cambio no afecta únicamente a quienes circulan sobre dos ruedas.
Una de las nuevas reglas que más deberán interiorizar los conductores afecta a los adelantamientos a ciclistas en carreteras interurbanas.
Hasta ahora, muchos automovilistas tenían interiorizada sobre todo una cifra: 1,5 metros de distancia lateral.
Desde octubre habrá que tener presente otra.
El conductor que adelante a un ciclista deberá hacerlo como máximo a 20 kilómetros por hora por debajo del límite de velocidad aplicable al tramo.
Es decir, si el límite de la carretera es de 90 km/h, durante el adelantamiento no podrá superarse, en las condiciones establecidas por la nueva regulación, la velocidad correspondiente tras aplicar esa reducción.
Además, en las calzadas con más de un carril por sentido será obligatorio cambiar completamente de carril, manteniendo asimismo la separación lateral establecida.
El objetivo es reducir la diferencia de velocidad entre el automóvil y el ciclista, uno de los factores que incrementan la gravedad de los atropellos.
Cinco metros detrás de una bicicleta en ciudad
También habrá una regla especialmente importante dentro de Pozuelo, Majadahonda y Boadilla.
Cuando un vehículo a motor circule detrás de un ciclista en el mismo carril deberá mantener una separación mínima de cinco metros.
Al mismo tiempo, las bicicletas circularán preferentemente por el centro del carril cuando las condiciones de seguridad lo permitan.
Es una modificación relevante en calles donde automóviles y bicicletas comparten calzada.
Además, en determinadas vías urbanas de un solo carril limitadas a 30 km/h o menos, los ayuntamientos podrán autorizar, mediante la correspondiente señalización, que las bicicletas circulen en ambos sentidos.
Eso significa que parte de la aplicación práctica del nuevo reglamento dependerá también de las decisiones que adopten los respectivos municipios.

Las aceras siguen siendo territorio del peatón
El nuevo reglamento refuerza además el papel del peatón en el diseño de la movilidad urbana.
Las bicicletas, como regla general, no podrán circular por las aceras. La norma contempla determinadas excepciones para menores de doce años cuando así lo establezca la autoridad municipal y regula también la circulación por otras zonas peatonales bajo determinadas condiciones y siempre respetando la prioridad y seguridad de quienes caminan.
La reforma introduce, además, por primera vez una definición jurídica de «usuario vulnerable de la vía».
En ella quedan incluidos peatones —con especial referencia a menores, mayores, personas con discapacidad o movilidad reducida—, ciclistas, usuarios de VMP y conductores y pasajeros de motocicletas y ciclomotores.
Los motoristas también tendrán nuevas obligaciones
Otro de los bloques importantes de la reforma afecta a motocicletas y ciclomotores.
La normativa introduce el uso obligatorio de guantes de protección para conductor y pasajero en vías interurbanas y exige calzado cerrado en todo tipo de vías.
El incumplimiento está considerado infracción grave y puede conllevar una sanción de 200 euros.
Existe, sin embargo, una precisión importante respecto a los guantes: las especificaciones técnicas de los guantes homologados deberán desarrollarse mediante una orden ministerial. Hasta entonces podrán utilizarse guantes de protección de las características empleadas actualmente.

Las motos podrán utilizar el arcén en algunos atascos
Hay otra novedad que puede resultar especialmente interesante para quienes se desplazan diariamente en motocicleta por los accesos a Madrid.
El nuevo reglamento permite que las motocicletas circulen por el arcén derecho cuando exista congestión de tráfico, pero no de forma indiscriminada.
Tendrán que darse las condiciones previstas por la norma: el tramo deberá estar señalizado para ello y las motocicletas no podrán superar los 30 km/h.
La Asociación Nacional de Motoristas ha destacado precisamente esta regulación del uso del arcén durante las retenciones como una de las reivindicaciones históricas del colectivo que incorpora la reforma.

Una nueva obligación cuando el atasco se detenga: abrir paso por el centro
Hay una norma que afectará prácticamente a cualquier conductor.
Cuando se produzca una retención y los vehículos circulen a paso de peatón o queden detenidos, deberán desplazarse hacia los lados para crear un espacio libre en el centro.
Es el denominado «carril de emergencia».
Ese corredor deberá quedar despejado para permitir el paso de Policía, ambulancias, bomberos y otros servicios de emergencia.
La medida reproduce una práctica conocida en otros países europeos y busca evitar una situación demasiado frecuente: que una ambulancia o un vehículo de bomberos pierda minutos decisivos intentando abrirse camino entre coches bloqueados.

