11-10-2014 2:07 p.m.

JULIO 2013  /  ENTREVISTAS

La OTAN dice adiós a Retamares

11-10-2014 2:07 p.m.

La Alianza Atlántica ha estado presente durante 14 años en Pozuelo. Hablamos con el teniente general Alfredo Cardona, jefe de este cuartel multinacionaL, quien nos explica cómo se han llevado a cabo los preparativos para su cierre definitivo

Tras 14 años en Pozuelo de Alarcón, la OTAN cierra su cuartel en Madrid. El proceso de desactivación de esta base culminó el pasado 14 de junio, con el acto de arriado de las banderas. Ese día nos acercamos al Cuartel General de Retamares para entrevistar a su máximo responsable, el teniente general Alfredo Cardona Torres (Ibiza, 1950). Un militar con una amplia y lauredada trayectoria a sus espaldas quien, a punto de pasar a la reserva, nos contó cómo se lleva a cabo la desactivación y cierre (efectivo desde el pasado 30 de junio, si bien las instalaciones no serán devueltas al Ministerio de Defensa hasta el 31 de diciembre) de este cuartel que la OTAN tiene en el municipio de Pozuelo de Alarcón.

Lo primero que nos cuenta el teniente general Cardona es el magnífico trato que se ha mantenido con el municipio y el hecho de que “hemos llevado el nombre de Pozuelo de Alarcón a lo largo del mundo. No obstante, en la OTAN se conoce este centro como el Cuartel General de Retamares de Pozuelo”, nos asegura.
Magnífica relación con el municipio

Destaca tres puntos importantes en relación al trato mutuo entre el municipio y el cuartel: “Primero, la difusión que se le da al nombre de Pozuelo¸ siempre en aspecto positivo y en cualquier parte donde hemos estado. Luego está el tipo de persona que viene a trabajar aquí, que se ha integrado muy bien y que ha mantenido una relación de vecindad magnífica”, señala. No olvidemos que muchos de los militares aquí  destinados han alquilado casas para vivir en Pozuelo y otros municipios próximos a su lugar de trabajo, como Boadilla del Monte.

Por último, reseña el aspecto crematístico, ya que los extranjeros que vienen a la base, al tener condición de expatriados, “tienen una economía más alta que reinvierte en la zona. El balance es muy positivo y valorable”, concluye Cardona.

Así, de los 450 efectivos con los que contaba este cuartel, cerca de dos tercios son extranjeros pertenecientes a un total de 16 nacionalidades distintas, “que han revertido positivamente en el municipio y los de los alrededores, tanto cultural como económicamente”, asegura el jefe del cuartel, quien se muestra orgulloso al señalar que este grupo de personas, “sin importar su grado militar o su nacionalidad, han dado lo mejor de su trabajo y conocimientos, de forma generosa y desinteresada, hasta el día de la desactivación”.

Una base clave

En marzo de 2010 el teniente general Alfredo Carmona fue nombrado jefe de este cuartel general con el reto de convertirlo en una nueva estructura de nivel operacional con la que pudieran actuar de inmediato en cualquier parte del mundo. Y así fue. Retamares, junto con el cuartel de Hildeberg (Alemania) ha sido la única institución capaz de “disponer de elementos desplegables en cualquier zona de operaciones del mundo”. Desde 1999, el Cuartel General de la OTAN en Madrid ha participado en misiones en Kosovo, Irak, Afganistán, Darfur o Libia. Así, por ejemplo, en 2005 contribuyó a la ayuda proporcionada por la OTAN a la Unión Africana mediante la formación de sus efectivos. Mientras, en Afganistán, en 2008 y entre 2012 y 2013 reforzó el Cuartel General de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF) en Kabul.

Esa era una de las actividades que se desarrollaban en el día a día de este cuartel. “Era la misión más importante de la que hemos llevado a cabo. Una segunda parte es la colaboración militar, donde echábamos una mano a aquellos países que acaban de entrar en la OTAN ya que, aun habiendo pasado las pruebas necesarias para integrarse en la organización, seguían necesitando un asesoramiento, que se lo dábamos desde aquí. La tercera parte de nuestro trabajo es el asesoramiento que damos a países  que, no siendo de la OTAN, sí que empiezan a interesarse en ser país OTAN”, nos desgrana el jefe o commander del cuartel.

Broche de oro de una buena carrera

Para el teniente general Cardona, quien pasó a la reserva de forma efectiva el 4 de julio (entra en la Escala B como consecuencia de los 10 años que lleva en el generalato, tiempo límite en el que puede permanecer en este puesto), el cierre de esta base de la OTAN en Madrid “es el broche de oro de mi carrera profesional. Su desactivación y cierre ha sido un reto para mí y todos los profesionales que me han acompañado”.

Esta última misión la “he afrontado como todas las demás. Con la misma ilusión con la que he comenzado cada una de las que he realizado”. Lo dice un profesional que ha estado en numerosas misiones en el mundo entero: en casi todos los conflictos durante las dos últimas décadas, destacando el mando operacional de la brigada multinacional Plus Ultra en la guerra de Afganistán.

Terrenos con un futuro por despejar

Mucho se está especulando con el futuro inmediato del cuartel y sus terrenos. Lo único seguro que hay hasta el momento es que el próximo 31 de diciembre la OTAN devolverá las instalaciones al Ejército español.

Una de las posibilidades que se manejan es la de ubicar en el cuartel unas instalaciones logísticas del Plan de Nueva Organización del Apoyo Logístico, conocido como el Plan Nogal, con el objetivo de reunir en una sola base los 12 centros de mantenimiento y abastecimiento que el Ejército tiene en toda la geografía nacional.

Otra de las posibilidades, aunque “aventurada” por un medio digital, es la de poner a la venta en el mercado inmobiliario las instalaciones. Preguntado por estas posibilidades, el teniente general Cardona nos remitió a las palabras que dijo el Jefe de Estado Mayor de Defensa (JEMAD), con las que confirmó que el cuartel seguirá ocupado por las Fuerzas Armadas españolas, aunque no confirmó quienes serán sus nuevos inquilinos.
Quien sí que tiene claro cuál va a ser su futuro es el teniente general, que viajará “por placer y vivirá a caballo entre Valencia e Ibiza”, concluye tras saber que su última misión está cumplida.