07-11-2018 5:21 p.m.

NOVIEMBRE 2018  /  EL BAÚL DE KATY

Jaime de los Santos

07-11-2018 5:21 p.m.

"Deporte y cultura tienen en común que emocionan"
Por Katy Mikhailova
Imagen Ricardo Rubio

El niño que soñaba con ser actor de teatro es hoy un hombre que se dedica a gestionar el teatro. También la música, la moda, el deporte, el turismo, la danza...

Analizamos de dónde viene, dónde está y hacia dónde se dirige el que es actualmente el consejero de Cultura, Turismo y Deporte  de la Comunidad de Madrid en un Baúl lleno de secretos, palabras, sonidos y silencios.

Madrid contagia. Madrid enamora. Madrid baila, suena, juega, invita. Madrid quiere a Jaime. Y Jaime ama Madrid.  La cultura es vida. Y disfrutar de ello es posible, si detrás hay una correcta e innovadora gestión.

Sobre unos zapatos oxford (pero sin cordones), de cuero vacuno, en color negro y enfundado en un ajustado traje negro (color fetiche del gestor), nos invita a pasar a la luminosa sala de juntas, que conduce a un despacho repleto de libros, fotografías de artistas contemporáneos, entre otras piezas. Ahí se respira cultura y diálogo.

Hablamos de Jaime  Miguel de los Santos González (Madrid, 6 de agosto de 1978), conocido como Jaime de los Santos. Considerado, por la revista Telva, como uno de los protagonistas de una segunda “movida Madrileña”, junto a jóvenes celebridades del sector de la moda y del cine (como Moisés Nieto, Nicolás Coronado, Natalia Álvarez Simó); este joven consejero de Cultura, Turismo y Deporte es uno de los políticos más reclamados por los medios y las revistas de lifestyle y cultura.

Algo tiene que engancha y atrae. Su manera de hablar, su visión vanguardista del arte, su frescura para afrontar el deporte, y su pasión por el turismo y por su ciudad, su Madrid (la ciudad que le vio nacer y “la ciudad más divertida del mundo”, en palabras del gato, cuarta generación de madrileños): todo esto hacen del consejero uno de los políticos más queridos, tanto dentro de su partido (al que no está afiliado) como en la oposición.

Soñaba con ser actor de teatro; terminó estudiando Historia del Arte. Y es que, casualidades de la vida, se convirtió en asesor de Mariano Rajoy, para desembarcar en la actual aventura de liderar estas tres áreas en la Comunidad de Madrid. Entre tanto, tuvo tiempo para curtirse en la ópera, la moda, la historia… conocimientos tan necesarios para hoy día afrontar su actual puesto de trabajo.

Es sensible y bondadoso. Huye de las polémicas. El pragmatismo (intuyo)  es uno de los pilares base para hacer política del arte y política con arte. Rodeado de una equipo de máxima confianza, un jefe de prensa que cuida cada detalle de Jaime, desde que ha asumido las riendas de estas consejerías, la Comunidad de Madrid destaca por una inmensa y actualizada oferta cultural.

¿Su método para arrancar? “Ver todo lo que se hacía en Madrid (nada más llegar) y dejar que los artistas construyan (ahora) nuestra sociedad en la más absoluta libertad”, explica durante la entrevista Jaime. 

Probablemente uno de los hombres más elegantes a los que he entrevistado (una elegancia intangible, manifestada a través de un lenguaje no verbal que va más allá de su impoluto y cuidado gusto por la estética), Jaime denota mucha humildad. Extremadamente discreto, enganchado a las redes (para comunicar su trabajo e interactuar con el mundo), parece feliz y eso  contagia.

De dónde viene: teatro, arte y mucha música
Tuvo una infancia feliz. Rodeado de mujeres, como él mismo confiesa, aquellos días felices sonaban a Mecano, que era lo que escuchaban sus hermanas mayores. Su primer contacto con la interpretación lo vivió con 10 años (y cultivó esta arte hasta los 18). Su madre, tal como cuenta, le apuntó a clases de interpretación teatral: “aún no sabía que esa decisión iba a cambiar mi vida”. Y es que, ya por aquel entonces, Jaime deseaba ser actor de teatro. Uno de los recuerdos que con más cariño guarda de su infancia (además de la llegada de Ángela a casa, con la que se lleva 6 años, su hermana pequeña), son los estrenos de aquellos “espectáculos sencillos que montaban cada año en la escuela de teatro”.

