Si continúa la navegación por nuestro sitio web estará aceptando nuestras condiciones, que puede consultar en:

FEBRERO 2021  /  ENTREVISTAS

Miryam Benedited

13-02-2021 6:19 p.m.

Enseño desde la empatía, se consigue mucho más

Por Carmen Millán / Imágenes: Ricardo Rubio - Ninguna sorpresa nos hemos llevado al entrevistar a Miryam Benedited.  Nos reunimos con la misma persona que vemos en  tv, igual de cercana, de simpática, de amable, risueña, entusiasta… todo son facilidades con ella, risas, anécdotas y varios cafés tras una entrevista larga en la redacción de Pozuelo IN que se nos pasó en un abrir y cerrar de ojos.

Nació en el País Vasco. Empezó aprendiendo los bailes típicos de su tierra. Al llegar una profesora en prácticas a su colegio, organizó un grupo de niñas voluntarias para el baile de fin de curso y ahí es cuando Miryam supo que había encontrado su vocación.
Hoy es una bailarina y coreógrafa muy  reconocida, logrado a base de mucho esfuerzo, constancia y dedicación.

—De bailar en el colegio a convertirlo en tu profesión ¿Cómo empezó todo?
El baile me gustaba muchísimo. Mi madre me apuntó a una academia pensando que así hacía también ejercicio pero fue todo sin mayor pretensión. Donosti es muy pequeño y en aquella época no había cultura de baile comercial. Pasado el tiempo, vino un señor muy conocido  para grabar en la ETB “Entre Amigos” y convocó un casting. Me presente como una experiencia, éramos unas niñatas sin bagaje profesional ni tablas y me seleccionaron. A partir de ahí empezó la rueda. El programa se grababa allí pero tome contacto con bailarines de Madrid y cuando necesitaban refuerzo me llamaban hasta que me ofrecieron entrar fija y tome la decisión de irme a Madrid

—¿Cómo se lo tomaron tus padres?
Para ellos era un mundo absolutamente desconocido, no podían ayudarme. Les admiro porque en todo momento confiaron en mí, no hubo un “estás loca” respetaron la decisión, tendrían sus momentos pero no me lo transmitieron, es algo que les agradezco muchísimo.

—¿Tu aterrizaje en Madrid?
Lo tenía bastante resuelto, el programa lo hacían mitad Madrid, mitad en la ETB, por lo que  estaba parte de la semana en Madrid y parte en mi casa, aunque sabía que terminaría en Madrid. Una tía vivía aquí y me quedaba en su casa, lo tenía fácil. Pero no dejo de ser un impacto, llegar de San Sebastián que vas a todas partes andando, te cruzas 7 veces a la misma persona…otro mundo,  a tener que desplazarme en metro…. te hablo de hace muchos años que no se viajaba como ahora, pero me gustaba tanto mi profesión que en ningún momento me plantee otra cosa.

—Una profesión muy dura ¿ Qué hizo que despuntaras?
Soy una persona muy trabajadora. Vi muchos compañeros que se quedaban en el camino. No te puedes acomodar y  tienes que aprender continuamente. Con mis primeros ahorros me marche a EEUU para seguir con mi formación, eso sí fue un impacto grande para mis padres, era cruzar el charco. En Donosti era la reina pero aquí me tuve que poner las pilas mucho.

—¿Cómo fue la experiencia neoyorkina?
Me fui tres meses, teníamos información de compañeros de profesión que habían ido. Fue lo más fascinante que me ha pasado en la vida. Uno de los recuerdos que tengo grabado es llegar a la academia de baile, que el ascensor te dejaba directamente dentro de la escuela, y ver esos ventanales, todo el mundo practicando diferentes bailes, las salas ….fue una emoción inolvidable. Yo soy de la época de “Fama” y me ilusionó tomar clases con el mítico Leroy, me dio una master class, no es que fuera un gran profesor pero era Leroy de Fama!!!! New York es la cuna de todo. Invierten mucho más que España y nos llevan años, en los años cuarenta  ya hacían unas producciones de la leche.

