09-10-2018 8:19 p.m.

OCTUBRE 2018  /  COMENTARIOS

El valor de la amistad

09-10-2018 8:19 p.m.

Por FERNANDO MORALES
Especialista en Organización y Gestión de Personas
Con 26 años de experiencia en multinacionales

La amistad esta muy relacionada con el apego. Los seres humanos desde que nacemos, necesitamos una figura de apego para desarrollarnos; en este momento de nuestra vidas son nuestros padres o las personas que nos crían, pero cuando nos vamos haciendo mayores y sobretodo en la adolescencia entran a formar parte del apego nuestro círculo de amistades. El sentimiento de apego lo podríamos definir como la percepción, sensación o aprecio hacia aquellas personas con las que nos encontramos seguros, cómodos, conceptos que forman parte de la definición de amistad.

Javier Fernández Aguado - escritor y conferenciante- nos indica que “ Somos los amigos que tenemos y los libros que leemos”. El valor de la amistad es tan fuerte que pasa a formar parte de nuestra forma de ser. La amistad nos permite olvidarnos de nosotros mismos por un momento para pensar en otra persona, nos vuelve menos egoístas y a su vez nos empapa de los valores de las personas que consideramos amigos. Es uno de los tesoros que acuñamos y  guardamos a lo largo de la vida, de ahí que sea habitual encontrarnos con un amigo de la infancia y seguir teniendo la misma complicidad de entonces.

Hablar de amistad siempre es complicado. Nuestro mundo actual, en la mayoría de las ocasiones, esta regido por las relaciones transaccionales basadas en  el intercambio de elementos tangibles e intangibles, que en muchas ocasiones confundimos con el concepto de amistad. Siendo esto cierto, creo que podemos ampliar éste si lo analizamos de una forma más flexible.

En mi opinión el concepto se puede ampliar con aquellas personas que por circunstancias diversas interactúan con nosotros a lo largo de nuestra vida y nos aportan un momento de felicidad. Decía la madre Teresa de Calcuta que “no debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz “; estas personas son aquellas que siempre están ahí dispuestas a dar lo mejor de sí mismas en cada momento. Son personas que nos descargan de nuestros problemas, que nos dan una visión diferente a la nuestra, que nos hacen poner buena cara al mal tiempo y que, en definitiva, nos invitan a formar parte de sus vidas aunque solo sea un minuto.

Hace tiempo asistí a una conferencia sobre “el poder del encuentro y la oportunidad que éste supone”, en la que se concluyó que deberíamos aprovechar estos momentos para trasladar a otras personas lo mejor de nosotros mismos y además ser capaces de aprender de ellas prestando toda nuestra atención. Como dice Victor Kuppers, - vamos por la vida como pollos sin cabeza-  y,  debido a la prisa u otras circunstancias, prejuzgamos a las personas de forma rápida y en base a ese juicio decidimos si la prestamos atención o no. ¿Cuántas veces hemos pensado algo negativo de una persona y luego nos hemos dado cuenta de que estábamos equivocados?. Deberíamos vivir con menos prisa, juzgar menos y observar más, aprovechar lo bueno que muchas personas tienen que ofrecernos.

En este momento me surge la siguiente pregunta: ¿podríamos considerar amiga a una persona con la que hemos tenido una corta relación, pero que nos ha trasladado seguridad, comodidad y afecto?. Mi respuesta es afirmativa, sin entrar a valorar  en qué grado. Cada vez me importa más rodearme de personas con las que me sienta a gusto.
Para finalizar, no sé si hay amigos de primera, segunda o tercera, pero de lo que estoy seguro es de que hay muchas personas dispuestas a dar lo mejor de sí mismas a otros de forma desinteresada. Cada uno tenemos una definición de amistad y un baremo para decidir quienes son nuestros amigos o no, pero estoy convencido de que estas personas aglutinan todos lo valores que la amistad nos debe proveer: afecto, seguridad, comodidad, apoyo, empatía y sobretodo generosidad.

¿Podríais ampliar vuestro concepto de amistad?.   Ω