Si hay nieve en autovías y autopistas, cambia también la forma de circular
La reforma introduce igualmente una regla específica para episodios de nieve.
Cuando la circulación en una autopista o autovía quede dificultada por la nieve, estará prohibido adelantar.
Los vehículos tendrán que circular exclusivamente por el carril derecho y dejar libre el izquierdo para los vehículos de emergencia y las máquinas quitanieves.
Es una disposición especialmente relevante para quienes desde la zona oeste utilizan durante el invierno las carreteras hacia la Sierra de Guadarrama.

También cambia cómo pasar junto a un coche averiado
Hay otra modificación menos conocida, pero importante.
Cuando un conductor tenga que rebasar un vehículo inmovilizado por accidente, avería, labores de auxilio, mantenimiento o regulación del tráfico deberá dejar 1,5 metros de separación lateral y reducir su velocidad en al menos 20 km/h respecto al límite de la vía.
La intención es proteger a quienes se encuentran fuera del vehículo en uno de los lugares más peligrosos posibles: el margen de una carretera con tráfico circulando a velocidad elevada.
Taxistas y profesores de autoescuela pierden algunas exenciones del cinturón
También desaparecen determinadas excepciones históricas.
Los conductores de taxi, vehículos de mercancías y vehículos dedicados a la enseñanza de la conducción deberán llevar puesto el cinturón de seguridad en todo momento.
El reglamento conserva una excepción específica para determinadas situaciones dentro de ambulancias asistenciales cuando sea necesario prestar asistencia técnico-sanitaria al paciente durante un servicio urgente.

Los caminos escolares entran por primera vez en el Reglamento
La reforma incorpora también una figura que afecta directamente a los municipios: los caminos o rutas escolares seguros.
El Reglamento los define como conjuntos de vías acondicionadas para favorecer que los niños se desplacen al colegio caminando, en transporte público o mediante medios de movilidad no motorizados.
Estos recorridos podrán incorporar señalización específica, limitaciones de velocidad y restricciones a los vehículos a motor.
Es una cuestión particularmente significativa para municipios residenciales con una elevada presencia de centros educativos como Pozuelo, Majadahonda y Boadilla, porque proporciona un marco estatal sobre el que los ayuntamientos podrán desarrollar sus propias medidas.

Las autocaravanas también tendrán reglas más claras
El reglamento diferencia además con mayor precisión el estacionamiento de las autocaravanas.
Cuando estén estacionadas no podrán desplegar elementos que sobrepasen el perímetro del vehículo, deberán descansar únicamente sobre los neumáticos y no podrán verter fluidos procedentes del habitáculo.
Se intenta así delimitar jurídicamente la diferencia entre estacionar y realizar actividades propias de acampada.
Una reforma pensada especialmente para las ciudades
Detrás de todas estas modificaciones existe un cambio más profundo.
El Reglamento General de Circulación llevaba más de veinte años funcionando sobre una estructura diseñada cuando los patinetes eléctricos no formaban parte del paisaje urbano y la convivencia cotidiana entre automóviles, bicicletas y nuevos medios de transporte era muy diferente.
Interior reconoce que el objetivo es pasar de un modelo fundamentalmente centrado en «la carretera y el vehículo» a otro enfocado en las personas y los entornos urbanos.
Ese cambio explica también la creación de un nuevo Título VI dedicado específicamente a las normas de circulación urbana.
Y la DGT ha querido insistir en ello apenas una semana antes de la entrada en vigor.
«La protección de los usuarios vulnerables es la esencia de nuestra civilización y la base de la política de seguridad vial en estos tiempos», afirmó este jueves el director general de Tráfico, Pere Navarro, durante la jornada organizada para presentar las nuevas reglas.

Lo que hay que recordar antes del 1 de octubre
Para un conductor de Pozuelo, Majadahonda o Boadilla, la reforma puede resumirse en varios cambios especialmente fáciles de encontrar en el día a día: más precaución al adelantar bicicletas, cinco metros detrás de ellas en ciudad, creación de corredores de emergencia en las retenciones y nuevas reglas al aproximarse a vehículos inmovilizados.
Para los usuarios de patinetes, el cambio es todavía mayor: 15 años como edad mínima, casco obligatorio y nuevas exigencias de visibilidad.
Los ciclistas ganan nuevas medidas de protección y deberán asumir también nuevas obligaciones. Y los motoristas tendrán que acostumbrarse al calzado cerrado, a las reglas sobre guantes y a una utilización del arcén en atascos que deja de estar en un terreno ambiguo para quedar expresamente regulada en determinados tramos.
La fecha está marcada: 1 de octubre de 2026.
No todo empieza ese día, pero sí la mayor parte de una reforma que cambiará pequeños gestos cotidianos en las calles y carreteras. Algunos apenas requerirán unos segundos para acostumbrarse. Otros pueden terminar en una multa de 200 euros si se ignoran.
Y, sobre todo, obligarán a compartir de otra manera un espacio cada vez más disputado: la calle.
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