Texto e imágenes Fernando Tribiño - Rick Astley convirtió su paso por Noches del Botánico en un ejercicio de nostalgia bien entendida y pop sin complejos. Ante un público entregado, el británico demostró que su voz conserva calidez y potencia, sosteniendo un repertorio que fue mucho más allá del inevitable Never Gonna Give You Up. Con una banda sólida y un sonido impecable, alternó clásicos como Together Forever con temas de etapas más recientes, en un concierto cercano, elegante y lleno de complicidad. El entorno del Real Jardín Botánico Alfonso XIII volvió a aportar ese ambiente íntimo que distingue al ciclo madrileño, redondeando una noche de celebración para varias generaciones de seguidores.