—¿Después?
Llegue a Madrid a seguir trabajando. No me he saltado ningún paso, para dirigir un grupo debes de haber estado ahí. Llegue e hice una audición para los programas de fin de año que se hacen en septiembre. Empecé con una coreógrafa para todo lo de navidad y luego me eligió para el programa “Esto es espectáculo”  que presentaba Bárbara Rey y Manuel Bandera los viernes. Los bailarines trabajamos en muchos sitios a la vez, aunque estés en un programa. He hecho cosas surrealistas como una intervención para “Lo que necesitas es amor”, una chica que le gustaba mucho Grease y su novio le quiso dar una sorpresa y le montaron la película. Yo era una de las bailarinas.

—¿Te sorprendió algo de tu mundo?
Realmente lo peor ha sido alguna persona con la que me he topado, fuera de eso no he visto cosas extrañas. Yo era una “paletilla” de pueblo al llegar y me acuerdo que el primer modelito que me tuve que poner era tanga y zapatos y me lo puse al revés, pensé que eso tan estrecho no podía ser para el culo, jajaj tarde muy pocos segundos en darme cuenta. Me he ido amoldando, venia de tener una vida muy tradicional y entre en un mundo con personas de lo más variopinto.


—¿Has tenido apoyo?
Me apoyo Pilar Tabares, es como mi madrina. Es lo mejor que me pudo pasar. Ella era la productora por parte de tv española en el programa en el que yo estaba y ahí la conocí. Hicimos mucha amistad, ella me dio el paso de asistente a coreógrafa. Le surgió una cosa pequeñita que necesitaba una coreógrafa y me dio la oportunidad y a partir de ahí me impulsé.

—¿Dónde te estrenas como coreógrafa única?
Había hecho galas en tv con responsabilidad  pero que me dieran una producción fue en la serie “Un Paso Adelante”

—¿Has estado en varias series de tv?
Bastantes y sigo. “Un paso adelante” era una serie de baile pero hay otras que aunque no te imagines que se necesita un coreógrafo si son necesarios para muchos momentos, una secuencia donde hay una fiesta como en “Velvet”, es una serie de época y hay que generar un poco de orden. He estado en “Amar en tiempos revueltos” “Vive cantando” “Número uno”…

—¿Para ser coreógrafa se necesita mucha imaginación?
Para mí la coreografía es vocacional, me remonto a cuando era pequeña, cuando dije que el baile era lo mío, monté la coreografía del baile del colegio. Me gusta escuchar una música y ver qué se puede hacer, me gusta la dirección. Todos los artistas son gente muy vulnerable y hay que tener mucha mano izquierda para tener a tu grupo contento y que brillen. Se aprende de lo que sí pero mucho más de lo que no. Aprendí en la época de “la letra con sangre entra” que parece que el coreógrafo tiene que ser borde, gritar… y una de las cosas que siempre pensaba fue que si algún día llegaba a ser coreógrafa nunca enseñaría así, creo que se puede sacar mucho más partido de las personas con empatía.

—¿Con que baile disfrutas más?
Yo soy muy del estilo jazz, me fascina.

—¿Y para coreografiar?
Me gusta todo. Lo que me encanta es variar, que no sea siempre igual.

—¿Cuál es la vida de un bailarín?
Depende de en qué ámbito se mueva, la del teatro es más larga, no requiere un primer plano. También depende de cada uno y como se conserve. La tv no aguanta mucha edad, todo es más rápido y más comercial y los primeros planos no aguantan la edad.

—¿Cómo recuerdas tu paso por Operación Triunfo?
La verdad, muy impactante. A pesar de llevar toda la vida en tv, aunque de una forma anónima al estar detrás de las cámaras, con la repercusión que tuvo el programa salir de casa y que te llamaran x tu nombre fue impactante y no puedo decir que positivo. Me acuerdo un día en una calita tomando el sol en topless en mi único día libre de la semana, una familia se puso a hacerme fotos encima, fue el último día que lo hice, nunca me he puesto a tomar más el sol así, voy a la playa como las abuelas. El programa fue maravilloso.

