12-09-2019 9:35 p.m.

El Cid se despide de Pozuelo de Alarcón dignamente

12-09-2019 9:35 p.m.

Por El Toro Cabezón
Fotografía: David Pozo

Un año más en el mes de septiembre se celebran las fiestas de La Consolación en Pozuelo de Alarcón. Un municipio con gran afición en el que se presentó una corrida de toros de la ganadería de Mollalta para El Cid, Manuel Escribano y José Garrido.

La tarde comenzaba con el himno nacional acompañado del ‘¡Viva España!’ y un caluroso aplauso para el maestro El Cid por su despedida de los ruedos esta temporada. Se registró una entrada de más de tres cuartos de plaza para un cartel de la categoría que se confeccionó para los ‘pozueleños’

El primer toro del Cid fue un ejemplar noble y con clase pero le faltó algo de fuerza. El torero sevillano hizo una faena pulcra y aseada al que arrancó oles de la afición madrileña. Sin embargo, la espada le impidió cortar trofeos. Con su segundo toro tuvo más suerte, pudo cortarle dos orejas a un ejemplar manejable al cual le dio distancia apropiada junto a tandas largas y templadas de buen trazo artístico que llegaron con repercusión al tendido. Destacó el toreo al natural con la mano baja acompañando de la cintura y en el remate del embroque. Aquí saludó en montera en mano Ángel Otero.

Manuel Escribano, cortó una oreja al segundo de la tarde. Toreo un segundo con clase pero también con falta de fuerza. La faena estuvo entonada y el sevillano le echó ganas para agradar al público. Con el quinto de la tarde estuvo soberbio. Realizó una faena animosa y contundente donde comenzó desde los medios con dos tandas de derechazos templadas y jaleadas. Faena en la que no le faltó el toreo accesorio como los circulares y los pases del desprecio mirando a los tendidos. Después del pinchazo y estocada cortó dos orejas. Vuelta al ruedo para el toro.

José Garrido no tuvo suerte. Le tocó sin duda el peor lote. Con el primero comenzó la faena por doblones por bajo desde el tercio. Continuó la faena sin rendirse en ningún momento, estando voluntarioso y decidido, sin embargo, no le hizo la faena a favor de querencia al manso y terminó en silencio. Con el sexto de la tarde realizó un trasteo decoroso y contundente frente a un aseado imposible debido a un comportamiento reservón, manso y con cierto peligro.

Pozuelo de Alarcón (Madrid). Tres cuartos de entrada. Toros de Mollalta, el quinto premiado con la vuelta al ruedo. El Cid, ovación y dos orejas; Manuel Escribano, oreja y dos orejas; José Garrido, silencio y silencio.