Escucha el audio de esta noticia:
Redacción IN | 🕘 9 minutos de lectura
Los precios vuelven a apretar. El Índice de Precios de Consumo (IPC) escaló seis décimas en septiembre y situó su tasa interanual en el 4,9%, impulsado especialmente por el encarecimiento de los carburantes y lubricantes para vehículos. De confirmarse el dato adelantado, España acumulará tres meses consecutivos de aumento de la inflación.
El indicador publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) dibuja una aceleración clara durante el verano: la inflación pasó del 3,6% en julio al 4,3% en agosto y ahora alcanza el 4,9% en septiembre.
Es decir, 1,3 puntos más en apenas dos meses.
El dato definitivo correspondiente a septiembre se conocerá el próximo 14 de octubre. Hasta entonces, el 4,9% debe considerarse una estimación adelantada del INE.
La cifra tiene una traducción sencilla para los hogares: de confirmarse, los precios de consumo serían, de media, un 4,9% superiores a los registrados un año antes.
Para las familias de Pozuelo de Alarcón, Majadahonda y Boadilla del Monte, municipios con una elevada dependencia del vehículo privado para numerosos desplazamientos cotidianos, el comportamiento de los combustibles adquiere especial importancia.
Los carburantes vuelven a empujar los precios
El INE señala precisamente al aumento del precio de los combustibles y lubricantes para vehículos personales como uno de los principales factores detrás del repunte de septiembre.
También han influido los paquetes turísticos, cuyos precios descendieron menos que en septiembre del año pasado.
El dato prolonga así una tendencia que ya se hizo evidente durante agosto.
El IPC alcanzó entonces el 4,3%, siete décimas por encima del 3,6% registrado en julio. Los carburantes y combustibles se habían encarecido en agosto un 21,3% interanual, convirtiéndose en uno de los grandes responsables de aquel salto.
El transporte llegó a registrar entonces una inflación anual del 9,5%.
Septiembre confirma que aquella subida no fue un episodio aislado.
Del 3,6% al 4,9% en dos meses
La evolución de los últimos meses permite apreciar con claridad la velocidad del cambio.
Septiembre: 4,9%, según el dato adelantado.
España pasa así en dos meses de una inflación del 3,6% a rozar nuevamente la barrera psicológica del 5%.
El 4,9% representa además el nivel más elevado desde febrero de 2023, cuando la tasa alcanzó el 6%.
Y septiembre dejaría, si el INE confirma la estimación el 14 de octubre, tres meses consecutivos de ascensos.
La inflación subyacente también sube
El problema no queda limitado a los productos energéticos.
La inflación subyacente —que elimina del cálculo los alimentos no elaborados y los productos energéticos por su mayor volatilidad— aumenta dos décimas y alcanza el 3,1%.
Este indicador permite observar mejor hasta qué punto las presiones sobre los precios se están trasladando al resto de la economía.
Su subida resulta por ello especialmente relevante: aunque el combustible tenga un peso destacado en el repunte general, las tensiones inflacionistas no se encuentran exclusivamente en las gasolineras.
En términos mensuales, los precios aumentaron además un 0,3% respecto a agosto.
El combustible, protagonista de un verano complicado
La escalada del IPC llega después de un verano marcado por el encarecimiento de gasolina y gasóleo.
A finales de agosto, el precio medio del litro de gasóleo había alcanzado los 1,861 euros, mientras que la gasolina se situaba en 1,723 euros, según los datos difundidos entonces a partir del Boletín Petrolero de la Unión Europea.
El diésel acumulaba en ese momento un encarecimiento superior al 23% desde principios de julio y la gasolina rondaba una subida del 20%.
La situación llevó además a modificar las medidas fiscales previstas para septiembre.
La rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos aplicada al gasóleo se elevó hasta 20 céntimos por litro, frente a los cinco céntimos inicialmente previstos, después de que el incremento interanual del precio del diésel superara en julio el umbral establecido para activar la cláusula de salvaguarda del plan anticrisis.
La gasolina, que no había alcanzado ese umbral, mantuvo una reducción de cinco céntimos.
El bolsillo vuelve al centro de las preocupaciones
El impacto del IPC no termina en el surtidor.
Una inflación del 4,9% significa que mantener el mismo poder de compra exige que los ingresos de los hogares avancen aproximadamente al mismo ritmo. Cuando salarios, pensiones u otras rentas crecen por debajo de los precios, la capacidad real de consumo disminuye.
La presión resulta especialmente perceptible en aquellos gastos difíciles de evitar: desplazamientos, alimentación, suministros o vivienda.
Para numerosos vecinos del noroeste de Madrid, el combustible forma parte precisamente de esos gastos cotidianos. Los viajes al trabajo, al colegio, a instalaciones deportivas o hacia Madrid convierten cualquier subida sostenida de gasolina y diésel en un coste que se repite semana tras semana.
Octubre dará la cifra definitiva
Habrá que esperar al 14 de octubre para conocer el IPC definitivo de septiembre y disponer del desglose completo por grupos de productos y servicios.
Ese detalle permitirá comprobar hasta qué punto el nuevo salto procede directamente de la energía y cuánto se está extendiendo hacia otros componentes de la cesta de la compra.
Por ahora, el indicador adelantado deja una fotografía clara: la inflación española ha pasado del 3,6% al 4,9% en apenas dos meses y vuelve a niveles que no se observaban desde comienzos de 2023.
Después de un verano en el que llenar el depósito se convirtió progresivamente en una operación más cara, septiembre deja otra señal de advertencia para los hogares.
Los precios vuelven a acelerar.
no hay comentarios
29-09-2026 11:01 a.m.
29-09-2026 9:55 a.m.
29-09-2026 9:30 a.m.
28-09-2026 8:25 p.m.
28-09-2026 8:05 p.m.
28-09-2026 7:49 p.m.
28-09-2026 1:02 p.m.
28-09-2026 12:16 p.m.
28-09-2026 10:15 a.m.
21-09-2026 9:32 a.m.
El verano se resiste a marcharse: hasta 34 grados en la primera semana del otoño