04-01-2018 9:22 p.m.

ENERO 2018  /  COMENTARIOS

Caminando por Pozuelo: Por Juan Fernández

04-01-2018 9:22 p.m.

¿Cómo están los ciudadanos de Pozuelo? Bien…

Cuando pienso en cómo estamos los ciudadanos de Pozuelo, me acuerdo de casi un par de centenares de vecinos que conozco personalmente, y podría decir que todos estamos bien, pero con matices, y con las excepciones lógicas de un grupo más o menos numeroso en el que, como se dice normalmente, “tenemos de todo…”

Con las estadísticas delante, se podría decir que el perfil medio de las familias residentes en Pozuelo es de un matrimonio con hijos (por cierto alrededor de 3.000 familias numerosas viven en Pozuelo) con edad entre 40 y 50 años, estudios superiores y con cargos directivos.

Lógicamente, esto es una media, porque es la situación que más se repite, pero, gracias a Dios, los vecinos de Pozuelo somos de todas las edades y de toda condición.

Al echar mano de la demoscopia, tres cuartas partes de los vecinos de Pozuelo son, aparentemente, liberal-conservadores y posibles votantes de partidos políticos en esta línea. Así que parece que las opciones son obvias: los que se consideran liberales, pueden adherirse a votar, resumiendo, un partido liberal-conservador, o un partido liberal a secas, o a los liberales-progresistas.

Si estuviéramos en Estados Unidos, seguro que la opción de liberal-progresista, define exactamente al partido demócrata de la saga de los Clinton: son liberales en sus costumbres: apoyo a los lobbies LGTB, mundialistas, laicos, pro-aborto, etc. y “progres” en lo político-económico: sanidad gratuita para todos, subir los impuestos, etc… Pero estamos en España, y aquí no entendemos lo mismo por liberal, aunque al final, se parecen bastante.

Cuando aquí nos referimos a liberal, es bajo el punto de vista del liberalismo económico: apoyo a la empresa, a la propiedad privada, etc., y cuando nos referimos a progresista, es por la concepción social de lo público, la defensa del estado de bienestar, de los políticos, claro, porque el de los individuos no parece importar, y aunque aboguen por eliminar duplicidades concretas de algunos servicios públicos, nunca hablan de adelgazar el Estado, por ejemplo empezando por las autonomías.

La realidad de los hechos es que esto de ser liberal-progresista es realmente un oxímoron (es como decir muerto-viviente, o silencio chirriante, o sol de medianoche… el oxímoron es una figura retórica que nos indica que si se da una circunstancia, no se puede dar a la vez la contraria, aunque este juego de palabras funcione en las películas, en la música o en la literatura...).

Por alguna razón electoralista, el partido Ciudadanos, tanto a nivel nacional, como municipal lanza sus mensajes  autoproclamándose liberal-progresista.

Bueno, pues partiendo de la autodefinición que hacen de sí mismos los de Ciudadanos, es más fácil de entender los pasos erráticos que dan,  el ponerse de perfil en los temas conflictivos, o cambiar su mensaje cada vez que les interesa o según en qué región de España se encuentren: un día soy liberal… y otro día soy progresista… y así van capeando problemas sin demostrar en realidad tener convicciones.

Así, llegamos al paso de ecuador de la legislatura municipal en Pozuelo, y nos encontramos con comentarios del destituido portavoz Miguel Ángel Berzal respecto a las ayudas municipales a la natalidad, del tipo: “…consideramos que el reemplazo generacional es un problema de todo el Estado español que solo puede ser abordado desde el Gobierno Central…”, y esto lo dice en una población plagada de familias numerosas, seguramente porque se lo indicarían desde su partido en Madrid o no, pero en definitiva, con muy poca fortuna. A ver señores de Ciudadanos, si son ustedes liberales digan algo así como “…no estamos a favor de las ayudas públicas a la natalidad porque somos liberales…”; y si son progresistas entonces algo así como: “…vamos a apoyar a las personas de rentas más bajas para que, si quieren tener descendencia, cuenten con la ayuda de este consistorio…”; pero no seré yo quien les diga qué decir a los vecinos de Pozuelo, salvo rogarles que sean sinceros.

De pronto, en prensa local, y sobre Miguel Ángel Berzal, se informa de que existen quejas sobre su comportamiento, su actitud y sus formas, incluidos algunos comentarios xenófobos y racistas, y esto llega a la dirección del partido Ciudadanos…

También se le acusa a Berzal, unos cuantos meses más tarde, de haber propuesto en el pleno municipal de Pozuelo en enero de 2017, una moción para un Plan Director de Movilidad Ciclista, calcado como si de un corta y pega se tratase del que propuso el grupo Municipal del Partido Popular en Majadahonda, y que en Pozuelo se votó y rechazó en ese mismo pleno.

