Texto e imágenes Fernando Tribiño - Snarky Puppy convirtió su paso por Noches del Botánico en una celebración del virtuosismo entendido como lenguaje colectivo. La banda liderada por Michael League desplegó un repertorio en el que el jazz, el funk, el rock y las músicas del mundo convivieron con absoluta naturalidad, alternando pasajes de precisión milimétrica con amplios espacios para la improvisación.

Lejos de caer en el exhibicionismo técnico, cada solo estuvo al servicio del conjunto, con una conexión constante entre los músicos que contagió al público. 

En el entorno del Real Jardín Botánico Alfonso XIII, la banda volvió a demostrar por qué su directo es considerado una de sus mayores virtudes: intensidad, dinamismo y una capacidad inusual para convertir la complejidad musical en una experiencia cercana y emocionante. Un concierto que confirmó que Snarky Puppy sigue ensanchando las fronteras del jazz contemporáneo sin perder frescura ni capacidad de sorprender.