Los valores que ha aprendido de sus padres y que aplica en su día a día son la justicia y la libertad. El cuarto de cinco hermanas (3 mayores y 1 pequeña), es  esta última la que le hace reír: “es enérgica, divertida. No tiene vergüenza por nada. La adoro”, cuenta con un enorme cariño hacia ella.

Se aprecia a un Jaime familiar y protector.  Se licenció en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid: “elegí esta carrera por el ascendente de dos de mis profesoras de instituto. Las dos se llamaban Pilar (García y Cavero). Me daban Historia del Arte y me sedujeron con sus clases. Fueron muy importantes en mi formación y en mi futuro”.

Recuerda aquellos años universitarios como “maravillosos”, época de la que conserva alguno de sus mejores amigos. “Aprendí gran parte de lo que sé hoy: sobre todo el respeto por la cultura”, completa.

Era buen estudiante, principalmente porque sentía tal el entusiasmo por la materia que le resultaba “fácil” la carrera. Durante el verano del primer año de carrera, empezó a trabajar en el Grupo Inditex (su primer trabajo). ¿Qué esperabas hacer una vez licenciado?, le pregunto. “Dar clases y escribir”, afirma con esa seguridad que suele manifestar.

Entre dosis de humildad y cierta satisfacción, explica que la única “arte” que ha cultivado es la escritura: “el teatro lo dejé con 19, y no he regresado, de momento”, confiesa entre risas.

Esos años de un joven universitario sabían a “mucho café” (el de la cafetería de la Facultad de Geografía e Historia).
“La banda sonora de aquella época podría ser una mezcla entre lo que bailábamos los fines de semana en Chueca y las obras de los grandes genios de la música clásica que nos ponían en la asignatura de Historia de la música”, sigue recordando. Siempre le atrajo la  “música culta”, las grandes composiciones y la ópera (sus preferidas, ‘La Flauta Mágica’, ‘Orfeo’ y ‘Rinaldo’)

Gran entendido de la moda, cuenta que de esta industria siempre le ha llamado la atención la faceta creativa y su evolución a lo largo de la historia: “en la facultad me interesé por investigar algunas figuras como Mariano Fortuny y Madrazo, que fue diseñador, fotógrafo, escenógrafo, un artista total”. Y es que desde que Jaime ha llegado a la Comunidad de Madrid ha incorporado en la oferta cultural la moda, a través de exposiciones de esta materia: primero Jesús del Pozo; después Pertegaz, y este año tendrá lugar una expo dedicada a la moda española.

Dónde está: hacer política con arte y del arte una política
—No te preguntaré por las bolsas de compra y la “primera Dama” de entonces porque me parece una anécdota ya muy aburrida. Del arte a la política, ¿qué relación puedes encontrar entre el arte y el trabajar para un presidente de Gobierno como Mariano en el año 2012?
Aquello de la foto con las bolsas es una anécdota que sirvió a algunos maledicentes para cargar contra mí cuando Cristina Cifuentes me nombró Director General de Promoción Cultural. Era, además de colaborador de Elvira Fernández (la esposa de Mariano Rajoy), su amigo. Y la he acompañado y la acompañaré donde me pida siempre que pueda. Mi paso por la Moncloa fue de aprendizaje en todos los sentidos; y trabajar para Mariano Rajoy, un honor.

—¿Te gustaba la política y te imaginabas haciendo esto?
Siempre me gustó mucho. (Jaime se detiene a pensar). Pero No. No imaginé que tendría el honor de ser Consejero de un Gobierno tan importante como el de la Comunidad de Madrid.

—¿Es la política un arte?
Desde luego hay que tener mucho arte para hacer política y es una pena que, hoy, muchos políticos no se cultiven más, no visiten más los museos, no vayan más a los teatros.

