11-10-2014 1:12 p.m.

NOVIEMBRE 2013  /  MOTOR

El chivato electrónico

11-10-2014 1:12 p.m.

A través de este asequible dispositivo, que distintas marcas ofrecen por unos 350/400 euros, se puede discendir el culpable de un accidente de tráfico y hasta el responsable de un robo. Tanto es así que algunas aseguradoras priman su uso

Muchos han visionado vídeos, sobre todo en YouTube, grabados con cámaras subjetivas que filman espectaculares accidentes de tráfico en países como Rusia, Estados Unidos, Sudáfrica o Australia. Pues bien, se trata de imágenes en su mayoría capturadas por pequeñas cámaras equiparables a las de algunos aficionados a deportes de riesgo, en este caso adosadas al parabrisas de un vehículo, normalmente bajo el retrovisor interior y en posición visible. Captan lo que sucede por delante del vehículo y forman parte de mecanismos equiparables a las cajas negras de los aviones, concebidos para registrar parámetros de marcha y capacitados para recoger los instantes previos (y hasta unos segundos después) de un accidente.

¿Que cómo actúan? Pues miran como si de ojos se tratase, aunque en realidad sólo activan el registro de vídeo si el vehículo experimenta una fuerte sacudida, como un frenazo brusco (ojo, se puede forzar la grabación pulsando un botón al efecto) o un golpe.

Con las imágenes captadas se puede reconocer al responsable legal de un siniestro, como aseguran fuentes jurídicas, si bien algunos apuntan a que estos inventos podrían violar la Ley Orgánico de Protección de Datos (LOPD) por lo indiscriminado de su grabación.

Pronto, de serie

Ya hay aseguradoras que tienen en cuenta el uso de cajas negras para bonificar a los clientes que las llevan, pues los contenidos que recogen permiten evitar fraudes y esclarecer la culpabilidad de un accidente. Cajas negras para coches, habituales en el transporte de mercancías peligrosas y fáciles de instalar sin interferir en los órganos del automóvil, hay de varios tipos y precios, aunque suelen rondar los 400 euros. Precisamente por ello, por lo razonable de su coste, es fácil aventurar que no pasará mucho hasta que todos los coches nuevos las incluyan de serie.

Todo registrado

Además de grabar lo que sucede delante del coche en plena circulación, registran su posición (a través de un GPS integrado, elemento clave para dar con vehículos sustraídos), la velocidad instantánea y la aceleración a lo largo de tres  ejes. Estos parámetros, que recoge una tarjeta SD a descargarse en un ordenador doméstico, donde además se visualiza lo captado, son esenciales para que una compañía de seguros averigüe el tipo de conductor que tiene por cliente.