De Pozuelo a Lavapies, el problema de los okupas aumenta

Por Borja Méndez
@Borjamendez

Uno de los grandes problemas de España hoy son los desahucios y el acceso a una vivienda digna para la población. Sin embargo y bajo este paraguas se ha iniciado un aumento, más que considerable, del caso de las casas ocupadas. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) los delitos de usurpación de una propiedad privada han aumentado en un 168% desde el año 2008.

En la Comunidad de Madrid, delegación de Gobierno ha encontrado un total de 1.205 viviendas con este problema que está aumentado por todos los espacios de la capital.

Para conocer de cerca la problemática, hablamos con una de las vecinas de la Colonia de los Ángeles, Marta, que nos detalla hasta cinco casos de zonas okupadas en Pozuelo de Alarcón.

El primero de estos emplazamientos es en la calle Zaragoza, donde uno de los vecinos tuvo que estar un tiempo ingresado en el hospital y cuando volvió se encontró estos "invitados especiales en su domicilio".

"Todo es cuestión que el juez tire para delante. Nosotros ponemos todo de nuestra parte y tenemos el apoyo de la Policía Local, pero tanto ellos como nosotros estamos atados de pies y manos", explica esta residente.

A todos los problemas del vecino por recuperar su propiedad hay que sumarle que los "nuevos propietarios" pertenecen a una "mafia rumana", con las dificultades que esto atañe de recuperar la vivienda ante okupas que conducen un BMW o un Audi.

Marta explica que los problemas han cambiado debido al "incremento" de los efectivos de la Policía. "Todo esto es un conjunto de tres: Ayuntamiento, Policía y vecinos son los ejes para solucionar el problema", añade.

Otro de los pisos "problemáticos" de Pozuelo se encuentra en la vía de Manuel Roses, donde otros "invitados" en este caso "gente más joven y hippies" se adjudicó otro de los chalets de la zona.

"Estuvieron poco más de un año, hubo muchísimos altercados con sus perros, daban miedo. Incluso una de las vecinas mayores les denunció porque eran canes agresivos y le intento morder", explica.

Uno de los casos controvertido se encuentra en otro punto geográfico en la calle Lérida, donde una familia accedió a una vivienda pero fue un "okupamiento consentido" por parte del propietario.

Como no, el punto estrella de las okupaciones de Pozuelo son los famosos chalets de la carretera de Húmera que tantos minutos y focos televisivos han dado en los últimos días.

Marta nos relata que las dos ocasiones en las cual la propiedad ha sido okupada ha reconocido al "mismo hombre y una mujer" de una parcela de cuya propiedad es el Banco Popular. "Cometió un error muy gordo al no tapiar toda la propiedad desde el minuto cero en el que se terminó la primera okupación", apostilla.

Uno de los trabajos que llevan a cabo los vecinos de la zona es patrullar por las diferentes zona de la Colonia de los Ángeles, una idea que sacaron de Inglaterra de los denominados "Neighborn Hood Watching".

"Los individuos que ocupan la Colonia fueron prácticamente los primeros y los que han dado la entrada al paraíso a los siguientes", explica al tiempo que desvela sus sospechas de que los inquilinos sean originalmente de Pozuelo ya que conocen las zonas y no tienen "muchas ganas" de salir de la localidad.

"Siempre vuelven o buscan zonas cercana", explica ante su necesidad de que llegue la sentencia definitiva del juez que permita que los okupas abandonen sus viviendas.

Marta subraya que el Decreto Ley que se ha aprobado recientemente en el Congreso espera que se "traduzca en una ley más clara" para que los jueces puedan actuar. "Han llegado a intentar instalarse en la antigua Vaquería de Pozuelo pero les pudimos parar los pies advirtiendo a tiempo a la Policía", concluye la vecina.

El problema se acentúa y tiene tintes más dramáticos según nos acercamos a la capital. Así lo cuenta Begoña, miembro de la Plataforma Vecinal de Lavapies, que llevan cuatro años con "narco okupas" en su bloque de vivienda. "Sólo nos ha ayudado la Policía Nacional. Hemos vivido plagas de chinches, incendios, peleas, de todo. Hemos limpiado la zona y lo vuelven a ocupar", detalla.

Una de las principales críticas de Begoña es al proceso judicial que "tarda mucho" y a la clase política que no les ha ayudado en "nada".

Sin embargo, ve una pequeña esperanza en las próximas reuniones que van a mantener con la Delegación de Gobierno y en la campaña de recogidas de firmas que están llevando a cabo a través de la plataforma Change.org.
Begoña relata que una de las vecinas okupas traficaba en la vivienda y se cansaron de llamar a la policía, ya que no llegaba la orden de entrada del juez en la casa porque no se consideraba "tráfico de drogas", las labores que se producían en la casa.

"Estos inquilinos no son okupas de bancos, familias desahuciadas y necesitadas. Entre nuestras propuestas de futuro esta la idea de poner cámaras de seguridad o contratar un vigilante para que controle el trasiego de la gente", especifica.

Un problema sin solución que muchas veces deja a los propietarios a merced del tiempo o a la voluntad de los okupantes a marcharse por cuenta propia.

Prevenciones

—La medida que más recomiendan para "espantar" a los ocupas es la instalación de una alarma de seguridad que avise al momento de cualquier movimiento extraño en la viviendas.

—Otra de las opciones que aconsejan los expertos es la implantación de puertas y ventanas metálicas para dificultar en extremo la entrada de "visitas inesperadas".

—La cooperación vecinal es una de las claves que más está siendo utilizada en estos tiempos. Las fuerzas y cuerpos de seguridad reclaman la colaboración ciudadana para advertir cualquier incidente que se produzca en los barrios o urbanizaciones.

—También se recomienda a los propietarios que den apariencia de que la casa está siempre habitada. Esta medida es clave en todas las épocas del año para ahuyentar a los posibles "okupas".

—Al hilo del punto anterior, es recomendable utilizar iluminación exterior principalmente a una altura que sea difícil para el intruso eliminarla y poder tener perspectiva de lo que sucede.

—En último lugar se sitúa una de las opciones más comentadas en la actualidad: las empresas "anti-okupas". Este tipo de organizaciones "negocian" con los intrusos una cantidad para abandonar la vivienda. Su legalidad y sus acciones ponen en duda su contratación.   Ω

abril 2017

NÚMEROS ANTERIORES:

2017 2016 2015 2014 2013 2012