01-09-2014 1:34 p.m.

ABRIL 2014  /  ESPECIAL

Cuidarse y buscar el equilibrio

01-09-2014 1:34 p.m.

El paso de las estaciones corre a lo largo del año y, ahora que acaba de empezar la primavera, ya estamos pensando en el verano

Nos planteamos ahora el tema de cumplir con esos deseos que comenzamos a principios de año y que los fuimos posponiendo semana tras semana. No es ya solo conseguir ese cuerpo anhelado realizando deporte, también conseguir esa sonrisa bonita que siempre será nuestra carta de presentación. Otra de las posibilidades que tenemos para estar mejor con uno mismo es conseguir ser más guapos sin la necesidad de pasar por quirófano.
O simplemente conseguir una mejor salud con el yoga, con un deporte como el boxeo o ver como los niños discapacitados consiguen mejorar su coordinación realizando fútbol. Varios son los ejemplos que os ponemos aquí para que tengáis la oportunidad de elegir cuál es la mejor.
La preocupación por un cuerpo y una mente sana sigue siendo un objetivo real para el desarrollo de nuestra vida cotidiana. Sentirse bien, en armonía con nosotros y con nuestro medio, se hace cada vez más imprescindible en una sociedad que cada vez exige más de nosotros. Para ello, contamos con una amplia gama de espacios que nos ayudan a mejorar nuestra salud y se acondicionan a nuestros horarios.

Un deporte muy saludable
Uno de los claros ejemplos de lo que hablamos es el que se realiza en el gimnasio Emporio Barceló (situado en c/Colada de Pozuelo, 7 –Ventorro del Cano), uno de los lugares más representativos en el mundo del deporte de contacto de la Comunidad de Madrid. En concreto, el boxeo. Un deporte que poco a poco se está abriendo paso entre la gente de la calle.
El porqué de este crecimiento nos lo explican Fernando Sánchez y José A. Fuente, propietarios del gimnasio y seleccionadores nacionales de boxeo. “Hay que tener en cuenta que el boxeo como tal estaba erróneamente considerado. Hoy en día se ha demostrado que no solo son golpes, ni en su mayoría para hombres. Bien practicado es un deporte apto para cualquier sexo y desde edades muy tempranas, con unos beneficios impresionantes, tanto a nivel de salud como físico, ya que es una de las especialidades que mejor definen el cuerpo de una mujer y adelgaza de la manera más rápida. Al final, todo depende de cómo y con quién se haga”, nos comenta Fernando, quien añade que uno de estos ejemplos más claro es el hecho del gran número de modelos de pasarela que lo practican.

Mucho más que deporte
Conscientes de que la salud del cuerpo es una de las cosas más importantes, en Emporio Barceló no dejan de incrementar su oferta para cubrir todas las necesidades del cliente. Pilates, yoga, fitness, TRX, capoeira… y crossfit. Este último, recién implantado en España, tiene a este gimnasio como uno de los principales referentes.
Esta disciplina nos hace ganar resistencia cardiovascular y respiratoria, flexibilidad, potencia y precisión. Técnica que encadena diferentes ejercicios físicos de forma intensa sin pausa. Su objetivo es entrenar el cuerpo ejerciendo distintas actividades como atletismo, gimnasia, halterofilia y, sobre todo, la resistencia. Todas estas actividades intervienen enérgicamente para una puesta en forma eficaz.


Bikram Yoga, un deporte que te ayuda a cuidar cuerpo y mente

Inició su andadura en el mundo del yoga a los 15 años, cuando le diagnosticaron la enfermedad de Crohn. Un amigo suyo le habló del bikram yoga y “a los seis meses de practicarlo me desapareció toda la ulceración que tenía”, asegura Mónica Monis, que continúa asegurándonos que su enfermedad de durmió. Y continuó realizando este deporte porque le gustaba, le venía bien y su médico, tras ver lo positivo que le resultaba, le incitó a seguir con su práctica.
Antes, esta sevillana, afincada en Pozuelo hace unos cinco años, comenzó en el mundo profesional como periodista en una agencia de comunicación, pero eso… a ella no le iba. Hizo fotografía y empezó a mezclar lo que aprendió con la pintura, pero eso… sólo es una forma de expresión que realiza en su tiempo libre. Después de esto se metió en el mundo de la moda y abrió un par de tiendas. “Me iba bastante bien, pero no me terminaba de llenar”, señala Mónica, que decidió en un momento de su vida irse hasta Miami a realizar el curso de bikram yoga, impartido por Bikram Choudhury.
Esta clase de yoga es un sistema sintetizado a partir de  técnicas de hatha yoga tradicional que se hizo popular a partir de principios de la década de los 80. Consiste en realizar, durante 90 minutos, una serie de 26 posturas, incluyendo dos ejercicios de respiración. Además, se practica en una habitación a 42 grados centígrados y con una humedad del 40%.

