13-05-2015 9:46 a.m.

MAYO 2015  /  ENTREVISTAS

Revolucionario en los rayos catódicos

13-05-2015 9:46 a.m.

Durante años, cuando él aparecía por la pantalla, nadie se movía del sillón. El telediario de la noche en la primera cadena de televisión daba paso a su programa. Quién sabe dónde. Ahora, Paco Lobatón, dirige su nanoproductora, como a él le gusta denominarla, y realiza programas para distintas televisiones. Además, tiene en marcha un ambicioso proyecto solidario

Cualquier ciudadano recordará a Paco Lobatón no sólo por su programa estrella, sino por otras muchas cosas: la Expo 92 (fue el director de comunicación); los telediarios de TVE, de Canal Sur y radio, mucha radio, porque este embajador de Andalucía, nació, mediáticamente hablando, en el mundo de las ondas.

Fue el primero que consiguió que el público participara en los programas, que se concienciara con los problemas sociales de sus vecinos… Antes comenzó en la radio. Muy joven (tanto que no era ni becario porque ese término ni existía). “Fue recién salido del instituto en Radio Jerez y allí me gané mi primer sueldo. Posteriormente, se vino a Madrid a estudiar y aunque pudo quedarse en la radio (le ofrecieron un sueldo) prefirió seguir el curso natural de un chaval que está formándose y continuar los estudios… exilio a Francia en la época franquista y regreso a España para continuar en los medios.

Ahora trabaja para la televisión privada, aunque le vemos colaborando con TVE. “El pasado año a mí me encargaron para un canal: Crimen + Investigación en el que hice Informe Lobatón con temáticas del país con casos criminales sucedidos en España. Algunos de ellos sin que hayan tenido una solución”, nos explica.

Es el séptimo de diez hijos

No volvió a la radio hasta finales de los 70, después de estudiar en Madrid en una época bastante convulsa y en la que participó en los movimientos estudiantiles. Fue detenido, juzgado y encarcelado. Además fue expedientado y expulsado de la Universidad, por lo que se exilió a Francia, de donde no volvió hasta la muerte de Franco. Al regresar, lo primero fue hacer el servicio militar, que aún lo tenía pendiente y en ese momento es cuando vuelve a la radio.

En el momento en que el proyecto de Radio16 no tiene posibilidad de continuidad, hay un movimiento muy fuerte en TVE, con Calviño al frente, el PSOE gana las elecciones y hay una persona que es la que influye más en mí para que entre en televisión. Es la periodista y amiga Pilar del Río, viuda de José de Saramago. Ella es la que me llevó de la mano para someterme a unas pruebas de cámara (lo que ahora llamamos castings) frente a compañeros independientes como Carlos Herrera.
La verdad es que fracasó totalmente en la prueba (mientras Carlos Herrera triunfó totalmente). Le sobrepasó todo lo que había allí y lo que le ofrecieron fue hacer trabajo periodístico cualificado. Empezó con la información política en el Congreso…

“Posteriormente –nos cuenta-, tengo dos perspectivas en Madrid: radio y televisión. Elijo la radio, haciendo un programa en la que introdujimos a dos voces contrapuestas que enfrentaban sus ideas; hice un magazine de tarde…Vuelvo a estar en mi mundo… y en mi mundo entrevisto a Ernesto Sáez de Buruaga con motivo del programa que presentaba: Quién sabe dónde. Era un programa que funcionaba, pero en TVE querían más y decidieron cambiarlo todo. Pasó a la primera cadena y cambiaron desde el director al presentador. Se lo ofrecieron a muchos compañeros con entidad. Me consta que no fui la primera elección, pero la dirección me llamó y me dijeron que tenía que presentarlo”.

A partir de ahí, nadie ha conseguido lo que él consiguió, la influencia que tuvo en millones de hogares. Hay que tener en cuenta que en esos años ya había competencia en la televisión. Incipiente, pero importante…
Lo que se produjo en ese programa fue quizás un contenido que era altamente sensible y que conectó con la audiencia de TVE solicitando una solidaridad enorme, que se fusionó con mi manera de entender el periodismo -que siempre había tenido una connotación humana (de hecho hacía información social y laboral)-. Destaca el hecho de la interactuación del público asegurando que “hay que tener en cuenta que no era un programa de entretenimiento al uso y tampoco era un informativo al uso. Pero dábamos información real. Lo que contábamos era hechos de plena actualidad, pero con un tratamiento que no era la austeridad informativa del minuto de vídeo. La clave no era tener un equipo que hiciera el programa, sino contar con la gente. El público se incorporó al programa llamando, aportando pistas y haciendo que, cada vez que poníamos un puñado de casos sobre la mesa, gran parte estaban resueltos”.

Pionero en materia social

Luego a eso se le ha empezado a poner nombre: violencia de género, memoria histórica, niños robados, trata de menores…eso es lo que había ahí. Sin etiquetas, pero estaba en los programas. Son historias con nombres y apellidos que se narran y que obtienen respuesta de los espectadores.

En términos periodísticos sí que hay que hacer hincapié en el trabajo que hay detrás de cada uno de los casos. Investigación, autonomía periodística muy importante, porque nosotros no hacíamos nada sin contar previamente con la aceptación de la policía. Nuestro trabajo iba siempre de la mano de ellos, ya que cuando investigábamos alguna denuncia o desaparición y encontrábamos algo sospechoso, inmediatamente lo poníamos en sus manos. Más aún teníamos un asesor policial (desde los tiempos de Buruaga).

Desde el punto de vista televisivo la novedad es que teníamos que contar bien las historias. Para hacerlo teníamos que hacer prácticamente una película de cada reportaje. Quién sabe dónde fue el primer programa que lo hizo: incorporamos cineastas para realizar los reportajes. Esa es la innovación: estamos haciendo un programa de entretenimiento en prime time con un contenido especial y con una elaboración prácticamente cinematográfica. Sí informábamos, pero lo hacíamos con un lenguaje elaborado, de vocación artística… en definitiva, se trata de hacer perceptible el drama que hay detrás de una desaparición.

Futuro claro

Lo que realmente es importante y en lo que está trabajando bastantes es la creación de una fundación para encontrar a personas desaparecidas. Trata de cubrir el espacio que los programas de televisión no cubren desde hace tiempo, porque estos problemas, cuando entran en un programa lo hacen de manera ocasional y no tienen un seguimiento, algo que es imprescindible para poder obtener un resultado. Eso es importante porque para las familias su problema está ahí, cada día tiene un peso terrible en su incertidumbre. La intención es crear la fundación y una plataforma tecnológica asociada a ella es conseguir aunar los esfuerzos que se han hecho, los avances de los Cuerpos de Seguridad del Estado. Debe haber una continuidad y un grado de accesibilidad mayor a cada caso y eso es lo que va a hacer la fundación.   Ω