26-09-2019 9:46 a.m.

La ventana que adiestra al niño es la ventana que domina el mundo

26-09-2019 9:46 a.m.

Por Miguel Redel

Hace ya más de una década, cuando colaboraba con un famoso grupo editorial andaluz, con influyentes cabeceras en todas las provincias de Despeñaperros a Gibraltar, gerente, director, jefes de sección, redactores y administración eran conscientes de la realidad económica de la empresa. Todos sabían que más del 70% de los ingresos era dinero público y el resto de anunciantes privados. Por tanto, si el 70% del sueldo de un redactor salía de la administración pública, éste jamás osaba morder la mano del que le alimentaba, ni se le pasaba por la cabeza. Es más, se convertía en un acérrimo defensor del poder establecido.

En la España actual, en el sistema democrático, plural y tal, tal, tal, que nos dimos los españoles y lo destrozaron los gobernadores, siguen existiendo esas ventanas a la realidad del que las controla, esas cajas tontas que nos embobaban, como afirmaban nuestros padres, y deciden lo que la masa debe opinar bajo la dictadura de la unanimidad. El que no está de acuerdo con los postulados que a fuerza de repetir, repetir y repetir se han instaurado en la opinión general, o es un facha, o un loco, o algo aún peor. En definitiva, cae en la mayor de las ignominias y se convierte en un apestado.

Recuerda a aquel cuento de Andersen en el que nadie osaba hablar de la desnudez del rey por miedo a ser tachado de innoble, hasta que un niño habló por todos aquellos que lo pensaban pero no tenían testiculina suficiente para decirlo. Pero no nos engañemos, la vida no es un cuento con final feliz y moraleja…, es el resultado del 70%.