Escucha el audio de esta noticia:
Un informe internacional señala que el petróleo, el gas y el carbón siguen cubriendo el 86% de la demanda energética mundial, un dato que reabre el debate sobre la transición energética y la seguridad del suministro.
REDACCIÓN - El consumo mundial de energía alcanzó un máximo histórico en 2025, impulsado por una demanda creciente que continúa dependiendo mayoritariamente de los combustibles fósiles. Así lo recoge el Informe Estadístico sobre la Energía Mundial 2026 del Instituto de Energía, que sitúa al petróleo, el gas natural y el carbón como fuentes del 86% de la energía consumida en el planeta durante el último año.
El estudio refleja que, pese al crecimiento récord de las energías renovables como la eólica y la solar, estas aún no han logrado sustituir el peso de los combustibles fósiles en el abastecimiento energético global. La mayor demanda de electricidad, transporte e industria ha llevado el consumo energético a su nivel más alto desde que existen registros.
Los datos llegan en un momento en el que la política energética vuelve a ocupar un lugar central en Estados Unidos. La Administración del presidente Donald Trump defiende que el aumento de la producción nacional de petróleo y gas resulta esencial para garantizar precios energéticos competitivos, reforzar la seguridad nacional y reducir la dependencia de mercados exteriores.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Taylor Rogers aseguró que el informe respalda la estrategia del Ejecutivo estadounidense, al considerar que la expansión de la producción energética ha contribuido a mejorar la competitividad del país y a fortalecer su independencia energética.
Estados Unidos volvió a consolidarse como uno de los grandes actores del mercado mundial. Según el informe, la producción de petróleo alcanzó los 21,1 millones de barriles diarios en 2025, un nuevo récord que sitúa al país como el principal productor mundial. Además, mantiene el liderazgo tanto en producción de gas natural como en exportaciones de productos refinados.
El documento coincide con un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica. Las recientes tensiones en Oriente Próximo han vuelto a situar el foco sobre el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo, por el que transitan diariamente alrededor de 20 millones de barriles de petróleo y una parte significativa del comercio mundial de gas natural licuado.
Diversos analistas consideran que estos episodios evidencian la vulnerabilidad del suministro energético internacional ante conflictos regionales. El economista Steve Moore sostiene que cada crisis en Oriente Próximo suele traducirse en tensiones sobre los precios del petróleo, mientras que el economista jefe de la Heritage Foundation, EJ Antoni, defiende que Estados Unidos debería ampliar todavía más su capacidad de producción y refinado para reducir su exposición a este tipo de riesgos.
Mientras tanto, el informe pone de manifiesto una realidad que continúa marcando el debate energético mundial: aunque la inversión en energías renovables sigue aumentando y su crecimiento es cada vez mayor, el sistema energético internacional continúa sustentándose de forma mayoritaria en el petróleo, el gas natural y el carbón para atender una demanda que no deja de crecer.
no hay comentarios
19-07-2026 7:55 p.m.
19-07-2026 7:17 p.m.
19-07-2026 7:08 p.m.
19-07-2026 11:47 a.m.
19-07-2026 11:30 a.m.
18-07-2026 7:16 p.m.
18-07-2026 11:19 a.m.
18-07-2026 10:31 a.m.
17-07-2026 4:47 p.m.