08-09-2015 8:58 p.m.

SEPTIEMBRE 2015  /  ENTREVISTAS

Susana Pérez Quislant: Se gobierna en las pequeñas cosas

08-09-2015 8:58 p.m.

Acaba de llegar a la Alcaldía de Pozuelo de Alarcón y el principal reto al que se enfrenta es el de mejorar la ciudad. El PP presentó más de un centenar de propuestas en su programa, pero Susana Pérez Quislant sabe que es en los pequeños detalles y en el día a día donde hay que gobernar. Eso sí, sin olvidarse de los compromisos electorales. Y para lograrlo quiere contar con la opinión de los vecinos

Es de las personas que siempre ha preferido el cara a cara, “pero he descubierto el mundo de internet. El mundo virtual de las redes sociales. Para mí, esta manera es mejor porque ves a la persona y eso te dice mucho de ellas, pero ahora consigo comunicarme con los vecinos con rapidez”, asegura Susana, que está encantada con twitter (@spquislant), una red social en la que actúa mucho. En su cuenta virtual, los vecinos le preguntan y le reclaman cosas, y ella, con mucha rapidez les puede responder. “Esto solo me lo dan las redes sociales. Ya lo ha hecho con varios vecinos; uno por el ruido que provocaban los vehículos en los alrededores de su casa; otro porque les ha solicitado un parque infantil… Esos temas ya están vistos por los concejales de cada área y están estudiando una posible solución. Un tercero se quejó de la falta de una placa informativa que se puso inmediatamente…”, señala y nos asegura que la gente agradece eso.

Siempre va con el móvil en la mano. No lo suelta. “Es porque me ayuda mucho en el trabajo del día a día”, dice. Eso sí, no lo lleva con sonido para no molestar, pero está pendiente de él. Por el trabajo y porque tenía a su hijo fuera de España aprendiendo idiomas. Asegura que “eso también ayuda porque aunque no me llama, al ver que su perfil se actualiza cada poco tiempo, me tranquiliza”.

Hace unos años, cuando estaba en el Área de Presidencia, siempre comentaba que veía a mucha gente, pero que eran los vecinos los que acudían a verla para tratar los temas que les ocupaban. Pero a ella lo que más le gusta es salir a la calle y ser ella la que va a ver a los pozueleros. Eso es lo que hace ahora. Es lo que quería y se ve. Está contenta porque ha dejado los papeles y está descubriendo a las personas. “El otro día estuve con los miembros de una asociación y estuvimos mucho tiempo hablando, porque así aprendo de ellos. Descubres la cara de las personas que conocías por los papeles. Antes no sabía quiénes eran, solo su expediente y ahora ya sé cómo son”, señala.

Una pista de skate

Ella es consciente de que hay que dinamizar la política municipal y que hay que hacerlo en la calle. “Que te vean”, dice y añade: “estoy todo el día en la calle… porque ver las cosas es muy bueno, porque es muy bueno que la gente te vea, porque creo que los alcaldes debemos estar en la calle para que los ciudadanos se acerquen y puedan hablar de tú a tú contigo, que te puedan mostrar sus quejas o sus propuestas… o poder decirles que no te regañen más”.
Su pistoletazo de salida, como ella misma nos comenta, fue el día del concierto homenaje de La Lira, en el Torreón. La gente no paraba de acercarse. “Vino un pequeño que me pidió que se hiciera una pista de skate en un parque. Yo le contesté que parecía buena idea, pero que habría que buscar la ubicación correcta. El muchacho se marchó y en el descanso del concierto se volvió a acercar y me dijo que ya había encontrado el lugar: en el parque de las Minas o en el de la Fuente de la Salud. Le contesté que no le iba a mentir y que habría que ver qué es lo que se podría hacer, que son muchas las cosas que hacer. No paró ahí, ya que al finalizar volvió para decirme que le había gustado mucho que le dijera que no le iba a mentir y que no se me olvidara mirarlo…  esa cercanía es la que me enriquece”, señala.

Herencia buena o dardo envenenado

Susana es una persona clara y quiere dejar claro qué es lo que le pasó por la mente cuando se vio, en tan solo cuatro días, con la posibilidad de ser alcaldesa de Pozuelo tras la ‘marcha’ de Paloma Adrados. Ella no descartaba que pudiera ocurrir (el hecho de que se marchara, puesto que Adrados iba de número cuatro en las listas de la Comunidad con Cifuentes y la actual presidenta de la Comunidad de Madrid no tenía equipo formado), pero se sintió rara… Antes, haciendo las listas para las municipales, lo que sí se pensó muy bien es ir de número dos. Eso llevaba una responsabilidad distinta y la posibilidad de convertirse en la primer edil del municipio por cualquier circunstancia (tal y como ocurrió).

“Lo que no me parecía bien es ir de dos y, cuando dimitió Paloma, decir que no, que pasara el siguiente de la lista, que yo no iba a ser alcaldesa.... Lo que sí me pasó es que tardé en reaccionar… aunque sabía que no había tiempo. Me dio miedo, no te voy a engañar… No recuerdo lo que tardé, pero como estaba con mi marido, lo hablé con él y al final decidí que lo que tenía que hacer es tomar la responsabilidad”, explica Susana.