—Y un día te ficha Cifuentes y aterrizas en este apasionante cargo que tienes ahora…
En 2015 Cristina Cifuentes me llama y me ofrece ser Director General de Promoción Cultural. No me lo podía imaginar y siempre le estaré agradecido por su confianza y cariño. Lo único que he hecho desde entonces es trabajar sin parar, ver todo lo que se hacía en Madrid y dejar que los artistas construyan nuestra sociedad en la más absoluta libertad. Han sido 3 años maravillosos en los que, además, he contado con el mejor equipo que se pueda soñar.

—Aunque ya nos cansemos de preguntar esto, ¿cómo aprecias la cultura en España?
La cultura siempre ha sido uno de sus motores y los artistas los principales artífices de nuestra imagen. Cervantes, Lorca, Velázquez, Goya, Picasso, nos han universalizado y, con sus obras, han conseguido hacer de este mundo un lugar mejor. Hoy tenemos una de las mejores generaciones de música, algunos de los mejores directores teatrales de la historia y unos artistas plásticos inmejorables.

—¿Y cómo ves la moda?
Un campo apasionante en el que se dan cita la mejor tradición artesanal con unos creativos interesantísimos. España es mucho más que Balenciaga, Pertegaz o Fortuny. Hoy, nuestros jóvenes creadores están a la altura de los grandes nombres internacionales. Además la moda en España es una industria que genera riqueza y como demuestra nuestra exposición, un referente, un punto de partida creativo para diseñadores de todos los tiempos, en todas las latitudes.

—Retomando tu consejería… no puedo dejar de felicitaros por el  Festival Suma Flamenca. Estuve en los Teatro del Canal viendo a Farruquito....
Me encanta el flamenco; y he tenido la suerte de contar con las enseñanzas de Aída Gómez que me ha ayudado a entenderlo. No imagino mejor directora de un festival flamenco que Aída Gómez.

—Parece que me olvido de que también encabezas la consejería de Deportes. El deporte rey: ¿te gusta el fútbol?
Sí, pero no solo el de Primera; me gusta seguir a las mujeres del Atlético de Madrid, a los campeones del Movistar Inter de Fútbol sala. Además, en la Comunidad de Madrid contamos con 5 equipos de Primera, el 20% de la competición es madrileño.

—¿Qué hay de diferente entre un gol de Cristiano y un ‘Do de pecho’ de Plácido Domingo?
Quizás el deporte y la cultura tengan algo en común que nos llega al interior, que nos emociona y aunque de diferente forma uno y otro son pilares fundamentales de sociedades modernas como la española.

Hacia dónde se dirige: la sala de la espera de la felicidad
—Discuto mucho con los protagonista de El Baúl sobre qué es el arte. Nunca concluímos nada claro. Además de algo que emociona, ¿qué es para ti?
El arte lo es todo. Emoción. Aprendizaje. Sorpresa. Paz.

—Compliquemos el asunto, ¿y la felicidad?
Un lugar en el que refugiarse, donde ser feliz.

—¿Entonces vives en la felicidad?
Mucho.

—A Albert Boadella le pregunté si se rendía ante Dios. Me dijo que no. Ante su respuesta, le pregunté si se rendía ante la belleza. Y no dudó en afirmar y confirmar mi pregunta. ¿Qué es Dios para ti?
Algo superior, una guía. También un consuelo, una ayuda.

—¿Y la belleza?
Eso que han perseguido los artistas en todos los tiempos para encumbrarle o rechazarle. Un bien superior, menos subjetivo de los que algunos pretenden.

—¿A qué le temes?
A la soledad impuesta.

—¿Hay belleza en el miedo y en la fealdad?
Para los románticos la belleza estaba en la tormenta,  en los que los clásicos tachaban de feo. No hay nada más seductor que lo imperfecto, que lo desasosegante. Admiro profundamente a Goya, quizás, lo que más interesa de él son sus períodos más terribles, sus retratos del horror. Lo mismo me pasa con Wagner o con esos picassos en torno a la guerra…

—¿Qué es el amor?
Un reto, una parte de la vida, una llama y un aliciente que es necesario, terapéutico y maravilloso.   Ω

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