La piel. Un bien muy preciado

Su piel no tiene la misma edad que usted. Su resplandor, su belleza, su firmeza, su hidratación…

Su piel no tiene la misma edad que usted. Su resplandor, su belleza, su firmeza, su hidratación… su aspecto no refleja su edad real ya que el envejecimiento facial depende de su modo de vida y factores exteriores como estrés, la alimentación, hidratación… elementos que aceleran la aparición de los signos del tiempo.

Igual de importante es tener una piel perfectamente hidratada, como tenerla limpia. Eliminar las células muertas que cada día se acumulan en la superficie de la epidermis, es la mejor forma de preparar la piel para recibir los tratamientos adaptados y optimizar la penetración de sus  activos. Es el primer paso de belleza,  una fase indispensable para el tratamiento de nuestra piel.

Solemos  creer que con lavarnos la cara con agua y jabón es suficiente. Este es uno de los mayores errores. El agua y el jabón limpian, pero solo superficialmente. Debemos tener una buena limpieza para eliminar todas las impurezas que la piel acumula y que no vemos. Solo así conseguiremos una piel preparada, con un tono uniforme y un mayor esplendor.

La limpieza facial se debe de hacer de una manera suave, sin frotar ni restregones, que sólo consiguen la irritación de la misma.

Existen gran cantidad de productos de limpieza facial. Tan solo tenemos que buscar aquel que le venga bien a nuestro tipo de piel.

- Pieles normales y mixtas. Son las que se pueden permitir la mayor variedad de leches limpiadoras, ya que son mas fuertes.

- Pieles grasas. Leches purificantes

- Pieles sensibles, secas. Las leches suaves.

Los pasos a seguir para una correcta limpieza son:

- Aplicar el producto de limpieza que hemos elegido para nuestros tipo de piel y extenderlo por el rosto con un pequeño masaje durante unos 30 segundos.

-  Aclaramos nuestro rostro, hasta que quede totalmente libre de producto.

-  Secamos sin restregar la toalla que utilicemos, pues la piel día tras día con esta acción termina resintiéndose, siempre lo haremos a golpecitos.

-  Para terminar una correcta limpieza, nunca debemos olvidar el tónico facial, ya que éste es el que termina arrastrando todas las impurezas y nos deja la piel totalmente preparada para el siguiente paso que es la hidratación.

Los productos de limpieza con los que nos encontramos en el mercado son muchísimos entre los que debemos elegir el  más adecuado. Pero no debemos olvidar para esta búsqueda que dichos productos no contengan ingredientes fuertes, alcohol o jabones, ya que existen muchos elaborados con productos naturales que no irritan la piel ni la agraden.

Todos estos pasos son una rutina diaria que debemos realizar como parte de nuestro día

Además de estos pasos básicos, debemos complementarlo una vez o dos por semana con mascarillas faciales, según sea nuestro tipo de piel y la necesidad que tenga en cada momento, ya que existen de hidratación, limpieza, exfoliación, distintos tipos de dermis… Se pueden ir cambiando semanalmente y así poder cubrir todo lo que la piel requiere.

Para pieles secas, las mascarillas además de limpiar siempre y digo siempre sin excepción deben de hidratar, como las que llevan avena o trigo. Para pieles grasas, las mascarillas deben de purificar el rostro como las que llevan arcilla o pepino.

Espero les sea de ayuda todos estos consejos y se conviertan en una rutina para vuestra piel. Esta lo agradecerá. También es importante recordad que la piel es la piel y que no distingue entre sexos: tanto la piel del hombre como la de la mujer necesitan de los mismos cuidados.

Noviembre 2012

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