Si esto es así, dice mucho de la proporción dedicación-salario de nuestros representantes municipales, pero esto se explica más adelante.

En definitiva, llegado el otoño, la situación ha cambiado y Berzal que también había sido acusado (otra vez…) de supuestas filtraciones a la prensa local de informaciones que perjudicaban a algunos de sus compañeros de su grupo municipal, ha sido defenestrado y sustituido por Adolfo Moreno.

Recordemos que Berzal, hermano de un diputado del PP en la Asamblea de Madrid fue el candidato principal de Ciudadanos en las municipales de 2015, a quien nadie conocía, ni de sus méritos, ni de sus errores, salvo su experiencia en banca y su Curriculum vitae que puede verse en la página web del ayuntamiento; momento en el que Ciudadanos obtuvo cinco ediles, siendo él el único concejal de la oposición que tenía dedicación exclusiva, lo que le permitía cobrar un sueldo bruto anual de 64.653 euros. Las retribuciones del resto de ediles, tanto de Ciudadanos como de PSOE y Somos Pozuelo, oscilan entre 16.300 euros y los 48.975 euros.

Parece ser que con la nueva situación de Berzal se producirán cambios en los salarios del grupo municipal. Tanto el nuevo portavoz Adolfo Moreno, como el portavoz adjunto Raúl González como Miguel Ángel Berzal, que pasa a ser concejal raso, igualarán a partir de ahora su sueldo y cobrarán los tres un 75% del salario, que supone alrededor de 49.000 euros brutos anuales. Además, no podrán tener ingresos alternativos procedentes del sector privado. Este último punto, sería cuestión de verlo con perspectiva cuando se acerquen las elecciones municipales.

Como muestra, un botón, resulta que Berzal (otra vez…) tuvo que desmentir recientemente en un digital local, que ocultó en su declaración de bienes del Ayuntamiento de Pozuelo una empresa de su propiedad, aparentemente sin actividad. Esto, para uno de los 162 miembros del Consejo General del partido Ciudadanos, los abanderados de la transparencia, los que vienen a la política desde la honesta actividad privada, suena fatal… tanto por él, como por Ciudadanos; pero claro, Berzal es ahora un concejal raso, y ya no será el candidato principal a la Alcaldía, aunque tampoco sabemos si entrará en las listas; en fin, el tiempo lo dirá…no vaya a ser que alguien vaya diciendo estas cosas… de entrada no asistió a la comida, de distensión, del Partido de la Ciudadanía, y alguien me comentó que Berzal, defenestrado de esta manera, podría estar amenazando con contar “cosas” por los bares… pero hay muchos bares en Pozuelo, así que una vez más, ya lo veremos.

Entretanto, Moreno, nuevo portavoz, explica “en coordinación con el partido" que hacía falta un nuevo impulso y prefiere no entrar en polémicas, así que dice textualmente: "Ciudadanos es un partido que no tiene cuadros que se conozcan desde hace mucho tiempo, como puede pasar en una formación más veterana como PP o PSOE. Todos hemos empezado a hacer política recientemente, cada uno con sus expectativas. Y el partido, con la idea de reforzar esta segunda parte de la legislatura, ha visto necesario nombrar a nuevos portavoces. Es un cambio organizativo para ser más eficaces con nuestros vecinos".

Moreno también dice que Berzal es una pieza importantísima del grupo municipal de Ciudadanos porque conformó, creó y desarrolló junto a él el proyecto de Ciudadanos, y tendrá no sólo el agradecimiento del nuevo portavoz sino todo el apoyo en cualquier papel que él quiera jugar (que es como decir, bueno, le dejamos aquí cobrando, pero ya veremos si le dejamos hacer algo…)

Dice también que la lealtad, la unidad y el trabajo en común están garantizados; y que la unidad, las divergencias, las desavenencias internas son productos de la naturalidad de cualquier grupo donde se toman unas decisiones y por encima de las personas está el proyecto que Ciudadanos tiene entre manos que se refuerza y mantiene con la misma ilusión por esta ciudad.

Y concluye: "…como en todos los grupos municipales, hay discrepancias, posiciones diferentes, pero por encima de todo el partido Ciudadanos lo que busca es la máxima eficacia y la mejor coordinación. Nuestro objetivo es incrementar el nivel de vida de los vecinos y hacer una oposición firme y responsable, y un cambio de portavoz lo que busca es un nuevo estilo, nuevas formas y nuevos planteamientos estratégicos".

Todas estas respuestas son de libro, políticamente correctas, no sólo no parecen transparentes, sino que además, al eludir el conflicto, da la sensación de que también se elude la verdad, y ya lo dice una frase anónima que hemos visto en alguna película: “…la verdad es como la poesía, y mucha gente odia la poesía…”   Ω

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