Equilibrio de mente, cuerpo y espíritu
Cuando le diagnosticaron la enfermedad le dijeron que no hiciera deporte, que estuviese tranquila, descansando, “vamos, que no hiciera nada”, señala entre risas. Y se entiende, porque esta mujer no para. Seguro que no iba a poder quedarse sentada viendo venir la vida. Luchó por lo que le gustaba y por eso hizo el curso en Estados Unidos para poder enseñar lo que a ella le había resultado tan beneficioso (hay que recordar que estas clases son impartidas por maestros certificados, que han completado nueve semanas de entrenamiento intensivo aprobado por Bikram Choudhury).
Cuando regresó se decidió dejar todo lo que tenía, y llegó a Madrid. Comenzó a dar clases y conoció al músico José María Cano, que le convenció a montar esta escuela oficial en Pozuelo de Alarcón (Vía de las dos Castillas, 9) y empezó a iniciar a la gente en esta modalidad del yoga. Ahora habla con orgullo de lo que tiene y de los alumnos que van todos los días a practicar este deporte.
En un momento de la entrevista finalizaba una de las clases y, aunque se podía ver a los alumnos cansados, todos estaban encantados con la práctica de este exigente deporte. “Y eso que no es fácil, puesto que no es tan conocido en España. Ha sido un trabajo de muchos años hacerte un hueco con este deporte. Además, dependiendo de la persona hay que ver qué tipo de deporte le viene bien. No a todo el mundo le viene bien este yoga”, señala Mónica.
Defiende esta clase de yoga, que ha tenido sus detractores, asegurando que “con el calor consigues que cuando estés estirando haya menos lesiones pues están más distendidos los músculos. Sobre todo para personas que comienzan a partir de los 40 años. Además, se vio que a nivel clínico el calor ayudaba a mejorar las enfermedades. La explicación es que a través del calor, la sangre se licúa y se oxigena mejor y llega a sitios del cuerpo donde antes no llegaba. Y a esto hay que añadirle el control de la mente”, asegura convencida esta yogui.
Lo que está claro es que este deporte engancha a sus practicantes, ya que hay cerca de 200 y con edades comprendidas entre los 6 y los 80. Además, lo hacen al menos tres veces a la semana. “Lo primero que nota la gente es el cambio físico y después el mental. Ha habido gente a la que se han arreglado problemas de espalda, otras han conseguido adelgazar hasta 15 kilos en un mes… Incluso estoy dando clases a tres niños de entre cinco y diez años con síndrome de Asperger que están evolucionando bastante bien”, nos cuenta Mónica, que continúa asegurando que el fin último es llegar al equilibrio de mente, cuerpo y espíritu.

Felicidad con el deporte

Desde hace cinco años, Alberto, Claudio, José María y Álvaro acompañan a su hermano Javier a clases de fútbol. Lo hacen todos los viernes. A las 18:30 llegan a las pistas del polideportivo municipal Carlos Ruiz. También acuden otros niños, hasta 12, con discapacidades físicas o psíquicas, al igual que Javier, que tiene Síndrome de Down. Sus cuatro hermanos mayores son los que les van a dar clases para que mejores sus capacidades cognitivas y de movilidad.
Llegan todos puntuales. Acompañados de sus padres, hermanos o cuidadores. Allí reciben las camisetas que se ponen para el entrenamiento y comienzan a correr detrás de un balón. Lo hacen con la mejor de las sonrisas porque llevan una semana esperando este día. Hoy no han venido todos, pero los que lo han hecho están pendientes de las órdenes de los responsables. Durante una hora, no paran de hacer los ejercicios que les piden y siempre con el balón entre las piernas. Con la complicidad de uno de los entrenadores, que se pone de portero, todo lo que chutan a portería es gol y lo celebran como lo que son: niños ilusionados con el fútbol.
Durante el tiempo que llevan jugando ya han aprendido las técnicas del fútbol. Saben lo que es una saque de esquina, un fuera de juego, una falta, un penalti… Eso sí, las celebraciones no se las tienen que enseñar y, la verdad, son mucho más divertidas que las que vemos en el fútbol profesional. Gonzalo, Rodrigo, Pepe, Javier… saben disfrutar de esta actividad y lo demuestran.

Felicidad a raudales
La práctica de deporte en niños con discapacidades es positiva, ya que el trabajo que están realizando es un tratamiento sorprendentemente eficaz estos niños. Con el juego fomentan el trabajo en equipo, el buen estado físico y la comunicación entre ellos. Consiguen avivar el compañerismo, potencian su sentimiento de aceptación y mejoran su sociabilidad con el mundo que le rodea fuera del campo de fútbol.
“Llevamos ya cinco años haciendo esto. Al principio eran solo cuatro niños, pero empezó a conocerlo la gente y ahora mismo son doce. Hemos tenido más, pero unos se han ido a otra ciudad o han encontrado otra actividad más acorde a ellos. Esperamos que cada vez sean más los que se apunten”, nos cuenta Alberto, responsable del grupo.
Los padres y hermanos que llevan a los niños a esta actividad irradian la misma felicidad que los pequeños. Y no es para menos, una de ellas nos cuenta que su hijo Gonzalo, cuando llega el viernes “se levanta temprano y se viste solo. Lo hace todo rapidísimo y encantado porque sabe que viene al fútbol. Desde el miércoles ya está pensando en este día”, señala orgullosa y continúa asegurando que “para él, este día es el mejor. Es la felicidad”.
Una de las mejores cosas que hay es ver la complicidad que tienen los niños. Se hacen amigos y es a través del deporte, en este caso el fútbol. El beneficio que aporta a los pequeños es porque se encuentran personas con diferentes clases de discapacidades, porque se divierten con juegos atléticos, porque experimentan y desarrollan sus capacidades motrices y mejoran la coordinación. Son muchos los motivos por los que es bueno el deporte en los niños con discapacidades, pero la mejor es la felicidad.
Para inscribirse a esta actividad, tienes que hacerlo a través de www.afan.es o “acercarte a uno de los entrenamientos y realizarlo allí mismo con cualquiera de nosotros. El coste es mínimo, tan solo de 20 euros al trimestre, que es para pagar los costes”, nos cuenta Alberto, que comenzó con esta actividad solo por disfrutar viendo lo bien que se lo pasan.