01-09-2014 12:05 p.m.

MAYO 2014  /  REPORTAJE

Todo por tu hijo

01-09-2014 12:05 p.m.

La educación de los hijos en unos de los principales planteamientos que afrontan los padres cada año. Dónde van a ir. Qué escuela, parvulario o guardería elegir

Otra de las posibilidades y que para este nuevo año nos encontraremos en el municipio es La casa de Tha, un concepto de madre de día en el que los pequeños están integrados en su entorno físico, donde absorben el mundo a través de sus sentidos y responden con la forma más activa de conocimiento: la imitación.

Carolina Viñas lleva años preparándose para poder aplicar el método de pedagogía Waldorf con los más pequeños. Maestra en Educación Infantil, Carolina destaca las ventajas de este tipo de escuelas en las que hay menos ratio y para el que ha realizado el post grado. “Son solo tres o cuatro niños por clase, nunca más, mientras que en las escuelas infantiles hay siempre más de diez”, señala. Acaba de adecuar su casa para poder llevar a cabo este proyecto bajo la supervisión y orientación de la Asociación Madres de Día.

Beneficios para el pequeño

Para poder estar en esta asociación entró por medio del post grado de metodología Waldorf y optó por ser Madre de Día. Carolina destaca los beneficios que esta metodología, en la que no suplen a las madres, sino que dan los que cada niño necesita. “Son ellos los que marcan el ritmo. Cada cosa que necesite lo va a tener. Interactúan con los otros niños. Ni es un servicio de au pair ni tiene carácter asistencial. Es educativo”, asegura esta experta en Atención Temprana.

Cada niño llega cuando los padres lo traen y comienzan con juego libre. “Comparten, conviven y hacen todo mediante el juego. Nunca están solos. Salen a la calle todos los días. Se respeta el ritmo del niño desde el cariño. La diferencia con la tradicional escuela es que en ella hay horarios. Aquí no. Todo lo marca las necesidades del niño”, destaca Carolina.

Esta metodología, que se implantó en España a finales de los años 70, plantea que los maestros de guarderías y jardines de infantes tienen la responsabilidad de crear un entorno que sea digno de imitación, ya que el niño imita sin discriminar. El entorno, pues, debe ofrecer al pequeño abundantes elementos positivos para ser imitados y oportunidades para el juego creativo.

En La Casa de Tha los niños juegan a cocinar, se disfrazan y se convierten en padres y madres, reyes y magos, cantan, pintan y colorean. A través de canciones y poesías aprenden a disfrutar del idioma. Aprenden a jugar juntos, escuchan cuentos, ven teatros de títeres, amasan el pan, hacen sopa, modelan con cera, construyen casas con bloques, cajas, telas y maderas.

Carolina asegura que hay que “entregarse plenamente a estas actividades, ya que es la mejor preparación para la vida. Los niños desarrollan la capacidad de concentración, de interés y un duradero amor por el aprendizaje”.

Método implantado en todo el mundo

Basado en un sistema educativo originado en las concepciones del filósofo Rudolf Steiner, fundador de la antroposofía, está fundamentado sobre una base antropológica que tiene en cuenta las diferentes etapas evolutivas del niño, pero es equivalente en contenidos al currículum del sistema oficial. Es decir, un niño que asiste a la escuela Waldorf no está menos preparado a nivel de conocimientos adquiridos que otro que asiste a la escuela pública. La gran diferencia de la pedagogía Waldorf está en el modo de adquirir esos contenidos. La experiencia muestra que en cada edad el niño desarrolla distintas formas de aprehender el mundo. El método y los contenidos de enseñanza deben ser coherentes con las necesidades y capacidades de cada edad.  

Actualmente hay unas 870 escuelas con todos los niveles educativos y unos 2000 Jardines de Infancia, distribuidas por 60 países en el mundo.  Las encontramos en casi todos los países de Europa, en Los Estados Unidos, en Rusia, Israel, La India, en muchos países de Sudamérica, Australia, Japón, China y en países del continente africano.

Más información: info@lacasadetha.es