04-03-2016 1:19 p.m.

MARZO 2016  /  REFORMAS

Un paisajista... ¿Para qué?

04-03-2016 1:19 p.m.

Por Daniel Valera

El diseño de jardines y la decoración de los espacios exteriores cuenta cada vez con mayor número de seguidores. Cada vez llegan más clientes a mi estudio cansados de las inmensas praderas de césped, las largas barreras de Arizónica o los problemas derivados del mantenimiento de las superficies de madera. Existen buenos arquitectos, excelentes jardineros y reconocidos decoradores; sin embargo, un paisajista debe ser todo esto y mucho más…

1. Un paisajista le da sentido a los espacios. Ya sea un espacio pequeño o un jardín de gran tamaño, sorprendería saber los problemas de distribución de espacios que nos encontramos habitualmente. Hay muchas maneras de definir cada zona y da una gran satisfacción ver el asombro de los clientes cuando les enseñamos nuestras propuestas. Un paisajista ofrecerá siempre alguna opción diferente a la hora de definir cada espacio, propuestas que cliente no había si quiera barajado.

2. La armonía de los espacios afecta a nuestro estado de ánimo. Cada cliente cuenta con una personalidad distinta. Cada familia es única. Diseñar espacios en armonía repercute en nuestro día a día. Además de ser 100% funcionales, la correcta elección de los materiales y las paletas cromáticas fomentará un estilo de vida mucho más positivo. Todo en orden, en armonía con nosotros y con nuestro entorno.

3. Productos únicos, jardines de autor. Si bien algunas personas se conforman con una zona verde, los clientes que llegan a nuestro estudio poseen  inquietud y mucha sensibilidad lo que les hace investigar y buscar alternativas de diseño en sus espacios exteriores. Un proyecto de paisajismo será garantía de calidad y exclusividad si se elige al paisajista adecuado. Es importante buscar alternativas y comparar los distintos estilos y diseños de cada profesional, y una vez valorado todas las opciones elegir aquel paisajista con el que hayamos tenido más feeling.

4. Un estudio de paisajismo minimiza los riesgos y maximiza la inversión.  Invertir cada año en el jardín sin ningún orden puede salir caro a largo plazo. Además se crea el efecto parche: muchas cosas bonitas no tienen por qué quedar bien cuando las unimos todas en un mismo espacio. Contar con un proyecto nos permitirá tener una idea perfecta del diseño final del jardín y si fuera necesario, ejecutarlo en distintas fases según nuestro criterio. Contar con un profesional que designe el correcto valor de las cosas y controle a todos los equipos de ejecución eliminará cualquier posible error o sobre coste en una obra.

¿Cómo distinguir un buen estudio de paisajismo?

Como ya se ha visto, un paisajista no es un jardinero ni es un constructor, por lo que su trabajo reside en la investigación, en el diseño de propuestas y en sus conocimientos técnicos y botánicos. Aunque todavía no exista una carrera reglamentaria ni un título oficial en España (una vergüenza...), muchos hemos estado años formándonos en materias tan dispares como la ingeniería, la arquitectura, la agronomía…

Este guión puede servir como ayuda para la elección de un buen estudio de paisajismo:

1. Para elaborar una propuesta de paisajismo acorde a las necesidades de un cliente, adaptada a un entorno concreto y bajo unas premisas de diseño, un paisajista puede tardar semanas incluso meses. Cualquier idea que se desarrolle con poca investigación estará plagada de inexactitudes y errores. Desconfía de aquellos paisajistas que regalan sus ideas.

2. Las obras de paisajismo cuentan con partidas de albañilería, instalaciones (agua, luz, drenaje), jardinería y decoración a partes iguales. Es imposible que un mismo equipo de personas sea especialista en todas ellas. Un estudio de paisajismo será capaz de dirigir distintos equipos, cada uno especialista en su campo. Desconfía del paisajista que asume demasiadas competencias. Un paisajista no es un obrero ni un jardinero aunque debe saberlo todo sobre obras y sobre jardinería.

3. Un estudio de paisajismo no sólo proyecta espacios, también diseña experiencias. La relación entre el paisajista y el cliente es muy importante para la correcta evolución del proyecto. En mi estudio he llegado a hacer verdadera amistad con algunos de mis clientes y está comprobado que el diseño final de sus  jardines gana cuanto mayor es esta conexión paisajista-cliente. Estos jardines siempre serán especiales para mi y año tras año los visito y mimo como si fuera el primer día. No hay mayor regalo para un paisajista. Contrata aquel paisajista que te de confianza, que te convenzan sus explicaciones y su forma de afrontar cada etapa del proyecto.   Ω

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