DICIEMBRE DE 2019  /  DEPORTES

Carlos Martínez Fernández, un nadador con destino a Tokio

16-12-2019 6:49 p.m.

A consecuencia de un accidente a la edad de 5 años, Carlos perdió su brazo derecho, pero lejos de ser un hándicap, esta circunstancia ha sido un revulsivo a lo largo de su vida y su extraordinaria mentalidad positiva ha querido ver en ello una oportunidad

Carlos Martínez Fernández (Pozuelo de Alarcón, 13 de mayo de 1999) es un nadador del Club Natación Pozuelo que ha sido distinguido en la última edición de los Premios Pozuelo Espíritu Deportivo con el premio al Mejor Deportista Absoluto Masculino de Pozuelo de Alarcón, del año 2018. La primavera pasada Carlos fue galardonado con el Premio al deportista madrileño con Mejor Proyección Deportiva Masculino por la Federación Madrileña de Deportes de Discapacitados Físicos.

A consecuencia de un accidente a la edad de 5 años, Carlos perdió su brazo derecho. Las pocas veces que habla de ello piensa en lo duros que fueron esos momentos  para sus seres queridos. Pero lejos de ser un hándicap, esta circunstancia ha sido un revulsivo a lo largo de su vida y su extraordinaria mentalidad positiva ha querido ver en ello una oportunidad.

Carlos se inició en la natación en el Servicio de Actividad Acuática Adaptada de la Concejalía de Familia y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, en el que sus responsables reconocieron enseguida su potencial para la competición.

En el año 2008, Carlos ingresó junto con otros deportistas, en el Club de Natación Pozuelo que constituía la sección de natación adaptada.

La progresión de Carlos ha sido imparable. Después de innumerables éxitos y títulos en los Campeonatos de España, Carlos acudió en 2015, como integrante por primera vez del Equipo Nacional  Junior, a los European Para Youth Games que se celebraron en Varazdin (Croacia), en los que logró medalla de oro en la prueba de 50 y 100 m. braza; y bronce en los 50 y 100 m. mariposa, clase S8; además de ganar sendas medallas de oro como miembro del equipo de relevos en las pruebas de 4x50 m. libre y estilos.

En 2016, todavía como integrante del Equipo Nacional Junior, participó en el Campeonato de Europa de Natación Paralímpica celebrado en Funchal (Portugal), en el que consiguió un meritorio 5º puesto en la prueba de 100 m. braza, y dos finales en las pruebas de 200 m. Estilos y 100 m. mariposa.

En 2017, ya como integrante del Equipo Nacional Absoluto, participó en el Campeonato del Mundo de Natación Paralímpica de Ciudad de Méjico, en el que consiguió un excelente 5º puesto en la prueba de 200 m. estilos, clase SM8 y fue 6º en los 100 m. braza.

En agosto de 2018, Carlos conseguía la medalla de bronce  en la prueba de 200 m estilos, clase SM8, en el Campeonato de Europa de  Natación Adaptada celebrado en Dublín.

El pasado mes de septiembre, de forma meritoria, Carlos se clasificaba 5º puesto en la prueba de 200 m. estilos, clase SM8 en  el World Para Swimming Allianz Championship” Campeonato del Mundo de Natación Adaptada, celebrado en Londres, y era 7º en la final de 100 m. braza.

A sus 20 años posee una carrera deportiva plagada de éxitos, con una progresión permanente en la mejora de marcas, que llenaría de orgullo a cualquier deportista.

Sin embargo, sin apenas tiempo de descanso, Carlos se encuentra inmerso en la preparación de la nueva temporada y en la consecución de su objetivo más ambicioso hasta el momento; lograr la clasificación para participar el próximo verano en los Juegos Paralímpicos de Tokio.

Carlos se está empleando a fondo y trabajando muy duro para lograrlo. Sesiones matinales en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, de cuatro horas entre piscina y gimnasio, seis días a la semana. Sesión de entrenamiento por la tarde, varios días a la semana, con los compañeros del Club de Natación Pozuelo.

Carlos sabe que detrás de sus éxitos deportivos no está sólo su duro y disciplinado trabajo. Por eso valora, y pone énfasis  al hablar de ello,  el trabajo de sus entrenadores Darío Carreras y Carlos Salvador, del preparador físico  Paco Ocete y de la fisioterapeuta Irene Guzmán, entre otros. Constituyen un equipo bien engrasado con una meta común.
Cuenta además con el apoyo de su entorno familiar, con unos padres volcados que le siguen a todas las competiciones.

Pero la ilusión  que genera Carlos va mucho más lejos. Alcanza a amigos, al ámbito de todo el Club de Natación y a la mucha gente que conoce a Carlos en el entorno de Pozuelo, su ciudad y círculos deportivos.

Todos valoramos la importancia de los objetivos ya logrados por Carlos, pero confiamos en seguir disfrutando con su participación en los Juegos Paralímpicos de Tokio.   Ω