Texto e imágenes Fernando Tribiño - Treinta años después de su publicación, Omega sigue sonando como una obra indómita. En Noches del Botánico, Kiki Morente y Lagartija Nick no buscaron imitar el original, sino reavivar su espíritu, combinando respeto, riesgo y emoción. Hubo momentos de intensidad arrolladora confirmando que este clásico continúa vivo, incómodo y necesario, capaz de estremecer a varias generaciones.