05-09-2014 1:02 p.m.

MARZO 2014  /  ENTREVISTAS

Beatriz Silveira, decoradora

05-09-2014 1:02 p.m.

Lo que más le gusta a esta treintañera es la creatividad, y lo demuestra en cada uno de los trabajos que realiza

En la última edición de Casa Decor, recibió un premio por el espacio que creó. Así es la pozuelera Beatriz Silveira, quien, desde hace nueve años, dirige su empresa de decoración de interiores. Antes de dedicarse de lleno a iluminar los espacios de las casas o empresas, se licenció en Empresariales, pero se dio cuenta de que lo que le gustaba era otra cosa bien distinta: decorar, idear y crear espacios en los que la gente esté a gusto.

A Beatriz se le ve apasionada de las antigüedades y la luz. Para ella lo importante es querer todas las piezas que conforman el espacio. Siempre se ha fijado en la parte estética y visual, por eso dejó el mundo de las finanzas y encontró su camino en el mundo del interiorismo. Esto nos lo cuenta mientras está preparando su nueva participación en Casa Decor. Asegura que trabaja fundamentalmente para familias.

Crea espacios para que esas familias las disfrute. Esa es su máxima. “Que disfruten tanto a nivel funcional como estético”, asegura Beatriz, que añade que “es un trabajo muy bonito, porque conoces a la gente, conoces sus casas y te dan la confianza necesaria para que le puedas hacer un buen trabajo”. Ella les reorganiza las habitaciones o ayuda a que la casa de sus vidas tenga el estilo que quieren.

Otra parte del trabajo

Y es que para que este negocio vaya bien (y a ella en su empresa, Batik interiores, le va bien) también tienen que hacer de psicólogos. “Tienes que aprender a captar a la persona para la que estás trabajando. Tienes que llegar a tener la familiaridad necesaria para que te den parte de su vida, como es su casa”, nos dice.

Por eso, “hay que ir con mucha ilusión y compartirla con ellos. En muchos casos, cuando contratan a un interiorista, lo hacen para configurar un proyecto que perdure en el tiempo y que forme parte de sus vidas. Eso es muy bonito. Además, la relación se hace más personal y conoces a la familia. Es muy gratificante”, señala.

La decoración para ella es una cuestión de equilibrio a todos los niveles. A nivel de colores, de texturas, de materiales. “En mi trabajo intento incorporar en un mismo proyecto todos lo que pueda, pero que cada uno tenga su protagonismo. Si pones siempre el mismo material, los mismos colores, la misma madera, al final lo que haces es recargar. Y en una casa tiene que haber un equilibrio, que sea ligera. Que no te sientas agobiado en tu propia casa. Ahí tienes que ser feliz”, señala.

Creando tendencia

Para realizar su trabajo, Beatriz escucha a sus clientes, ya que cada uno es un mundo. “Lo que te cuentan normalmente es algo que tienen estudiado desde hace tiempo y es importante escucharles y darles lo que piden. Yo lo tengo clarísimo, los proyectos no son míos, son de mis clientes. Aunque yo tenga un criterio, intentar imponerlo no tiene sentido, ya que estás ayudando a crear su espacio a una familia”, asegura.

Beatriz es consciente de que su trabajo crea tendencia. En muchas ocasiones, porque han visto trabajos suyos en revistas o en casa de amigos, los clientes le piden cosas o estilos que ha realizado antes. “De alguna manera, los que acceden a mí es porque ya conocen mi trabajo y vienen identificándose con mi estilo”, señala orgullosa. Y eso lo nota porque cada vez más le dejan desarrollarlo.

Una plataforma como Casa Decor

La mayor exposición de interiorismo, arquitectura, diseño y arte de Europa se desarrolla en España. Tiene ediciones en Barcelona y Madrid (actualmente están pendientes de conocer el edificio que albergará la nueva edición de 2014) y es una plataforma en la que te das a conocer a un espectro mucho más amplio de personas. “Además, otra de las cosas buenas que tiene es que allí mismo escuchas las opiniones y críticas de los visitantes. Así aprendes mucho y ves cómo la gente valora tu trabajo”, nos dice Beatriz, que este año, tras ganar el premio al Mejor Espacio de la pasada edición, contará con un área más amplio que el pasado año.

Esta iniciativa, que lleva 21 años celebrándose (que no ediciones, ya que hay dos sedes), supone un gran apoyo a los interioristas jóvenes porque pueden contar con todo lo que ofrece en materia de comunicación, algo muy necesario. Este año, Beatriz irá por cuarta vez. Repite porque le encanta y porque quiere hacerlo. Tiene muchísima ilusión puesta en esta edición y le encantaría que el edificio fuera el mejor posible. Se decanta por una finca clásica, con balcones, con techos de cuatro metros de altura… De todas formas, lo que quiere es conocer el edificio para poder trabajar en el proyecto. “Cualquier interiorista, o al menos yo, te diría que se inspira en el espacio. Hasta que no entras en el espacio, no sabes qué vas a hacer. Además, es distinto a tus clientes, ya que estos tienen la idea preconcebida. En Casa Decor puede inventarte lo que quieras. Un restaurante, un espacio abierto, lo que quieras”, señala Beatriz, que seguro que dejará su creatividad volar. Eso sí, uniendo la parte estética con la funcional.

 “Lo normal es que se estandarice la construcción con la cantidad de promociones que hay, ya que el arquitecto está condicionado por distintas circunstancias y estándares. Y hay muchas veces que no tiene mucho sentido”, nos dice Beatriz, quien se muestra ilusionada con cada uno de los proyectos que afronta, ya sean pequeños o grandes. No obstante, lo que más le gustaría sería convertir una finca clásica de Madrid en hotel. “Crear un espacio al que la gente le gustase volver, con encanto. Y que lo hicieran solamente por el hecho de alojarse en él, ya que muchos hoteles pecan de estandarizados y son impersonales”, asegura.

Pozuelo, una cuestión de equilibrio

Si pudiera desarrollar su trabajo en Pozuelo tal y como lo hace en las casas que decora, Beatriz lo tiene claro. “Intentaría conseguir el equilibrio entre la parte estética y la iluminación del municipio. Y esta la haría un poco más cálida. No obstante, hay muchas zonas que son muy bonitas y que están muy bien cuidadas”, señala. Además, Beatriz, que es una persona a la que le encanta vivir y trabajar en este municipio, una de las cosas más importantes que ve es el fomento del comercio. En concreto del pequeño comercio. Todo se ha quedado muy concentrado en un par de zonas y cree que habría que recuperar el pequeño comercio en más sitios.