—¿Has mantenido los pies en la tierra?
Creo que nunca he tambaleado, pero porque no ha sido estar de abajo a arriba. Mi carrera ha ido poco a poco. Conozco muy bien la profesión, se lo que implica y aunque me ha ido muy bien, nosotros no estamos en nómina de ningún sitio y cada trabajo que hacemos tenemos que hacerlo muy bien para que sigan contando con nosotros y si se te va la olla pues estas perdida como persona y como profesional

—¿Qué tal en “Tu cara me suena”?
Llevamos ya desde el 2011. Cuando me lo propusieron me encantó el formato y no sabíamos muy bien cómo iría y si tendría audiencia. Es divertidísimo y ha mejorado mucho. Me acuerdo de Santiago Segura que su primer personaje fue Sabina y se tuvo que afeitar la barba y decía “joe me la tengo que afeitar sin saber si esto va a seguir o no”. Para realizar la primera temporada costo mucho encontrar gente que quisiera, porque no sabían que era esto y ahora tenemos cola para entrar. Lo bueno que tiene el programa es la risa sana en combinación con las imitaciones que son maravillosas

—¿Con quién te quedas?
Siempre voy a barrer para los que me lo hacen todo bien, es imposible que no hablemos de Roko o de Blas Cantó, imitaban súper bien. Dependen de que tema seleccionen es más atractivo el número. Todos los concursantes salían muy nerviosos, es voz en directo. Me he reído mucho con Anabel Alonso y si me preguntaran quien quiero que vuelva diría sin dudar Silvia Abril.

—¿Con quién tiraste la toalla?
Creo que como los chunguitos no he tenido a nadie, si tenían que empezar la actuación mirando a un lado y me decía el realizador que tenían que empezar al final para el otro lado por cámara, era imposible que lo hicieran, le tenía que decir al realizador que aunque le pareciera increíble no podía ser , pero son encantadores.

—¿Cómo es el equipo?
Ángel es amigo, nos conocemos desde el 2005 en OT y trabajamos en el teatro juntos, es muy buena persona y lo que la gente no sabe es que es un espectacular director de teatro y un grandísimo actor. Lolita es un encanto, es lo que veis y los demás también, es un equipo estupendo.

—¿Qué hay de mentira en tu cara me suena?
El clonador, no te lo vas a creer pero hay gente que piensa que es de verdad. Hay gente que cree que en los 25 segundos que tarda el ascensor en subir al plato se ha cambiado y caracterizado, me han llegado a preguntar había túneles por debajo con maquilladores.


—¿Qué beneficios ves en el baile a nivel particular?
Es una manera de evasión y sobre todo de canalización. En el día a día te pueden pasar mil cosas y con el baile canalizas a través de la música y el movimiento. Como terapia mental por supuesto y además estás haciendo ejercicio. Ahora porque estamos en una situación muy mala y no lo permite, pero cuando estas bailando en grupo se genera una energía que te llena de manera brutal, es como si hubiera un enlace.

—¿Crees que todo el mundo es apto para bailar?
Por supuesto. Lo bueno que tiene la danza es que hay millones de estilos y si tu complexión  no te permite uno siempre puedes hacer otro y te lo pasas bomba. Siempre puedes encontrar  uno que sea afín a ti, a tu forma de ser o que se ajuste a tus gustos.

—¿Desde cuándo vives en Pozuelo?
Desde el 2007. Hago mucha vida en Pozuelo. Me vine de cara a los niños. Pozuelo me pareció un sitio más fácil para ellos y como tengo una vida tan intensa me venía muy bien recogerme en un lugar más tranquilo. Tengo amigos en Pozuelo que los he ido conociendo a través de los comercios entre clientas… tengo un pequeño grupito que no tienen nada que ver con mi mundo y así mucho mejor.

—¿Cómo te cuidas?
Tengo una rutina, soy de la cremita, me desmaquillo y otra cremita. Me hago mis tratamientos faciales aunque no he entrado en el mundo cirugía ni botox. Me encanta comer como buena vasca pero no mepierdo con el dulce, prefiero un bocadillo de jamón y me encanta la fruta, el pescado, la verdura, me gusta comer pero de manera sana en el día a día. No me atraen los hidratos de carbono. Vivo un poco de rentas porque no hago mucho ejercicio, como trabajo con el baile ya me doy por contenta y me he cogido un entrenador personal para cuando no trabajo, más que nada para obligarme, a medida que cumples años pierdes musculatura y eso si me cuesta.

—¿Cómo te defines?
Muy muy muy trabajadora que es lo que más me ha ayudado en la vida en todos los niveles, muy tenaz y muy resolutiva. No me obsesiono con las cosas, veo qué tengo que hacer y con qué cuento, no me enredo con lamentos y voy al grano.   Ω

Más artículos

Peña Las Domingas

30-08-2017 12:52 p.m.

FIESTAS 2016

02-09-2016 5:13 p.m.