07-02-2019 10 a.m.

FEBRERO 2019  /  EDUCACIÓN

La importancia de la escritura

07-02-2019 10 a.m.

Begoña Slocker de Arce, grafóloga reconocida y perito judicial nos adentra en esta ciencia
Por Carmen Millán

La grafología, es una ciencia que estudia la personalidad a través de los rasgos de la escritura. Ciencia que se remonta al año 1620, siendo introducida en España en los años 50 procedente de Francia.

Begoña Slocker de Arce, grafóloga reconocida, perito judicial, profesora de la sociedad española de grafología y profesora en Activida.

Nos acercamos para hablar con Begoña a ACTIVIDA, situado en Avd. De Europa, primer centro en Pozuelo de Alarcón de ocio y actividades exclusivo para mayores de 50 años con el objetivo de dar la oportunidad de seguir aprendiendo y fomentar el desarrollo personal.

—¿Qué camino hay que seguir para dedicarse a la grafología?
Apuntarse en una escuela de grafología, normalmente son dos cursos que corresponden a una media de dos horas semanales. Se necesita un mínimo de cultura general.

—¿Cómo llegas a dedicarte a esta ciencia?
Mi padre fue uno de los primeros grafólogos en nuestro país, lo he vivido en casa. Hice grafología hace 22 años en la escuela de Sandró. Después me especialicé en selección de personal, en grafología infantil, en pericia caligráfica y en la docencia.

—¿Cómo influye tu diagnóstico en una selección de personal?
Ahora mismo estoy trabajando con más de 12 empresas y no pasa un candidato sin que yo le vea la letra primero. Mi padre ya colaboraba con Coca-cola y después yo, también con DHL y otras empresas privadas.

—¿Qué ventajas tiene una prueba de grafología frente a un psicotécnico en una selección de personal?
Una no sustituye a la otra, es una herramienta más. Pero en unas pruebas psicotécnicas hay muchas parámetros que no se pueden detectar como la honestidad, si son buenas o malas personas... que en la grafología sí. Llevo desde el 93 trabajando con empresas con un acierto del 100%. En la escritura todo tiene una explicación, nada va al azar. Es mucha la responsabilidad que conlleva, tratamos con personas y hay que tener en cuenta que está en juego el futuro de una persona.

—¿Lo recomiendas?
Creo que una de las ventajas que puede tener una empresa a la hora de seleccionar es tener un grafólogo que te analice la letra. Hay muchas ventajas, se hace en poco tiempo, la prueba no hace daño al candidato pues solo se le da unas hojas para que escriba, no es estresante, no se puede preparar, no se puede falsificar... y el coste es mínimo. Hago muchas selecciones para las mamás que buscan niñeras, es importantísimo ya que se van a quedar con sus hijos, hay que saber si esa persona tiene bondad, temple, equilibrio...

—¿Abarca todos los aspectos de una persona?
Sí, en inteligencia, voluntad y comportamiento.

—¿Cuál es el rasgo más claro de ver?
De los buenos el equilibrio, una letra simple. De lo malo cuando ves muchos contrastes. Es difícil dar rasgos generales pero te puedo decir que la letra grande es de extrovertido, la pequeña de introvertido, los márgenes según los pongas dicen mucho de una persona. La dirección de la letra es el estado de ánimo de una persona. En la inclinación se ven las emociones. La presión nos habla de la salud.

—Centrándonos en la docencia ¿Cómo empiezas a dar clases en Activida?
Inmaculada me propuso dar una clase como prueba para personas de más de 50 años y ver qué tal se sentían. El fin de estas clases es dar a conocer la personalidad de uno mismo o de los demás a través de la escritura. A partir de esa edad pensamos que nos conocemos muy bien y a través de la escritura y de ahondar en nosotros nos damos cuenta que no es así, de ahí que guste tanto. Es como un auto conocimiento además de ser divertido y darles un toque intelectual.

—¿Qué les dirías a esas personas de más de 50 años para que se interesen por el curso?
Que es un curso para conocerse mejor a la vez que se divierten. Es una clase para disfrutar a la vez que aprenden. Me traen firmas, letras y autógrafos de familiares, amigos o personas públicas para estudiar su letra.

—¿Qué es lo que más te ha impresionado a lo largo de tu carrera?
La enfermedad, ver la letra de alguien que está mal y saber que ha muerto. Las enfermedades neurológicas. Las letras de maldad.

—Te especializaste en grafología infantil ¿Se trata igual?
No se puede tratar la misma letra de un niño que de un adulto. Hasta los 15 o 16 años es grafología infantil. Hay rasgos que para un adulto son muy malos y para un niño son normales. A través de la grafoterapia una persona puede corregir rasgos de su carácter. Nosotros escribimos con el cerebro que le manda órdenes a la mano y hacemos lo que el cerebro piensa. Si se tienen rasgos de agresividad se tiende a hacer puntas en la escritura en cambio un niño tranquilo e incluso un poquito vago va a hacer escrituras muy onduladas.

—¿Cómo se puede corregir desde la escritura?
A una persona agresiva le haremos unos ejercicios de escritura para que le mande un mensaje al revés al cerebro para ser más suave o al revés. Un niño es tan moldeable que es muy fácil hacerle la grafoterapia pero necesita constancia.

—¿A qué niños le aconsejarías que asistieran?
Con problemas escolares y de atención principalmente y luego con problemas de comportamiento en casa porque son niños incomprendidos o muy introvertidos. Pero si veo que tienen un problema importante en la escritura los mando al psicólogo que es donde deben tratarle.

—¿Consejo para los niños?
No hay que obligarles a cambiar la escritura. Deben hacer prácticas pero cuando hay algo en la escritura es porque algo le pasa. Nunca se debe borrar lo que escriben. No dejar que se tachen el nombre en su firma aunque hay que decírselo de forma positiva. Lo importante es decirles que hagan una letra que se pueda leer. Hay que fomentar la escritura porque da unas connotaciones al cerebro que no lo dan los ordenadores ni los juegos, en el cerebro de un niño hay un área que es la del control y la escritura es la que hace que el niño aprenda a tener control porque le obliga a hacer un tamaño, una dirección, unas normas. Hay niños que no escriben y están absolutamente negados a la frustración y de ahí las rabietas.

Los beneficios de la escritura para un niño es tan importante como aprender a comer.

Más artículos