No lo cuenta, pero ella tardó incluso más que sus compañeros en enterarse de la ‘marcha’ de Paloma. Se enteró porque le llamó Isabel Pita. No habló con la alcaldesa hasta mediodía, cuando se lo contó ella misma. Y prefiere no hacer ninguna valoración de lo ocurrido.

Mirar adelante y no dudar

Hay que seguir trabajando para el municipio. Esa es una de las máximas que tiene planteadas Pérez Quislant. Además, asegura que se sintió muy arropada por todo el equipo. Por eso se alegra mucho de haber dado el paso. Se ha quitado mucha presión de encima. Antes era quien tenía la responsabilidad de coordinar a todo el equipo de gobierno. No le fue fácil en aquellos momentos y menos con la oposición, a la que considera que en ocasiones se equivocó porque trató demasiado personalmente los temas. “Pero ahora hay que mirar adelante”, confirma.

Respecto a la oposición que hay ahora, Susana entiende que está preparada y que va a ser dura. Que tiene principios y que los van a defender. “Creo que va a ser complicada. Una de las cosas que están claras es que esta nueva Legislatura es distinta a la anterior”, nos dice.

Como alcaldesa tiene muy clara cuál es la forma de hacer las cosas y las que quiere hacer. Por eso, asegura que “representamos a todos los vecinos de Pozuelo, a todos. Por eso creo que hay que llevarse bien con la oposición. Nuestra responsabilidad es muy grande. Tenemos la obligación de gobernar pero no nos podemos olvidar de que hay gente en el municipio que ha querido que les representen otras formaciones. Tengo claro que a las minorías hay que respetarlas”.

Dice que “aunque hay decisiones que son muy difíciles, hay que tomarlas. La pauta la tienes que marcar tú. Hemos hecho un cambio, unos guiños a los ciudadanos, a todos, y si además lo haces convencida, la gente lo percibe”.
La actitud ha cambiado. En todo. Fuera los ‘martes negros’, diálogo con los sindicatos, Incluso la oposición. Tanto que la primera moción que han presentado ha sido en conjunto, liderada por Somos Pozuelo, pero son los tres grupos quienes la presentan.

Visión equivocada

La nueva alcaldesa quiere dejar claro que “ella es como es, a pesar de que haya gente malintencionada que ha querido dar una imagen de mí que no es la real. Ahora puedo demostrar cómo soy, sin doblez, en lo bueno y en lo malo, pero así es como soy. La misma persona que antes, pero antes tenía un papel y ahora cumplo otro. Busco lo mejor para los vecinos y para que los funcionarios los traten bien, tienen que estar contentos y valorados. Lo que busco es que los ciudadanos estén orgullosos del Ayuntamiento de Pozuelo. Eso es labor de todos, por eso necesito que estemos unidos. Uno de los claros ejemplos es el del jefe de la Policía Municipal, Víctor Muñoz, porque es cercanía, es una persona muy querida, conoce muy bien Pozuelo o el de Bienvenido, otra policía muy querido en el municipio”.

Vivo de mi trabajo

Una de las cosas claras que tiene Susana es que vive de su trabajo y su trabajo es lo que le apasiona. Y es la política. Siempre quiso dedicarse a ella y quiere seguir haciéndolo. Desde que empezó a estudiar la carrera de Derecho. “Además, es verdad que se me hizo muy difícil entrar a Pozuelo hace cuatro años, aunque siempre me sentí muy querida por todos mis compañeros. Venía de un ayuntamiento muy grande (estuvo de gerente de varios distritos en el Consistorio de Madrid) y la forma de trabajar allí era completamente distinta a la de aquí. Me costó acostumbrarme, pero una vez que lo conseguí, me enamoré del municipio”. Por ese y por otros muchos motivos, se viene a vivir aquí. Una decisión que tomó hace un par de años, mucho antes de saber que iba a ser alcaldesa. Incluso quiso venirse el pasado año, aunque los estudios de su hijo se lo impidieron.

“Lo que no se puede es tener la idea de que un alcalde es rico, que no hace nada… A mí me gusta, aparte de mi trabajo, salir a comprar el pan y darme un paseo con mi familia. Me gusta hacer la cena… Para mí, lo primero es mi familia… y Pozuelo, porque están al mismo nivel. Tiene que haber tiempo para todo. La gente tiene que tener vida personal y que además esta sea buena. Así se trabaja mejor. No quiero que los trabajadores estén hasta las tantas, sino que hagan su trabajo y luego se vaya a casa a tener su vida”, concluye Susana.

Cuatro preguntas sueltas

¿Metódica? Me he relajado mucho, ya no miro tanto los papeles como antes. Eso lo hace el gran equipo que tengo. Ahora me quiero dedicar a los vecinos y para poder hacerlo tengo que delegar muchas funciones. Prefiero mirar a los pozueleros a la cara.

¿Dedicación? Es mucho mejor dedicarse a las personas que a los papeles. La mayoría de la gente es muy agradable. Aprendo de lo que me transmiten las personas.

¿Ambición? No soy ambiciosa, no ambiciono nada. Tengo expectativas como todo el mundo y después he conseguido metas en lo personal. En este momento de mi vida tengo todo cumplido, tanto en lo profesional, como en lo personal.

¿Responsabilidad? Es una cosa que viene de familia… es una cosa que además me genera angustia, aunque cada vez menos. Pero es algo que me definiría, la responsabilidad.   Ω