Texto e imágenes Fernando Tribiño - OMD convirtió su paso por Noches del Botánico en un viaje directo a la edad de oro del synth-pop. Andy McCluskey y Paul Humphreys demostraron que el tiempo apenas ha erosionado un repertorio que sigue sonando tan elegante como contagioso, alternando clásicos como Enola Gay, Souvenir o Electricity con canciones más recientes perfectamente integradas en el set.
El público respondió desde el primer minuto, entregado a una banda que mantiene intacta su capacidad para conectar con varias generaciones. La energía incansable de McCluskey, sus característicos movimientos sobre el escenario y una ejecución impecable hicieron el resto. En el entorno privilegiado del Real Jardín Botánico Alfonso XIII, la combinación de nostalgia, sonido cristalino y una producción sobria pero efectiva convirtió la noche en una celebración del legado de OMD, confirmando que sus canciones siguen tan vivas como cuando revolucionaron el pop electrónico hace más de cuatro décadas.